El presidente de Adif defiende que no se llevaron pruebas del accidente de Adamuz
ResumenEste martes el presidente de ADIF , Luis Pedro Marco de la Peña, ha comparecido en el Congreso en la Comisión de Transportes para dar cuenta sobre la actuación del operador de infraestructuras ferroviarias en el accidente de Adamuz del pasado mes de enero. El representante de la empresa pública ha defendido que los elementos que retiraron de la vía los días 22 y 23 de enero «no eran pruebas».Marco de la Peña ha justificado la extracción de esos elementos alegando que los trabajadores de Adif durante el medio día del 22 de enero «tuvieron la evidencia física y verbal» de que la autoridades —CIAF y Policía Judicial— habían abandonado el lugar y terminado sus investigaciones porque «así se lo dicen». En esa línea ha admitido que cinco días después de iniciar la recogida de elementos de la vía, el día 27 de enero, la jueza interina María del Carmen Troyano autorizó en un auto a a la empresa pública a «recoger todo lo que consideran recogible», una acción que la operadora ya había realizado días antes sin autorización judicial.El presidente de Adif ha señalado que el día 22 de enero, tras la marcha de las autoridades del lugar del accidente, la maquinaria pesada siguió realizando los trabajos de «acharratamiento» de los vagones y piezas afectadas en el choque entre los dos trenes. «Todo ese trabajo iba a modificar todos los elementos de vía que habían sido desestimados como pruebas por las autoridades que determinan que es prueba y que no», ha apostillado el representante de la empresa pública para justificar que Adif no ocultó pruebas.
Este martes el presidente de ADIF , Luis Pedro Marco de la Peña, ha comparecido en el Congreso en la Comisión de Transportes para dar cuenta sobre la actuación del operador de infraestructuras ferroviarias en el accidente de Adamuz del pasado mes de enero. ... El representante de la empresa pública ha defendido que los elementos que retiraron de la vía los días 22 y 23 de enero «no eran pruebas».Marco de la Peña ha justificado la extracción de esos elementos alegando que los trabajadores de Adif durante el medio día del 22 de enero «tuvieron la evidencia física y verbal» de que la autoridades —CIAF y Policía Judicial— habían abandonado el lugar y terminado sus investigaciones porque «así se lo dicen». En esa línea ha admitido que cinco días después de iniciar la recogida de elementos de la vía, el día 27 de enero, la jueza interina María del Carmen Troyano autorizó en un auto a a la empresa pública a «recoger todo lo que consideran recogible», una acción que la operadora ya había realizado días antes sin autorización judicial.El presidente de Adif ha señalado que el día 22 de enero, tras la marcha de las autoridades del lugar del accidente, la maquinaria pesada siguió realizando los trabajos de «acharratamiento» de los vagones y piezas afectadas en el choque entre los dos trenes. «Todo ese trabajo iba a modificar todos los elementos de vía que habían sido desestimados como pruebas por las autoridades que determinan que es prueba y que no», ha apostillado el representante de la empresa pública para justificar que Adif no ocultó pruebas. En esa línea, ha subrayado que esa maquinaria pesada «alteró todos los elementos que había ahí» desde que se empezó a utilizar para que la Policía y Bomberos pudiesen acceder a los últimos cuerpos.Noticia relacionada general No No El caos ferroviario deja mella en Andalucía con una caída del 1,9% de las pernoctaciones hoteleras J. J. MadueñoAdemás, Marcos de la Peña ha defendido que ninguno de los elementos que se extrajeron estaban a «menos de 130 metros» de la zona determinada como zona cero, y ha resaltado que durante los días que se retiró el material, sus trabajadores no tenían «prohibición expresa» de recogerlos .«Crisis de confianza»Al igual que ha rechazado que Adif haya ocultado pruebas, el presidente de la operadora ferroviaria ha negado que la vía estuviese rota antes del accidente y las tachado de «falacias». Marcos de la Peña ha defendido que no se pueden dirimir las causas del accidente hasta que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) haya realizado un informe definitivo. No obstante, ha exclamado que actualmente la roturas de carril son un tema de investigación que se está tratando a nivel europeo para determinar porqué ocurren.Las dudas sobre los métodos de auscultación tras el accidente ferroviario también han sido una cuestión refutada por Marcos de la Peña. El representante de la empresa pública ha defendido a capa y espada la legitimidad de esos trabajos en la vías, y ha subrayado que han hecho más de lo exigido. «No se ha incumplido ningún procedimiento de auscultación, todas se han hecho acorde a lo exigido», ha apostillado en la comisión, a lo que ha añadido que no han «desoído» en ningún momento a los maquinistas. Cabe recordar que varios trabajadores alertaron que meses antes del accidente, en verano de 2024, algunos de los ferrocarriles iban «botando» y «vibraban mucho» en ese tramo de vía.Durante la intervención, que ha durado más de tres horas, el presidente de Adif ha admitido que existe una «crisis de confianza» en el sector de los transportes en España, y que la forma de superarlo es a través de la «transparencia y la verdad» y no con la «desinformación». En ese línea ha lamentado que las filtraciones a los medios de comunicación son «intereses filtrados» y ha reiterado que su labor es la de «defender a muerte» a su equipo. «Adif fue consciente de que había dos trenes implicados»En ese contexto, Marcos de la Peña ha tildado de «bulos» las informaciones que aseguran que Adif no fue consciente en un primer momento de que en el accidente de Adamuz estaban involucrados dos trenes. «Adif fue consciente en todo momento de la existencia de dos trenes implicados en el accidente, y pocos minutos después de la caída de tensión supo que era un accidente de gravedad » , ha justificado.A lo largo de toda la comparecencia el presidente ha reiterado el compromiso pleno de la operadora ferroviaria durante el accidente y durante los meses posteriores, y ha defendido que la prioridad de la empresa pública, al igual que el de la víctimas, es saber lo que ocurrió esa tarde del 18 de enero.