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Santillana: “Ni hay que hacer un milagro ni hay que volverse loco”

Resumen

La mejor cabeza de Europa después de Churchill, decían de Carlos Alonso (Santillana del Mar, Santander, 1952). Es un mito del fútbol del Real Madrid (290 goles de 1971 a 1988) y de la Selección (15). Fue también denominador común de las grandes remontadas del equipo blanco en los 70 y 80. Ahí se forjó la leyenda del miedo escénico y él siempre era el autor de los goles heroicos.

La mejor cabeza de Europa después de Churchill, decían de Carlos Alonso (Santillana del Mar, Santander, 1952). Pero ‘Santillana’ es mucho más. Es un mito del fútbol del Real Madrid (290 goles de 1971 a 1988) y de la Selección (15). Fue también denominador común de las grandes remontadas del equipo blanco en los 70 y 80. Ahí se forjó la leyenda del miedo escénico y él siempre era el autor de los goles heroicos. Pasó ante equipos como Derbi County, Celtic, Inter o Moenchengladbach. Ahora que se trata de remontar fuera, también es buen momento para recurrir a su experiencia y lo vivido en sus enfrentamientos con un Bayern, en los que siempre saltaban chispas.

-¿Estos alemanes dan menos miedo que los de su época?

-Por supuesto. Entonces, los que teníamos el miedo escénico éramos nosotros y jugar ante los alemanes era un marrón. No sólo eran técnicamente superiores, había otro problema, que eran más fuertes, grandes y rápidos.

-Jugó por primera vez ante el Bayern bien jovencito…

-Algo más de 20 años tenía yo cuando en las semifinales de 1976. En la ida, en el Bernabéu, quedamos 1-1. Merecimos más, jugamos muy bien. En la vuelta ya nos ganaron 2-0.

-¿Cómo recuerda a Beckenbauer?

-Para mí era un ídolo. Tenía una planta espectacular en el campo, era elegante jugando. Salía desde atrás, rompiendo líneas… Era un espectáculo verlo jugar.

-¿Y Müller?

-Le llamaban el ‘cazagoles’, y mira que estaba bien puesto el apodo. Era un futbolista ratonero, en el buen sentido. No era alto, no era poderoso… Pero las clavaba todas. Dentro del área era rápido, intuitivo… Y hacía goles de todos los colores, con cualquier parte del cuerpo. En aquella eliminatoria de 1976 nos metió él los tres.

Santillana: “Ni hay que hacer un milagro ni hay que volverse loco”
Tras el 1-1 del bernabéu en 1976, en semifinales, un espontáneo saltó y propinó un puñetazo al colegiado.JAVIER GALVEZ

-¿Aquel 9-1 que les hizo el Bayern en la pretemporada de 1980 escoció?

-No se crea, porque había una explicación. Nosotros veníamos de hacer la pretemporada en Holanda. Era el primer partido que jugábamos, sin estar realmente preparados, y los alemanes ya habían empezado su Liga.

-Había coartada.

-No digo que en condiciones normales no nos hubieran ganado también, pero es que ese día nos pasaron como aviones… Era imposible, nosotros no estábamos preparados para jugar aquel partido.

-Hubo que esperar hasta 1987 para la siguiente eliminatoria, también en semis…

-Jugamos primero en Múnich y perdimos 4-1. Ya era otro Madrid, porque había aparecido la Quinta del Buitre. En la vuelta sí que ganamos, 1-0, con gol mío.

-¿Tan difícil era ganar en Múnich?

-Es que tenían un poderío físico mucho mayor al resto. El Bayer era el coco. Ahora eso ha cambiado, el coco es el Madrid. No hay más que ver a Valverde, Tchouameni, Militao, Rüdiger, Bellingham, Camavinga… Son todos atletas.

-¿Vio en el campo el pisotón de Juanito a Matthaus en aquel 4-1?

-Estaba justo al lado. Pensé: ‘Este es Juan’. La cosa estaba caliente. Saltaban chispas, nos decíamos cosas en el campo. Y no voy a decir que Matthaus provocara, pero sí que… incitaba. Los demás contábamos hasta tres, pero Juanito no, Juanito no llegaba ni al uno.

-¿Les dijo luego Juanito algo en el vestuario?

-Estaba arrepentidísimo. Juan tenía mucho pronto, pero también un gran corazón.

-¿Era más duro Matthaus o Augenthaler?

-A mí siempre me marcaba Augenthaler. Era una roca, enorme, iba estupendo de cabeza. Luego hemos coincidido y hemos hablado mucho.

Santillana: “Ni hay que hacer un milagro ni hay que volverse loco”
Imagen del pisotón de Juanito a Matthaus en la ida (4-1) de las semifinales de 1987.DIARIO AS

-Su tercera vez ante los alemanes fue en cuartos, en 1988.

-¡Ahí por fin ganamos! 3-2 en Múnich y 2-0 en el Bernabéu. Pero yo jugué muy poco… Los titulares ya eran Hugo y Butragueño. Ahí teníamos un equipazo porque se juntaron dos generaciones, gente veterana con carácter y gente joven, la Quinta, con mucha calidad.

-¿Cómo llevó Santillana eso de perder la titularidad?

