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La princesa Leonor se estrena en el día de las Fuerzas Armadas en un desfile aéreo reducido por las nubes

Resumen

Decenas de personas comenzaban a ocupar los laterales de la avenida de Samil, en Vigo, desde primera hora de la mañana. Ya a las ocho, cuando las unidades comenzaban a prepararse, se oía alguna marcha militar y aplausos de ciudadanos espontáneos que pasaban por delante de los militares. Antes de las doce de la mañana no cabía nadie en las inmediaciones de la tribuna de honor, el lugar dispuesto para que el Rey Felipe VI presidiera el desfile con motivo del Día de las Fuerzas Armadas (difas). Una conmemoración a la que siempre acude como capitán general de los Ejércitos y acompañado por la Reina Doña Letizia.

Decenas de personas comenzaban a ocupar los laterales de la avenida de Samil, en Vigo, desde primera hora de la mañana. Ya a las ocho, cuando las unidades comenzaban a prepararse, se oía alguna marcha militar y aplausos de ciudadanos espontáneos que pasaban por delante de los militares. Antes de las doce de la mañana no cabía nadie en las inmediaciones de la tribuna de honor, el lugar dispuesto para que el Rey Felipe VI presidiera el desfile con motivo del Día de las Fuerzas Armadas (difas). Una conmemoración a la que siempre acude como capitán general de los Ejércitos y acompañado por la Reina Doña Letizia. Esta edición tenía un carácter más especial, pues a ellos se sumó en la tribuna la Princesa Leonor. La heredera al Trono se estrenaba en esta cita castrense en su tercer año de formación militar. Un evento al que no pudo acudir las dos ediciones pasadas por incompatibilidad con su agenda de formación. A las 12 de la mañana, los Reyes llegaron a la avenida de Samil en un vehículo oficial. Detrás, en otro coche, la Princesa de Asturias. El Rey vestía uniforme del Ejército de Tierra y su hija, del Ejército del Aire y del Espacio. El Monarca alterna los uniformes cada año, mientras que su hija llevaba el uniforme que le toca como alférez de cuarto en la Academia General del Aire. Doña Letizia escogió el vestido de Juan Vidal que estrenó el 12 de octubre de 2013. La Princesa de Asturias ha estrenado el rokiski (emblema de plata) que confirma que ha superado el curso de paracaidismo militar, un hito en suformación que no realizaron ni su padre, Felipe VI, ni su abuelo, Juan Carlos I. Además, portaba la banda de la Orden de Carlos IIII y las grandes cruces del Mérito Militar y el Mérito Naval que le impusieron tras su paso por las Academias. La Guardia Real rindió honores militares a la Familia Real, y el jefe del batallón presentó novedades al Rey, que a continuación pasó revista a las tropas dispuestas en torno a la tribuna. Detrás de él caminaban la Reina y la Princesa, acompañadas por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska. A continuación, estaba previsto que la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire (PAPEA) inaugurara el desfile con el salto del subteniente Vidal y el subsargento primero Matanza, ambos gallegos, sin embargo, esta exhibición se tuvo que anular debido a la poca visibilidad en el cielo vigués, que amaneció nublado y permaneció así todo el día. Esto obligó a suspender todo el desfile aéreo. Estaba previsto que tras el homenaje a los caídos, la formación Mirlo hiciera una pasada para teñir el cielo de los colores de la bandera de España. Y que luego pasaran 30 cazas, 16 aviones de transporte y 25 helicópteros. Algo que también se anuló. Si fue una pena la suspensión del desfile aéreo, lo que pasó a continuación desconcertó a todos y fue algo inédito. Un grupo de soldados de la Guardia Real se disponían a izar la bandera nacional. Lo estaban haciendo cuando la cuerda que sostiene la enseña al mástil se ha soltado provocando la caída de la bandera. Los militares presentes han aguantado en firmes mientras se vivían unos segundos de desconcierto. Finalmente, se ha decidido continuar con el homenaje a los caídos. Tras colocar la bandera en una bandeja, ha comenzado el homenaje a los caídos. Este año con un recuerdo especial a los dos militares caídos en acto de servicio en 2025. Dos soldados que murieron el año pasado en dos de los 1.207 accidentes que hubo en territorio nacional. También, según los datos facilitados a EL MUNDO por la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), hubo 68 accidentes en zona de operaciones. Como solución, la bandera de la Guardia Real ha permanecido al lado del mástil presidiendo el desfile. Son estos datos los que respaldan la reivindicación de que las Fuerzas Armadas sean consideradas profesión de riesgo. El Ministerio de Defensa ha dado los primeros pasos para estudiar esta petición y el próximo 2 de junio mantendrá una reunión con el Ministerio de Seguridad Social para abordar la propuesta. Un primer paso que ATME considera insuficiente. El Rey Felipe VI, acompañado por la