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El País ·

Macron ordena reforzar la protección de infraestructuras críticas frente a los ataques rusos

Resumen

Francia observa con enorme preocupación los ataques híbridos rusos en países aliados como Alemania y Polonia, también las señales que han llegado recientemente dentro de sus fronteras, y ha decidido no disociarse de ellos. Por eso el presidente Emmanuel Macron, en una declaración inédita, anunció el viernes que ha ordenado la protección de las infraestructuras. “He solicitado al Gobierno que prepare un plan para proteger nuestras infraestructuras críticas, así como los lugares más sensibles de nuestra base industrial y tecnológica de defensa, frente a los ataques con drones y los ciberataques”, señaló. “La amenaza híbrida rusa hacia los europeos y Francia se ha intensificado”, advirtió.

Francia observa con enorme preocupación los ataques híbridos rusos en países aliados como Alemania y Polonia, también las señales que han llegado recientemente dentro de sus fronteras, y ha decidido no disociarse de ellos. Por eso el presidente Emmanuel Macron, en una declaración inédita, anunció el viernes que ha ordenado la protección de las infraestructuras. “He solicitado al Gobierno que prepare un plan para proteger nuestras infraestructuras críticas, así como los lugares más sensibles de nuestra base industrial y tecnológica de defensa, frente a los ataques con drones y los ciberataques”, señaló. “La amenaza híbrida rusa hacia los europeos y Francia se ha intensificado”, advirtió. El jefe del Estado francés compareció ante la prensa tras una reunión confidencial en el Elíseo con los principales candidatos a las presidenciales de 2027, dedicada al deterioro de la situación internacional y al impacto que puede tener en Francia en cuestiones de seguridad y de subida del precio de la energía. Pero el tono se fue volviendo más grave a medida que se adentraba en la cuestión de la amenaza rusa. “Nadie está a salvo”, lanzó el presidente tras el encuentro. “Todos debemos estar alerta, actuar y hacer todo lo posible para prever, planificar y protegernos”, insistió. El anuncio de Macron llega después de que en las últimas semanas se hayan multiplicado los incidentes con drones no identificados sobre territorio europeo, con episodios recientes en Alemania, Dinamarca y Lituania, y tras el ataque con drones rusos contra la frontera entre Ucrania y Polonia del pasado fin de semana, que llegó a alcanzar un tren con más de 200 pasajeros. El precedente alemán es especialmente lacerante en el Elíseo, que lo califica de máxima gravedad y lo considera un punto de inflexión. El incidente de Leipzig ocurrió en la madrugada del 4 al 5 de agosto, cuando un empleado del aeropuerto descubrió un dron cargado con explosivos cerca de un avión de carga de la compañía ucrania Antonov Airlines, utilizado para el transporte de material militar hacia Kiev. Un robot artificiero logró retirar el detonador antes de que el artefacto llegara a explotar, y un segundo objeto no identificado colisionó esa misma noche con un avión de DHL, que tuvo que desviarse a Hannover. Tras varias semanas de investigación, el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, concluyó a comienzos de septiembre que Rusia era responsable del ataque híbrido, calificándolo como “una nueva dimensión de amenaza” al tratarse de la primera vez que se localiza un dron armado en suelo europeo lejos de la frontera con Ucrania. Es complicado determinar todavía, creen en el entorno del Elíseo, si el atentando de Leipzig fue un mensaje o un ataque frustrado. Un elemento que cambia sustancialmente la gravedad y el nivel de alerta. En todo caso, Francia considera que la amenaza de ataques con drones contra infraestructuras civiles es hoy mucho más grave. Macron, señalan fuentes diplomáticas, ha pedido que se tengan en cuenta para actualizar los sistemas de protección y la evaluación nacional de la amenaza. Los ataques híbridos rusos “no quedarán sin respuesta”, advirtió el jefe del Estado francés por la mañana. “Sería un error por parte de Rusia seguir actuando de esta manera contra los europeos”, añadió. El presidente francés se refirió tanto al intento de atentado en el aeropuerto de Leipzig como a las recientes declaraciones del primer ministro polaco, Donald Tusk, quien anunció que Rusia podría llevar a cabo “ataques híbridos” contra los aliados de Ucrania en Europa. Tusk afirmó que las evaluaciones de inteligencia de la OTAN, Ucrania y Polonia indicaban que “el escenario más probable para los próximos meses” es que Rusia intensifique los ataques contra Ucrania y sus aliados, incluida Polonia. Además, el primer ministro polaco señaló que el