Lleva años en tu tablón de inspiración sin saberlo: Farm Rio, la firma que persiguen las invitadas, ya ha llegado a España
ResumenSe lo ha cruzado en la boda de su sobrina. Lo llevaba, recuérdelo, la única invitada que no cargaba en los hombros con una capilla de gasa verde. Tal vez durante toda una mañana de sábado su mujer, o usted misma, lo ha buscado, foto en mano, por las principales calles comerciales de la ciudad. Quizás se topó con él de refilón en una incursión nocturna en Instagram.
Se lo ha cruzado en la boda de su sobrina. Lo llevaba, recuérdelo, la única invitada que no cargaba en los hombros con una capilla de gasa verde. Tal vez durante toda una mañana de sábado su mujer, o usted misma, lo ha buscado, foto en mano, por las principales calles comerciales de la ciudad. Quizás se topó con él de refilón en una incursión nocturna en Instagram. Conoce el estampado: bromelias, heliconias, manacá-da-serra, begonias e hibiscos se trenzan y trepan desde los tobillos hasta las clavículas. En ocasiones el tejido se recorta y una gigantesca aplicación floral cubre por completo el torso. En un vestido de Farm Rio, el paisaje botánico brasileño envuelve y enciende el cuerpo. El aterrizaje definitivo de la firma en España, no obstante, ha renunciado al espíritu veraniego que confiesan sus estampados. Su universo se expande para incluir piezas de abrigo y pantalones vaqueros. Pétalos y aves se bordan y brotan por cazadoras de piel y jacquard en la tienda que, hasta enero, conecta Río de Janeiro con el número 5 de la madrileña calle de Ortega y Gasset. La única escala se produce en el Bernabéu. Con Adidas, Farm Rio ha diseñado para el Real Madrid una equipación -femenina y masculina- cuajada de flores rosas y enredaderas verdes. La colaboración, explica Kátia Barros, fundadora y directora creativa de la firma, surgió de un impulso histórico: como Roberto Carlos o Marcelo, «algunos de los futbolistas brasileños más queridos han formado parte del club. Han llevado al Bernabéu su talento y nuestra cultura. Para nosotros era importante respetar la identidad del Real Madrid y, al mismo tiempo, aportar nuestro mundo de estampados y naturaleza. La colección está inspirada en la altinha, un juego muy popular en las playas de Río de Janeiro en el que varias personas forman un círculo y mantienen el balón en el aire. Es una expresión preciosa de comunidad, creatividad y alegría». Colaboración entre Farm Rio y el Real Madrid.D. R. La celebración de la vida al aire libre con amigos, apunta, enlaza las culturas a ambos lados del Atlántico. A través de los estampados con los que trabaja no pretende «ignorar o resolver los problemas del mundo. El color tiene una capacidad maravillosa para despertar emociones y en Brasil lo vivimos de una manera muy natural. Nos rodea en las calles, en la vegetación, en el arte y en nuestra manera de festejar». Aunque su eslogan reza dress in happiness (algo así como «vístete de felicidad»), aclara que «no vendemos una fórmula para ser felices, pero sí queremos recordar que la moda también puede ser divertida. Y quizá esa actitud tenga todavía más sentido cuando los tiempos son difíciles. Creo que muchas veces nos han enseñado que para vestir con elegancia hay que seguir determinadas reglas: no mezclar demasiados colores, no combinar estampados diferentes, no llamar mucho la atención... Nunca he entendido la moda así. Vestirse debería ser un acto de libertad y creatividad. Me encanta cuando una mujer que siempre ha vestido de negro descubre que un vestido lleno de flores puede hacerla sentir increíble». Pies en la tierra La traducción global de una fórmula que defiende la artesanía y la raíz local puede encontrarse con desvíos imprevistos. La percepción de la marca ha resultado variar según el suelo que pisa. En su país de origen, Farm Rio atraviesa armarios y generaciones. En Nueva York o París, su etiqueta forma fila con otras de tipo prémium o, como en el caso de Madrid, donde es vecina de Gucci o Fendi, lujo. «En Brasil muchas mujeres nos conocen desde nuestros comienzos y han incorporado nuestros estampados a su vida cotidiana. Cuando llegamos a un nuevo mercado, nos encontramos en un momento diferente de esa relación. Estamos presentándonos a personas que quizá descubren la marca y queremos que entiendan todo lo que hay detrás de nuestras colecciones: la creatividad, los estampados originales, las referencias culturales y ese universo tan particular que hemos construido. Creo que el verdadero lujo hoy también está en la autenticidad, en tener una identidad propia y en crear algo que las personas puedan sentir como especial. Eso es lo que siempre hemos intentado». Kátia Barros, fundadora de Farm Rio.D. R. Lo que en los últimos siete años han logrado, cuentan, es devolver a la naturaleza la inspiración que les proporciona: han plantado dos millones de árboles en el Amazonas y la mata atlántica. Las semillas que ahora se disponen a cuidar se preparan para echar raíces entre los adoquines del barrio de Salamanca.