Princesa de Asturias, ha depositado una corona de laurel en su memoria y se ha celebrado un minuto de silencio y oración. Previamente, a las nueve de la mañana, la ministra de Defensa, Margarita Robles, les ha rendido otro homenaje en la Escuela Naval de Marín, donde han asistido familiares de algunos de los caídos. Al ritmo de los acordes del pasodoble Soldadito Español, 21 Harley Davidson de la Guardia Real abrieron el desfile motorizado. Una parada militar con un total de 109 vehículos, incluyendo carros de combate, obuses remolcados o vehículos URO Vamtac provistos de sistemas antiaéreos. Como novedad, Defensa sacó dos de los controvertidos 8x8 Dragón que siguen en periodo de pruebas en el Ejército de Tierra. En concreto, dos de los 56 que ha recibido Brigada Rey Alfonso XIII de la Legión y que están en periodo de evaluación operativa. La bandera nacional se cae durante su izado en el acto por el día de las Fuerzas ArmadasEL MUNDO El escalón motorizado de la Armada desfiló con ocho URO VAMTAC en distintas configuraciones. Y a continuación hizo lo propio con otros 11 vehículos. Les siguió la Unidad Militar de Emergencias (UME) siempre tan aplaudida por los ciudadanos y cuyos efectivos ya se están preparando para la campaña de incendios de este año. Una disposición que no quita que sigan practicando maniobras para otras emergencias. Al Difas llegaron con 12 vehículos para actuar en distintos escenarios. Cerró la parte motorizada la Guardia Civil. La directora del cuerpo, Mercedes González, estuvo presente. Siguió el desfile a pie con una agrupación de la Guardia Real. Acto seguido, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil y el Ejército de Tierra desfilaron ante un agradecido público que no paró de aplaudir. Como cada año, se reservó para el final a las unidades con paso específico. Primero la Legión, con su borrego, Baraka, a 160 pasos por minuto; y a continuación, una unidad de regulares de Ceuta, con su pausada cadencia, a 90 pasos por minuto. La caída de la enseña nacional obligó a modificar alguna parte del desfile. Fue el Rey quien dio instrucción de que fuera la bandera de la Guardia Real la que presidiera el desfile, y se tuvo que improvisar para que esta unidad recuperara de nuevo la enseña. Una vez finalizado el desfile a pie, el batallón de Honores de la Guardia Real volvió a entrar al desfile para retirar la enseña. Volvieron a formar y se interpretó de nuevo el humno de España mientras retiraban la rojigualda. Se trata de una bandera que se estrenó el 13 de septiembre de 2019 bordada a la manera tradicional por los maestros de la Real Fábrica de Tapices. Pasados 25 minutos de la una de la tarde, con el cielo aún totalmente encapotado, se terminó el desfile. En total, 3.746 miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil formaron parte de un desfile que a lo largo de 1.165 metros llenó Vigo de cultura de Defensa y valores por España de unos soldados que, como han demostrado en este desfile, están preparados para trabajar en medio de las adversidades. Como autoridades, también estuvieron presentes la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcárcel; la directora del Centro Nacional de Inteligencia, Esperanza Casteleiro; y los jefes de Estado Mayor de los Ejércitos: el almirante López Calderón, el general Amador Enseñat, el general Francisco Braco y el almirante Piñeiro. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, felicitó este sábado a la familia militar. A través de un mensaje en sus redes sociales se dirigió a los miembros de las Fuerzas Armadas con motivo de su día, y subrayó su reconocimiento a "la labor, dentro y fuera de nuestras fronteras, de todos los militares que estáis siempre al servicio de la ciudadanía y la paz". El mensaje del líder del Ejecutivo recordó la apuesta por la paz en un contexto geopolítico en el que la política exterior de España ha apostado por reclamar la finalización del conflicto en Irán y en Líbano, entre otros escenarios. Por ello, además, Sánchez dijo a los militares que representan "lo mejor del servicio público: trabajo, disciplina, entrega y solidaridad". "Gracias por vuestro compromiso", concluyó su mensaje enviado horas antes de los actos centrales de la jornada. Por San Fernando El Día de las Fuerzas Armadas se celebra en España desde 1978 como un acto institucional destinado a rendir homenaje a los Ejércitos y la Armada, con el objetivo de fomentar el conocimiento y la integración del estamento militar en la sociedad. Cada año, el Difas se conmemora el sábado más próximo al 30 de mayo, fecha que coincide con la festividad de San Fernando, según lo establecido en el Real Decreto 530/1987. Este día representa una ocasión especial para conocer la labor que realizan los militares tanto dentro como fuera de las fronteras españolas, garantizando la seguridad y defensa de España, así como su compromiso con la paz y la libertad a nivel internacional.