Maricarmen seguirá en su piso: llega a un acuerdo con la propiedad del inmueble
ResumenMaricarmen seguirá finalmente en su piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda. La noticia la conoció desde su habitación del hospital Gregorio Marañón, pasadas sobradamente las nueve de la noche, tras más de cuatro horas de reunión en una de las salas sede de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS). Allí se encontraron Urbagestión, dueños del inmueble, la abogada y un primo de la propia Maricarmen. En los pasillos se celebraba un acuerdo con el que todos salen contentos: el precio del alquiler no superará el 30% de sus ingresos brutos y se prolongará durante ocho años.
Maricarmen seguirá finalmente en su piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda. La noticia la conoció desde su habitación del hospital Gregorio Marañón, pasadas sobradamente las nueve de la noche, tras más de cuatro horas de reunión en una de las salas sede de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS). Allí se encontraron Urbagestión, dueños del inmueble, la abogada y un primo de la propia Maricarmen. En los pasillos se celebraba un acuerdo con el que todos salen contentos: el precio del alquiler no superará el 30% de sus ingresos brutos y se prolongará durante ocho años. También se descorchó el champán a dos kilómetros de allí, en la acampada de Sol, y en los pasillos del consistorio madrileño. La empresa Urbagestión, propietaria del inmueble, acabó aceptando las condiciones. Un rato más tardaron en conocerse los detalles de ese texto que la propia Maricarmen tenía que convalidar desde su pequeña habitación del hospital Gregorio Marañón. Por la puerta de la sala de prensa del edificio de EMVS Madrid, ya pasadas las 22.00 horas, apareció la consejera delegada de la institución municipal encargada de la mediación, Ana de Miguel, para desvelar los detalles de un acuerdo que celebraban con entusiasmo en el consistorio madrileño. Almeida sería el primero en conocer el alumbramiento. «Este acuerdo será conforme al programa de arrendatarios de EMVS, que será garante del cumplimiento del mismo. El precio no supera el 30% de sus ingresos netos», explicaba. «Con esta reunión se culmina el acompañamiento que en todo momento hemos hecho a María del Carmen Abascal. Ha permitido que Urbagestión y Maricarmen lleguen a un acuerdo con el que volverá al inmueble como arrendatario», abundaba. Será con una renta aproximada a la que venía pagando, conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), y que se prolongará por ocho años. Desde el viernes pasado, cuando se anunció la intermediación municipal, Almeida pidió estar encima del asunto: «Es una prioridad». Dicen que estuvo pegado al teléfono móvil para conocer cada detalle de la cumbre. Tras la puesta en escena de la responsable municipal, aparecieron por la sala de prensa la abogada -Beatriz Duro-, la representante del Sindicato de Inquilinas -Carolina Vilariño- y Vicente, el primo de Maricarmen, que estuvo presente en todo momento en la larga cumbre. «El resultado y la valoración son muy positivos. Llega tarde y habiéndola abocado a una situación en la que nadie se debería haber visto. Si se firma este acuerdo, será un resultado mejor y más feliz para todos», argumentaban desde el atril. «Ha sido fruto de la movilización. La imagen de Maricarmen desahuciada no puede volver a repetirse. Ojalá sirva para cambiar el paradigma de vivienda en general». Salvo sorpresa, Maricarmen debería dar hoy el visto bueno a un acuerdo que incluye también algunas reformas menores dentro del propio piso. Lo que se quiso dejar claro incluso antes de que diera comienzo la reunión es que, pasase lo que pasase junto al paseo de las Delicias, que finalmente fue un acuerdo, la acampada en Sol iba a continuar. «Vamos a estar ahí presionando para poner el problema de la vivienda en el centro. Esto va más allá de Maricarmen. El Real Decreto es el primer paso, pero los contratos indefinidos son fundamentales. Necesitamos estabilidad en la vivienda para que no haya ninguna Maricarmen más. Estamos mirando también hacia Europa, Alemania, Reino Unido y hacia otros países, donde esto ya está ocurriendo», proclamaban desde el Sindicato de Inquilinas. "Más de 20 cláusulas negociadas" El servicio de mediación municipal fue la opción ofrecida el pasado viernes desde Cibeles, después de que la propiedad tratara de acogerse al programa ReViVa -sistema de alquiler para viviendas vacías-. Sin embargo, se encontró con dos obstáculos insalvables. El primero, que el inmueble cuenta con cargas (una hipoteca). Y el segundo, que el programa no puede entregar a dedo una vivienda que pase a formar parte de su programa, por lo que no habría podido volver a convertirse en el domicilio de Maricarmen por ese cauce. Así, la capital cuenta con 715 inmuebles con contrato activo en el programa Servicio de Intermediación Activo (SIA), que afecta a toda el área metropolitana de la capital. Con él, por ejemplo, el inquilino nunca pagará más del 40% de sus ingresos anuales (fue un 30% finalmente). Y, también, no podrá superar ocho veces el IPREM (unos 600 euros mensuales). En cuanto al propietario, en este caso Urbagestión, podrá elegir al inquilino entre los propuestos por EMVS Madrid, siempre que ofrezca una vivienda en propiedad de más de 25 metros cuadrados útiles. «No ha habido grandes discrepancias, pero sí ha sido necesario negociar más de 20 cláusulas, con puntos y comas. Ha sido un acuerdo muy satisfactorio», reconocían los representantes de Maricarmen. Mientras Almeida, partícipe de esta historia con final feliz, sonreía.