Indra retrasa a después de verano la actualización de su plan estratégico
ResumenIndra inicia una nueva etapa y lo quiere hacer con una base sólida. Es el mensaje que se interpreta de las palabras que dirigió ayer el nuevo presidente de la compañía, Ángel Simón, a la plantilla del grupo, en lo que fue su presentación oficial a los trabajadores. En el encuentro, en el que también participó el CEO, José Vicente de los Mozos, se transmitió tranquilidad a los empleados tras una etapa convulsa en la empresa, ante la polémica entre su anterior presidente, Ángel Escribano, y Moncloa por la operación con Escribano Mechanical and Engineering (EMandE). Con la llegada de Simón, Indra ha optado por retrasar hasta después del verano la presentación de la actualización de su plan estratégico.
Indra inicia una nueva etapa y lo quiere hacer con una base sólida. Es el mensaje que se interpreta de las palabras que dirigió ayer el nuevo presidente de la compañía, Ángel Simón, a la plantilla del grupo, en lo que fue su presentación oficial a los trabajadores. En el encuentro, en el que también participó el CEO, José Vicente de los Mozos, se transmitió tranquilidad a los empleados tras una etapa convulsa en la empresa, ante la polémica entre su anterior presidente, Ángel Escribano, y Moncloa por la operación con Escribano Mechanical and Engineering (EMandE). Con la llegada de Simón, Indra ha optado por retrasar hasta después del verano la presentación de la actualización de su plan estratégico. La empresa, debido a la mejor evolución de lo esperado de su negocio por el boom de la Defensa, va por delante de los objetivos del plan Leading the Future, diseñado por De los Mozos y lanzado en 2024. Ante estas buenas expectativas, Indra estaba trabajando en una actualización de los objetivos estratégicos y la previsión era dar a conocer los detalles antes del próximo verano. Sin embargo, la llegada de Simón ha retrasado los planes, ya que, como es lógico y previsible, el nuevo presidente quiere analizar estas metas y aportar su visión, pese a no tener rol ejecutivo. La compañía cerró 2025 con ingresos de casi 5.500 millones de euros, gracias al empuje del negocio de Defensa, y aspira a cerrar 2026 con más de 7.000 millones de facturación, muy por encima del objetivo inicial de llegar a 6.000 millones este año. De hecho, el anterior presidente, Ángel Escribano, ya avisó de que Indra iba dos años por delante de los objetivos, por lo que estaba en camino de facturar 10.000 millones en 2028 y no en 2030, como estaba estipulado. Fusión con EMandE La fusión con EMandE era uno de los temas que sobrevolaba en el imaginario de la plantilla y no se esquivó por parte del presidente y del CEO. Indicaron que por el momento no se han retomado las negociaciones, tal y como adelantó EXPANSIÓN, ya que desde EMandE no se han puesto en contacto con Indra, después de que los Escribano dieran por finalizada la negociación el 19 de marzo ante la presión desde Moncloa para forzar la dimisión de Ángel Escribano. La operación fue calificada a finales de 2025 como estratégica por parte del consejo de administración de Indra, pero el conflicto de interés de Ángel Escribano, al ser presidente de Indra y dueño de EMandE, diluyó el visto bueno del Gobierno, que posee el 28% de Indra a través de Sepi, a la operación que, de momento, está parada sine die. En la nueva etapa Simón-De los Mozos, Indra quiere pasar página tras los tiempos convulsos recientes y por ello, según se comunicó ayer a la plantilla, se tomarán medidas para minimizar las filtraciones, tanto de documentos de la empresa como de negociaciones o de operaciones.