← Volver
ABC ·

El director de la Policía durante la Kitchen asegura que no tenía «constancia» del espionaje a Bárcenas

Resumen

El director general de la Policía durante la operación Kitchen no tuvo conocimiento del espionaje a Luis Bárcenas, presuntamente perpetrado por los máximos dirigentes del cuerpo, que estaban a sus órdenes. Así lo ha asegurado este miércoles Ignacio Cosidó en la Audiencia Nacional, donde ha ... declarado como testigo ante la mirada del principal acusado y en aquel entonces su jefe: el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz. «Recuerdo perfectamente la investigación Gürtel, pero como cocinero o Kitchen no tengo constancia de haberlo oído», ha asegurado en su declaración como testigo, en la que ha aclarado que conoció de las pesquisas relativas a la corrupción vinculada al Partido Popular pero, en ningún caso, de la investigación extrajudicial al ex tesorero del partido.La declaración de Cosidó, uno de los primeros platos fuertes de este juicio, se ha hecho esperar.

El director general de la Policía durante la operación Kitchen no tuvo conocimiento del espionaje a Luis Bárcenas, presuntamente perpetrado por los máximos dirigentes del cuerpo, que estaban a sus órdenes. Así lo ha asegurado este miércoles Ignacio Cosidó en la Audiencia Nacional, donde ha ... declarado como testigo ante la mirada del principal acusado y en aquel entonces su jefe: el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz. «Recuerdo perfectamente la investigación Gürtel, pero como cocinero o Kitchen no tengo constancia de haberlo oído», ha asegurado en su declaración como testigo, en la que ha aclarado que conoció de las pesquisas relativas a la corrupción vinculada al Partido Popular pero, en ningún caso, de la investigación extrajudicial al ex tesorero del partido.La declaración de Cosidó, uno de los primeros platos fuertes de este juicio, se ha hecho esperar. Estaba previsto que testificase este martes, pero el interminable interrogatorio al investigador principal de Kitchen –se extendió durante dos días-- hizo que se retrasase. De pie, y con las manos en la espalda, ha despachado a lo largo de hora y media a una amplia ristra de preguntas.Cosidó ha sostenido que no tenía una relación «de confianza» con el ahora comisario jubilado José Manuel Villarejo, y que no le «hubiera parecido adecuado» encomendarle la tarea que se está juzgando: la de sustraer a Luis Bárcenas información comprometida sobre la financiación irregular de los populares. Villarejo, por contra, sostiene que fue Cosidó el que le dio la orden de poner en marcha la operación Kitchen.«Solamente me he encontrado una vez con el señor Villarejo en la Dirección General. Fue al poco tiempo de tomar posesión y fue un saludo estrictamente protocolario, sin que yo le diera ningún tipo de instrucción ni él me diera ningún tipo de información», ha afirmado Cosidó a preguntas de la Fiscalía Anticorrupción.Un encuentro «fortuito y protocolario» con VillarejoEse encuentro, ha matizado, fue «fortuito y puramente protocolario». «¿Fue en su despacho a solas?», le ha espetado el abogado de Villarejo. «Creo que dejamos la puerta abierta y fue breve. Y no hubo más despachos ni encuentros», ha contestado Cosidó, que ha dirigido una sonrisa al tribunal. Las primeras informaciones sobre el espionaje a Bárcenas pillaron a Cosidó todavía al frente de la Policía Nacional. Pero él nunca se interesó por conocer lo que estaba ocurriendo con sus subordinados. «El conocimiento que he tenido (sobre Kitchen) ha sido fundamentalmente a través de la investigación desarrollada por la propia Audiencia Nacional. Ese ha sido mi conocimiento de la operación», ha aclarado. Cosidó mantenía reuniones semanales con uno de los acusados, el entonces director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino. Pero la operación Kitchen nunca fue uno de los temas que discutieron. «Son miles y miles de investigaciones», se ha excusado el testigo, que ha sostenido que Pino no le informaba de todas las pesquisas policiales.«Solamente me he encontrado una vez con el señor Villarejo en la Dirección General» Ignacio CosidóLa Kitchen y las «investigaciones periodísticas»En un primer momento, Cosidó ha asegurado que no ahondó en el presunto espionaje a Bárcenas porque las primeras informaciones se produjeron «cuando había dejado de ser director general» de la Policía. Pero no fue así: dejó el cargo en 2016 y las primeras revelaciones sobre el espionaje a Bárcenas surgieron en 2015.En cualquier caso, Cosidó ha dejado claro que «normalmente» nunca habría abierto una investigación que se basase «exclusivamente sobre investigaciones periodísticas». «Pretendía tener algo que fuera un poco mas consistente, más solido antes de poner en marcha una información reservada», ha añadido.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El PSOE compara el incidente de un diputado de Vox con el 23-F noticia Si El Ejecutivo no recula y permitirá presentar registros caducados para regularizarse noticia Si Moncloa premia con la presidencia de la Aemet al cargo que obvió las mordidas en Forestalia noticia Si Patria y religión: las banderas que Sánchez quiere arrebatar a la derecha en las urnasEn el transcurso de la operación, Cosidó también era dirigente del Partido Popular, como le ha recordado el abogado de Podemos, que le ha preguntado si en aquel momento la estancia de Bárcenas en prisión preventiva era «motivo de inquietud» para la formación. El testigo no ha podido aclararlo, porque la presidenta del tribunal no lo ha permitido: «Eso no forma parte de los hechos. Esa pregunta no es pertinente». Este miércoles también ha desfilado ante el plenario como testigo el que fuera máximo responsable de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional en el momento de los hechos, Enrique Barón. «El nombre de Kitchen lo oí cuando salió a la luz pública, bien por el procedimiento judicial, por la comisión del Congreso o por los periódicos», ha aclarado.Un «enamorado de los protocolos y cosas ordenadas»Tampoco tuvo, ha afirmado, conocimiento de ningún tipo de seguimientos policiales, en concreto los realizados a la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias. Barón, ahora jubilado, ha emplazado al tribunal a preguntar por este extremo al siguiente testigo, «un enamorado de los protocolos y las cosas ordenadas». Y así ha sido. Mariano Hervás, el que fuera número dos de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía, ha tomado asiento, por sus problemas de rodilla, para aclarar las preguntas de las partes. Desde su silla ha aclarado que, actualmente, los seguimientos a la esposa del extesorero del PP pueden parecer importantes. «Pero si se retrotrae a 2013 era un servicio que no tenía apenas relevancia policial», ha apuntado.Hervás ha señalado que esas vigilancias le fueron encomendadas por la Dirección Adjunta Operativa (DAO), dirigida entonces por otro de los acusados, Eugenio Pino. Un encargo que recibió porque la DAO tenía «problemas a la hora de encontrar el dinero» que la familia Bárcenas habría obtenido de forma ilícita por Gürtel. «Había muchos millones, testaferros y locales donde ocultaron esa cantidad monetaria», ha aclarado. El fiscal se ha interesado sobre si la DAO le pidió que, además del dinero, también se hiciera con una serie de grabaciones. En concreto, las del extesorero del PP con dirigentes de la formación como Mariano Rajoy o Javier Arenas. Pero Hervás lo ha negado, añadiendo que tampoco recibió indicaciones en ese sentido de su jefe en la UCAO, Enrique García Castaño. La declaración de Hervás ha sido tan ilustrativa que hasta la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha mostrado su sorpresa por una de sus afirmaciones: que los nombres que se asignan a las operaciones suelen coincidir con el santoral. «Perdone, me he perdido», ha reconocido la magistrada, cuya exclamación de asombro ha levantado una carcajada en la sala.