Alarma en sectores clave de la economía española por la escasez de mano de obra
ResumenLa presión demográfica con una población ocupada cada vez más envejecida, la falta de atractivo de algunos sectores tradicionalmente vinculados a una imagen de condiciones precarias, además de una oferta formativa desalineada con la demanda de profesionales de las empresas son algunos de los factores que han hecho saltar las alarmas entre los sectores clave de la economía ante la falta de mano de obra cualificada. Este fenómeno es transversal a muchos de los oficios técnicos, pero también afecta a aquellos que son factores productivos esenciales, tal y como se desprende del sondeo realizado por EXPANSIÓN entre las principales organizaciones empresariales de la hostelería, construcción, agricultura, industria y transportes. En un contexto de crecimiento sostenido a lo largo de los últimos años, la falta de personal se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la expansión de los negocios en ciertos sectores, muchos de ellos con una implicación relevante en el PIB, como el caso de la hostelería -que supone el 7% la economía española- o la industria, que alcanza el 16% y la agricultura (10%). Por ello, el impacto de esta falta de mano de obra constituye ya un reto que compromete la posibilidad de ganar productividad y de apuntalar un tejido empresarial competitivo, pudiendo además afectar a la cadena de suministros como en el caso del sector agroalimentario o del transporte y la logística.
La presión demográfica con una población ocupada cada vez más envejecida, la falta de atractivo de algunos sectores tradicionalmente vinculados a una imagen de condiciones precarias, además de una oferta formativa desalineada con la demanda de profesionales de las empresas son algunos de los factores que han hecho saltar las alarmas entre los sectores clave de la economía ante la falta de mano de obra cualificada. Este fenómeno es transversal a muchos de los oficios técnicos, pero también afecta a aquellos que son factores productivos esenciales, tal y como se desprende del sondeo realizado por EXPANSIÓN entre las principales organizaciones empresariales de la hostelería, construcción, agricultura, industria y transportes. En un contexto de crecimiento sostenido a lo largo de los últimos años, la falta de personal se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la expansión de los negocios en ciertos sectores, muchos de ellos con una implicación relevante en el PIB, como el caso de la hostelería -que supone el 7% la economía española- o la industria, que alcanza el 16% y la agricultura (10%). Por ello, el impacto de esta falta de mano de obra constituye ya un reto que compromete la posibilidad de ganar productividad y de apuntalar un tejido empresarial competitivo, pudiendo además afectar a la cadena de suministros como en el caso del sector agroalimentario o del transporte y la logística. Según un reciente estudio del Banco Mundial, un 35% de las empresas acusa esta falta de personal. Mientras que en la construcción este elemento será diferencial a la hora de afrontar la crisis de vivienda y las opciones para poder nutrir la demanda disparada en los últimos años -se precisan de 700.000 trabajadores para poder cubrir el déficit de 750.000 inmuebles-. Esta escasez de mano de obra tiene lugar, no obstante, a pesar del fuerte crecimiento del empleo, que alcanza 22,7 millones de ocupados según el INE, y de la caída del paro a niveles de 2008, con 2,4 millones de personas, -aunque los demandantes de empleo ascienden a 4,1 millones -. Es aquí donde las patronales acusan una falta de eficacia de los servicios públicos de empleo, incapaces de insertar a los parados a través de su intermediación y pese a ofrecer cursos de formación -que se demuestran claramente desalineados con las necesidades del mercado-. El presidente de UNO Logística, Francisco Aranda, critica así el "fracaso de las políticas activas de empleo (orientación, formación e intermediación) que son las que dinamizan el mercado laboral". A lo que se suman unas políticas pasivas muy generosas en términos de subsidios, "mientras que en Europa esos recursos los condicionan a que el desempleado se incorpore cuanto antes al mundo laboral". De hecho, a pesar del abultado desempleo -España registra la segunda tasa de paro más alta de la UE-, el mercado laboral cerró el primer trimestre de 2026 con un total de 159.785 vacantes -último dato disponible-, 6.900 más que en el mismo periodo de 2025 y la cifra más alta de toda la serie histórica, que arrancó en 2013. Una de las causas transversales a todos los sectores que acusan la falta de mano de obra es el reto demográfico y el progresivo envejecimiento de la población ocupada, que junto a la caída de la natalidad de las última décadas está dificultando el relevo generacional. De los 22,7 millones de ocupados que registraba la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre de 2026, algo más de 5 millones de trabajadores superan los 55 años, un 22% del total y 8,2 millones tienen más de 50 años (el 36% del total). Unas magnitudes que anticipan un abultado volumen de jubilaciones en los próximos quince años difícilmente reemplazables en los mencionados sectores. De este reto advierten todos los sectores, pero en el caso del transporte y la logística podría verse agravado por una próxima implantación de la jubilación anticipada para los trabajadores del colectivo, tal y como señala el presidente de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), Carmelo González. Los elevados volúmenes de absentismo juegan un papel importante. Los expertos señalan al envejecimiento como uno de los elementos que están impulsado el volumen de las bajas por incapacidad temporal. A efectos organizativos para las empresas, estas ausencias se agravan ante la escasez de mano de obra, ya que en muchos casos se imposibilita las suplencias de los empleados de baja. Incluso en los sectores con menor índice de absentismo como en el caso de la construcción, las bajas tienen un mayor impacto al afectar a un amplio número de procesos, obstaculizando la cadena de producción, como advierte el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén. Más allá, tras el fenómeno de la falta de mano de obra subyacen deficiencias en el sistema de formación profesional que impide cubrir los perfiles más demandados y que requieren cierta capacitación técnica. Todos los sectores reclaman actuar desde dos flancos: el refuerzo de los planes de Formación Profesional, enfocándolos en las necesidades de las empresas, e invertir en formación continua -reclaman desde Hostelería de España-. En el medio agrícola, desde Asaja, su secretario de organización y responsable del área laboral, Juan José Álvarez Alcalde, considera necesario incorporar elementos que hagan más atractivo el campo con una discriminación positiva para los jóvenes que se incorporan, con exenciones fiscales durante los primeros años de actividad, y con acceso preferente al crédito y una simplificación administrativa. Con todo, el reto parece insoslayable a tenor del posible impacto para la economía. José Miguel Guerrero, presidente de Confemetal, recuerda que esta falta de mano de obra limita la capacidad para ganar productividad, capacidad exportadora, autonomía estratégica e innovación. Hostelería de España advierte en este sentido del riesgo de freno para el crecimiento potencial de la economía española, al tratarse de uno de los sectores esenciales, clave en el desarrollo del turismo y que ocupa a más del 7% de los trabajadores en España y constituye uno de los motores principales del crecimiento económico.