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Las tribus indígenas, los otros anfitriones del Mundial: "Nuestros antepasados están bajo el estadio"

Resumen

"El estadio está construido encima de uno de nuestros primeros poblados. Nuestros antepasados están en la zona del Levi's Stadium. Joseph Iyolopixtli Torres es el responsable de cultura de la tribu Muwekma Ohlone, una de las casi 400 que no están reconocidas federalmente por el gobierno de Estados Unidos. Ellos, al igual que la tribu Duwamish, están 'fuera del foco' institucional por diversos errores administrativos del pasado, a pesar de tener documentos que justifican su presencia en el área.

"El estadio está construido encima de uno de nuestros primeros poblados. Nuestros antepasados están en la zona del Levi's Stadium. Ahora, estamos olvidados". Joseph Iyolopixtli Torres es el responsable de cultura de la tribu Muwekma Ohlone, una de las casi 400 que no están reconocidas federalmente por el gobierno de Estados Unidos.  Ellos, al igual que la tribu Duwamish, están 'fuera del foco' institucional por diversos errores administrativos del pasado, a pesar de tener documentos que justifican su presencia en el área.  Sus pretensiones territoriales reclaman dos de las 11 estadios mundialistas de Estados Unidos: el Levi's de Santa Clara y el Lumen Field de Seattle. Por contra, la tribu Puyallup de Seattle se ha convertido en la primera nación indígena de la historia en asociarse formalmente con una ciudad sede de una Copa del Mundo. MARCA se ha sentado con tres líderes de tres tribus indígenas (Charlene Nijmeh, de la tribu Muwekma Ohlone de Silicon Valley; Cecile Hansen, de la tribu Duwamish de Seattle; y Bill Sterud, de la tribu Puyallup, también de Seattle). Esta es la historia de algunos de los otros 'anfitriones' de la Copa del Mundo 2026. La tribu Puyallup, de Seattle, está plenamente reconocida por el gobierno de Estados Unidos. Consiguieron en 1854 y reafirmados en 1974 una relación formal de gobierno a gobierno con el Estado federal, garantizando la creación de una reserva y la protección de derechos de caza, pesca y recolección en sus tierras ancestrales. Por ello, son una de las 575 naciones indígenas oficiales de Estados Unidos. Ahora hacen historia como el primer socio de legado indígena oficial de una sede del Mundial de la FIFA y su lengua nativa, el Lushootseed, es idioma cooficial de la sede mundialista de Seattle. Amy McFarland, directora del proyecto mundialista de la tribu, cuenta a MARCA cómo surgió esa oportunidad: "Como pueblo Puyallup, no tenemos miedo de ser los primeros en muchas cosas, hemos sobrevivido a muchas inclemencias desde la llegada de los colonos. Fuimos los primeros en construir una escuela indígena de preescolar a secundaria en la nación, los primeros en construir una instalación de salud y una clínica dental en la nación indígena del país. Ahora hemos sido los primeros en asociarnos con una sede mundialista. Va en nuestra identidad".  La posibilidad surgió a través de la amistad del jefe de la tribu, Bill Sterud, y el CEO de los Seattle Sounders, con los que ya han colaborado. Fruto de este acuerdo, su reserva indígena tiene una 'fan zone' oficial del torneo. "Las relaciones con la FIFA siempre han sido muy fluidas, incluso Infantino me dio un banderín tras la oficialidad de nuestra cooperación mundialista", cuenta Sterud a MARCA en su despacho. No todas las tribus han tenido su suerte. En contraste, la tribu Duwamish vive una paradoja dolorosa: la ciudad de Seattle lleva el nombre de su líder histórico, el Jefe Seattle, pero la tribu carece de reconocimiento federal. Aunque fueron los primeros firmantes del Tratado de Point Elliott en 1855, las promesas de una reserva propia nunca se cumplieron, y en 1865 fueron expulsados por ordenanza municipal de la ciudad que ayudaron a construir. Cecile Hansen, jefa de la tribu durante más de 50 años y descendiente directa del Jefe Seattle, se sienta con MARCA y expresa la frustración de su pueblo: "Fuimos los primeros pueblos indígenas de Seattle. Somos la primera tribu en firmar el tratado y no somos reconocidos por el gobierno federal. Es una situación indignante".  En 2001, la administración Clinton les otorgó el reconocimiento, pero este fue revocado por la administración Bush en cuestión de días. "En una semana más o menos, nos lo quitaron. Creo que desde fuera fue político por qué sucedió. Tendrían que reconocer nuestra soberanía sobre demasiado territorio con muchos recursos", reconoce la lideresa. Ahora, el Mundial ha llegado a su territorio, a la ciudad que dieron nombre y ni el alcalde ni ninguna institución se ha sentado con ellos. "Es bastante desesperanzador, nos sentimos fuera de este intercambio cultural que es este torneo que ha traído a tanta gente a la ciudad que dimos nombre", concluye Hansen. En California, la tribu Muwekma Ohlone de la Bahía de San Francisco enfrenta el desafío de revertir lo que denominan el "borrado administrativo". Identificados históricamente como la Verona Band, gozaron de un cierto reconocimiento hasta 1927, cuando un informe erróneo de la Oficina de Asuntos Indígenas alegó que no necesitaban tierras. Desde entonces, han sido omitidos de las listas oficiales. Su actual jefa de la tribu, Charlene Nijmeh, cuenta a MARCA su importancia: "Somos el pueblo original de la llamada zona de la Bahía de San Francisco. Nuestra antigüedad se remonta en esta zona a 13.500 años, según las últimas pruebas de carbono 14". Al no estar reconocidos, los Muwekma Ohlone quedan excluidos de los beneficios económicos que el Mundial genera en su propio territorio, en el Silicon Valley, tierra de nacimiento de toda la tecnología mundial. Nijmeh denuncia la injusticia de ser ignorados en su propia tierra: "Somos el primer pueblo que habitó estas tierras. Antes que 'Silicon' Valley estábamos nosotros, pero la realidad es que se nos trata como refugiados en nuestra propia tierra". Para combatir esta invisibilidad, en 2024 organizaron la 'Ruta de la Verdad', una marcha desde el Golden Gate hasta Washington para exigir su reafirmación política ante el Capitolio, que apenas tuvo un impacto real en su condición. "Ahora con el Mundial, todo está llegando a nuestra patria y beneficiándose, y ninguno de ellos reconoce que el fruto que están comiendo de los frutos y los árboles que crecen en nuestra tierra", cuenta con resignación Joseph Iyolopixtli Torres. Su limbo jurídico, al igual que el de los Duwamish, les priva de poder seguir creciendo. Las tribus oficiales son 575, las no oficiales se estiman en unas 400. Ellos son los otros anfitriones del Mundial 2026.