objetivo de Rusia es “debilitar la integridad de la OTAN” y convencer a sus miembros de que “el artículo 5 [que obliga a intervenir al resto de países miembros cuando se ataca a un aliado] es más teórico que práctico”. En ese sentido, Macron aprovechó también la comparecencia para reivindicar el apoyo francés a Kiev, calificándolo de más indispensable que nunca como condición para la propia seguridad europea y para el retorno a una paz duradera, en un contexto en el que formaciones como el ultraderechista Reagrupamiento Nacional (RN) reclaman reducir esa ayuda por motivos presupuestarios. La preocupación no se limita a Francia. El Consejo Federal suizo ha adoptado su Estrategia de Política de Seguridad 2026, marcándose tres objetivos: fortalecer la resiliencia nacional, mejorar la protección de sus infraestructuras y potenciar sus capacidades de defensa, en línea con el refuerzo de sus sistemas antidrones tras la detección de aparatos no identificados sobrevolando instalaciones militares en Berna. Por su parte, en Reino Unido el propio jefe del Estado Mayor de la Defensa, sir Richard Knighton, ha advertido en los últimos días de que la amenaza rusa sitúa al país en el periodo “más peligroso” de sus 35 años de carrera militar. Y el ministerio de Defensa ha difundido este viernes un mensaje en redes sociales donde señala: “El Reino Unido no busca el enfrentamiento. Pero junto con nuestros aliados, estamos listos para defender cada pulgada del territorio de la OTAN”. El mensaje viene acompañado de un discurso del ministro de Defensa, Wes Streeting, pronunciado en la Cámara de los Comunes la semana pasada, donde advirtió: “Rusia nos está probando constantemente. (...) Estamos dispuestos a defender cada pulgada de la OTAN si Rusia ataca”. Por su parte, Macron advirtió de que la situación es “grave” y que Francia se encuentra en un momento de “vigilancia”, pero evitó anunciar qué tipo de respuesta podría haber, aunque todas las fuentes consultadas aseguran que sería proporcional. “La esencia de la disuasión consiste en no dar visibilidad a lo que haremos. La intención que hay detrás de esto es intimidarnos y romper el esfuerzo de apoyo a los ucranios. La consecuencia será la contraria. No estamos intimidados porque sabemos que en Ucrania está en juego nuestra seguridad de hoy y de mañana”, añadió. El nivel de alerta en el que Francia está instalada es el más alto posible en periodo de paz, pero no solo por el conflicto de Ucrania, señalan fuentes diplomáticas. La calificación también incluye otro tipo de amenazas como el terrorismo. Pero el plan que ha ordenado poner en marcha el presidente incluye ahora hospitales, aeropuertos o centrales nucleares. Una situación incómoda a siete meses de unas elecciones cruciales en las que la dirigente ultraderechista Marine Le Pen, tradicionalmente cercana a Rusia y contraria a aumentar las contribuciones a Ucrania, está más cerca que nunca de alcanzar el despacho en el Palacio del Elíseo que hoy ocupa Macron. El anuncio francés no llega de forma aislada, sino que forma parte de un esfuerzo europeo más amplio que lleva meses gestándose. Bruselas trabaja desde octubre en una “Iniciativa Europea de Defensa contra los Drones” —el llamado “muro antidrones”— que la Comisión Europea quiere ver operativa a finales de 2027, tras las sucesivas incursiones de aparatos no identificados en el espacio aéreo de Polonia, Estonia, Dinamarca y Lituania. El propio Macron se mostró en su momento cauto ante el concepto, al considerar que la respuesta europea debía combinar detección, alerta temprana y capacidades de disuasión —incluida la nuclear— en lugar de limitarse a una única “cúpula” defensiva. Esa discusión volverá a la mesa en la próxima cumbre formal del Consejo Europeo, prevista para finales de octubre en Bruselas, donde los Veintisiete deberán avanzar en la hoja de ruta de defensa presentada por la Comisión, con el objetivo de que un 40% de las compras conjuntas de material de defensa se coordinen a escala europea antes de 2027. El plan que Macron ha encargado este viernes al Gobierno francés se enmarca así en esa carrera compartida por blindar infraestructuras críticas antes de que el próximo incidente, como el de Leipzig, deje de ser un aviso y se convierta en algo más grave. De hecho, Francia apoya plenamente la iniciativa propuesta por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, de crear una suerte de consejo de seguridad permanente de la Unión Europea en el que pudiera participar el Reino Unido. En el entorno del Elíseo remarcan que se trata de una vieja idea que el propio Macron puso sobre la mesa cuando se produjo el Brexit para evitar cortar los lazos en materia de seguridad con Londres.