-Con naturalidad. Hugo empezó a meter goles como un loco. Su rendimiento era increíble. Y había aparecido Butragueño. Y yo entendí la situación, que el Madrid pensaba en el futuro.

-No es frecuente esa actitud.

-Lo acepté tan bien, fíjese, que me amoldé a la situación sin bajar los brazos. Y metí mucho goles importantes desde ese nuevo rol, entre ellos, todos los de las eliminatorias de mediados los 80 ante el Inter y el Moenchengladmach.

-¿Era un jugador muy distinto el Santillana que terminó su carrera al que llegó al Madrid con 18 años?

-Radicalmente distinto. En el Racing teníamos dos extremos muy buenos, Aguilar e Isidro, que centraban muy bien. Y yo potencié mucho allí el remate de cabeza. Pero los métodos de entrenamiento no eran como ahora y aquellos campos estaban embarrados. En realidad, yo en categorías inferiores era un ‘ocho’.

-¿Cómo gestionó su aterrizaje en el Madrid?

-Como pude. D repente me encuentro con Pirri, Amancio, Velázquez, Zoco… Imagínese lo rápido que me di cuenta que tenía que mejorar. ¡Yo estaba a años luz de ellos!

Santillana: “Ni hay que hacer un milagro ni hay que volverse loco”
Momento de la entrevista con Carlos Alonso Santillana.JAVIER GANDUL

-¿Qué hizo?

-Me quedaba sólo después de los entrenamientos, o con Miguel Ángel o García Remón para chutar con las dos piernas, de volea… Yo jugaba de titular, y lo fui 14 años, pero además, seguía aprendiendo y esforzándome por subir mi nivel. Y me costó muchísimo trabajo. Tenga en cuenta que jugaba con gente que técnicamente era muy superior a mí.

-Muy honrado por su parte.

-Yo creo que mi mejor época fue cuando fuimos a la Eurocopa de 1984. En esos años fue cuando más pletórico me sentí, porque ya había evolucionado técnicamente y entendía mejor el juego… Ahí, me veía al nivel.

-¿Usted por qué saltaba tanto?

-(Risas). Yo también me lo pregunto, no lo sé. Hay cosas que son innatas.

-¿Ha metido más goles con la cabeza que con el pie?

-Qué va hombre…. El doble habré metido con los pies, más o menos.

-¿Cuál es la clave de un gran cabeceador?

-La mejor cabeza de Europa después de Churchill, decían de mí. Con 1,75 que mido... Pues mire, es una mezcla. Yo tenía mucha intuición para saber dónde iba a ir el centro. Y eso era fundamental para arrancar primero y ganar esas milésimas ante el defensor. Eso es un don.

-¿Y después?

-Tenía yo una cualidad, que aguantaba más en el aire, unas decimitas más que el defensor. Eso me permitía impactar la pelota en el punto más alto de mi salto. Daba un estironcito más, y aguantaba.

-¿Y para dirigirla?

-Eso es otra cosa que se tiene o no se tiene (risas). Tan apurado, tan arriba, tener la fuerza suficiente en el cuello para mandar el balón a un palo u otro no es fácil. Pues mire, todo esto es analizándolo, pero si quiere que le diga la verdad, a mí me salía solo, sin pensar.

-¿Cuál fue su mejor gol?

-El que culminó la remontada, el quinto, ante el Derbi County en la 75-76. Lo tengo dibujado en la cabeza, fue la leche.

-Cuente, cuente…

-Me la puso Del Bosque desde la derecha. Yo iba en carrera, la bajé con el pecho y la dejé botar, vi que venía un defensor, entró fuerte y le hice un sombrero con la derecha y la mandé a la red sin dejarla botar, con la izquierda.

-Golazo.

-Quinto gol en la prórroga para remontar un 4-1 de la ida, 120.000 personas en el Bernabéu, un equipo inglés, con lo que se hablaba entonces de ‘Gibraltar español’… Me quedé muy a gusto (risas).

-¿Remontará el Madrid en Múnich?

-Este Madrid está capacitado para ganar en casa y fuera. Tenemos jugadores con una calidad impresionante. Para mí lo fundamental es estar bien atrás. Para mí, este partido lo gana la defensa.

Santillana: “Ni hay que hacer un milagro ni hay que volverse loco”
Santillana posa para nuestro fotógrafo.JAVIER GANDUL

-¿Sí?

-Estoy seguro. Si juegan Militao y Rüdiger, mejor. No hay que hacer un milagro para ganar allí. Hay que hacer un partido serio, sólido… Porque con lo que tiene el Madid arriba con Vinicius y Mbappé, algún gol en velocidad va a caer seguro.

-Su apuesta es ser paciente…

-Ni el Madrid necesita un milagro ni hay que volverse loco. Es un gol. Nuestras remontadas eran otra cosa porque había que ir a tumba abierta, marcar muchos goles, y además eran en el Bernabéu con el calor de nuestra gente. Esto es otra cosa. Yo creo mucho en este equipo. De verdad. Les veo que juegan mucho mejor que los contrarios casi siempre más allá de determinados errores. No lo digo porque mi corazón sea madridista, que lo es, pero es que confío en estos jugadores.

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