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¿Se acabó el debate?

Resumen

Posiblemente —y así lo sostienen ya muchos aficionados, compañeros y analistas— Thibaut Courtois es el mejor portero de la historia del Real Madrid. Incluso Álvaro Arbeloa, tras el partido frente al Manchester City, aunque evitó caer en comparaciones directas, dejó una frase reveladora: “No quiero comparar, pero creo que nunca he visto nada igual”. Rüdiger fue más claro: "El mejor portero de siempre". También Vinicius se sumó a las loas: "¡Siempre igual!" Ante el City, Courtois volvió a dejar una de esas intervenciones destinadas a quedarse en la memoria del madridismo.

Posiblemente —y así lo sostienen ya muchos aficionados, compañeros y analistas— Thibaut Courtois es el mejor portero de la historia del Real Madrid. Incluso Álvaro Arbeloa, tras el partido frente al Manchester City, aunque evitó caer en comparaciones directas, dejó una frase reveladora: “No quiero comparar, pero creo que nunca he visto nada igual”. Rüdiger fue más claro: "El mejor portero de siempre". También Vinicius se sumó a las loas: "¡Siempre igual!" Ante el City, Courtois volvió a dejar una de esas intervenciones destinadas a quedarse en la memoria del madridismo. Una parada que puede valer un pase a cuartos de final y que resume a la perfección lo que ha sido su trayectoria en el club blanco. La acción llegó tras el fallo de Thiago Pitarch y el remate de Nico O’Reilly. Cuando todo el estadio ya había visto el balón dentro de la red, apareció un reflejo imposible con el pie del guardameta belga. De repente, el balón se elevó por encima del larguero y el gol no subió al marcador. El milagro de Courtois. Uno más. Una intervención que simboliza su carrera en el Real Madrid. Parar lo imposible semana tras semana. Los números de esta Champions también hablan por sí solos. Courtois suma 52 paradas, el segundo registro más alto de toda la competición, solo por detrás de Haikin, portero del Bodo (59). Una cifra que quizá no habla demasiado bien del sistema defensivo del Madrid, pero sí de la trascendencia de su portero. Aun así, el equipo apenas ha encajado 10 goles en esta Champions, gracias a su figura. Dentro del vestuario la admiración es total. Sus compañeros se rinden a él y la prensa internacional no duda en señalarlo como el mejor portero del mundo. Pero Courtois no solo destaca bajo palos. En los últimos años ha perfeccionado notablemente su juego de pies, un trabajo que ha desarrollado junto a Luis Llopis, entrenador de porteros del Real Madrid. "No soy Ter Stegen pero también sé jugar con los pies", ironizaba Tibu al final del partido. Esta evolución, que no es de ahora sino de seis años atrás, también deja un dato histórico: ya suma dos asistencias en esta Champions, algo que no se veía en la Copa de Europa desde hace 22 años. Además, su rendimiento tiene aún más mérito si se recuerda el obstáculo que superó recientemente. En la temporada 2023-24 sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior, una de las lesiones más graves que puede padecer un portero. Sin embargo, logró recuperarse a tiempo para disputar la final de la Champions frente al Borussia Dortmund. Superada ya la lesión y los lógicos problemas musculares derivados que arrastró el curso pasado, Courtois vive ahora una temporada de plena estabilidad física. No se pierde ni partidos ni entrenamientos, fruto del trabajo diario y de una preparación física meticulosa. Pero la influencia de Courtois no se queda solo bajo palos. Aunque no lleve el brazalete, es uno de los grandes líderes del vestuario. Un jugador que habla claro dentro y fuera del campo, respetado por todos y con una enorme ascendencia sobre el grupo. Un líder silencioso, un portero de época y, para muchos, el mejor que ha defendido nunca la portería del Real Madrid.