← Volver
Expansión ·

Líbano propone una "visa dorada" de 1 millón de dólares para residencia con beneficios fiscales

Resumen

El parlamento libanés ha propuesto la concesión de una "visa dorada" que otorgaría un estatus especial de residencia fiscal a extranjeros en Líbano a cambio de una inversión de 1 millón de dólares en el país, sumido en una profunda crisis. Los ciudadanos extranjeros tendrían que depositar fondos en un banco libanés o realizar una compra equivalente en el sector inmobiliario o cualquier otra inversión, y residir en el país al menos 90 días al año. A cambio, se les concedería la residencia y un estatus fiscal especial que los eximiría de los impuestos libaneses sobre las rentas provenientes de acciones y bienes en el extranjero, según el proyecto de ley. Según el plan —que ha generado escepticismo entre los expertos— también estarían exentos del impuesto de sucesiones libanés sobre los activos que posean en otros países, aunque las rentas y los bienes que posean en Líbano seguirían sujetos a impuestos.

El parlamento libanés ha propuesto la concesión de una "visa dorada" que otorgaría un estatus especial de residencia fiscal a extranjeros en Líbano a cambio de una inversión de 1 millón de dólares en el país, sumido en una profunda crisis. Los ciudadanos extranjeros tendrían que depositar fondos en un banco libanés o realizar una compra equivalente en el sector inmobiliario o cualquier otra inversión, y residir en el país al menos 90 días al año. A cambio, se les concedería la residencia y un estatus fiscal especial que los eximiría de los impuestos libaneses sobre las rentas provenientes de acciones y bienes en el extranjero, según el proyecto de ley. Según el plan —que ha generado escepticismo entre los expertos— también estarían exentos del impuesto de sucesiones libanés sobre los activos que posean en otros países, aunque las rentas y los bienes que posean en Líbano seguirían sujetos a impuestos. Los defensores de la medida creen que podría ayudar a eximir a las personas adineradas de tributar sobre sus activos e ingresos internacionales en una jurisdicción con impuestos más altos; sin embargo, Karim Daher, abogado fiscal libanés, afirmó que esto dependería del régimen de residencia fiscal de dicha jurisdicción. El plan también permitiría a los titulares de pasaportes libaneses residentes en el extranjero pagar 500.000 dólares para obtener la residencia fiscal en el país. Los defensores de la ley afirman que ayudaría a atraer la inversión que tanto necesita el Líbano. El ministro de Finanzas, Yassine Jaber, que propuso la ley, asegura que se inspiró en los programas de residencia fiscal de Dubái e Italia. Sin embargo, la propuesta ha generado críticas de algunos legisladores y expertos fiscales. "¿Quién querría venir y depositar al menos 500.000 dólares en los bancos del Líbano? Nadie está tan loco", aseguró Ibrahim Mneimneh, parlamentario independiente. "Nadie va a depositar dinero en un sistema bancario que no sea estable ni esté regulado", añadió. Daher advirtió que existía el riesgo de que el sistema internacional no reconociera la nueva residencia fiscal libanesa. En opinión de Daher, que presidió un comité que buscaba la exclusión del Líbano de la llamada lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que incluye a países con deficiencias en materia de blanqueo de capitales, esto obligaría a quienes pagaron por la residencia a pagar impuestos en el extranjero de todos modos. Sugirió que la ley también podría impugnarse en el Líbano por motivos constitucionales. Muchos libaneses ridiculizaron la idea de exigir a los extranjeros el pago de sumas tan elevadas —superiores a las de programas similares en países europeos antes de que el Tribunal de Justicia de la UE los prohibiera el año pasado— por la residencia en un país sumido en un colapso económico, que enfrenta un conflicto permanente, la ocupación de Israel de amplias zonas del sur y la falta de infraestructura básica. Otros señalaron que el plan obligaría a los extranjeros a depositar grandes cantidades en bancos que no se han reformado desde que, durante la crisis de 2019, impidieron a los depositantes acceder a miles de millones de dólares de su propio dinero. En un debate parlamentario, la propuesta contó con el apoyo de los legisladores de Hezbolá y del presidente de la comisión parlamentaria de finanzas y presupuesto, Ibrahim Kanaan. Los detractores de la propuesta creen que sería ilógico y arriesgado crear un programa de este tipo antes de aprobar las reformas necesarias para modernizar el sistema bancario del país y determinar cómo se reembolsarían los depósitos perdidos durante la crisis económica. Aunque esta legislación es un requisito indispensable para cualquier acuerdo con el FMI, los políticos libaneses no han logrado ponerse de acuerdo sobre las versiones definitivas de las leyes, ya que están divididos sobre qué parte de la carga debe recaer sobre el Estado o sobre los bancos. Mneimneh afirmó que la gente desconfiaría de depositar dinero en bancos que pudieran ser disueltos posteriormente durante el proceso de reforma. "¿Qué tipo de personas estamos intentando atraer?, se preguntó Mneimneh. "Si se quiere atraer a capitalistas, primero habría que tener algún tipo de sistema que ayude a recuperar la confianza en el poder judicial", concluyó. © The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.