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Von der Leyen eleva el tono: “Europa no puede confiar en el sistema basado en reglas como la única forma de defenderse”

Resumen

Hay cierto malestar entre los embajadores de los 27 países de la Unión Europea ante las asunciones en política exterior que se ha tomado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que se han visto ampliadas con su posición en la guerra de Irán, que no se consensuó con los Estados miembros o sus llamadas a los países del Golfo, aunque no tiene competencias en este sentido. Un resquemor que este lunes se verá reflejado en la cumbre anual de los cuerpos consulares con la presidenta de la institución europea. Von der Leyen en su discurso a los embajadores no solo no ha rebajado el tono sino que ha abogado por un cambio de sistema en el que incluso llega a señalar que "Europa ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá. Siempre defenderemos y mantendremos el sistema basado en reglas que ayudamos a construir junto con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos.

Hay cierto malestar entre los embajadores de los 27 países de la Unión Europea ante las asunciones en política exterior que se ha tomado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, que se han visto ampliadas con su posición en la guerra de Irán, que no se consensuó con los Estados miembros o sus llamadas a los países del Golfo, aunque no tiene competencias en este sentido. Un resquemor que este lunes se verá reflejado en la cumbre anual de los cuerpos consulares con la presidenta de la institución europea. Von der Leyen en su discurso a los embajadores no solo no ha rebajado el tono sino que ha abogado por un cambio de sistema en el que incluso llega a señalar que "Europa ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y no volverá. Siempre defenderemos y mantendremos el sistema basado en reglas que ayudamos a construir junto con nuestros aliados, pero ya no podemos confiar en él como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos. Por lo tanto, necesitamos construir nuestro propio camino europeo y encontrar nuevas formas de cooperar con nuestros socios". "Necesitamos con urgencia reflexionar sobre si nuestra doctrina, nuestras instituciones y nuestra toma de decisiones —todas concebidas en un mundo de posguerra caracterizado por la estabilidad y el multilateralismo— han logrado seguir el ritmo de los cambios que nos rodean", ha comentado la presidenta de la Comisión. La política exterior de la UE es un complejo sistema ya que necesita poner de acuerdo a 27 países con intereses diferentes y con posiciones en el mundo muchas veces contradictorias. Hay una corriente, impulsada por Von der Leyen, para tratar de acelerar y simplificar la toma de decisiones, aunque tiene en contra a países y organizaciones que dudan de su legitimidad democrática. De hecho, la presidenta de la Comisión ha puesto el orden multilateral en duda al señalar "si el sistema que construimos —con todos sus intentos bien intencionados de consenso y compromiso— es más una ayuda o un obstáculo para nuestra credibilidad como actor geopolítico". "La cuestión es que, en tiempos de cambios radicales como los nuestros, podemos aferrarnos a lo que antes nos hacía fuertes y defender hábitos y certezas que la historia ya ha superado o podemos elegir un destino diferente para Europa. Podemos construir una política exterior que nos haga más fuertes en casa, más influyentes a nivel global y un mejor socio para los países de todo el mundo. Una política exterior que sea un pilar fundamental de la independencia europea, que proteja nuestros intereses y promueva nuestros valores. No con nostalgia, ni lamentando el viejo mundo, sino dando forma al nuevo", ha resaltado. El giro que pretende Von der Leyen respecto al sistema multilateral y con reglas como el derecho internacional es de fuerte calado porque precisamente es una de las críticas que se ha hecho al proceder de líderes como el presidente ruso Vladímir Putin, con su invasión de Ucrania, o al presidente de EEUU, Donald Trump, con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, o la guerra ilegal contra Irán. "No debería derramarse ninguna lágrima por el régimen iraní" Respecto a Irán, Von der Leyen no ha querido dejar medias tintas: "Quiero ser clara: no debería derramarse ninguna lágrima por el régimen iraní que ha infligido muerte y ha impuesto represión a su propio pueblo, y que ha causado devastación y desestabilización en toda la región a través de sus aliados armados con misiles y drones". Su postura dista de la de otros líderes europeos como Pedro Sánchez o los presidentes de Francia e Italia, que ha señalado la guerra de Irán como ilegal. A pesar de las terribles consecuencias, tanto en víctimas mortales inocentes como por el impacto en la economía, la presidenta de la institución europea ha mantenido el argumento de la libertad de Irán para apoyar los ataques de EEUU e Israel sobre Irán: "El pueblo de Irán merece libertad, dignidad y el derecho a decidir su propio futuro, incluso sabiendo que esto estará lleno de peligros e inestabilidad tanto durante como después de la guerra". Von der Leyen quiere más iniciativa europea, más rápida y menos atada a reglas y a normas. "Necesitamos ir más allá. Debemos estar preparados para proyectar nuestro poder de manera más decidida. Por ejemplo, para contrarrestar la agresión y la interferencia extranjera utilizando todos nuestros instrumentos —ya sean económicos, diplomáticos, tecnológicos o militares—. O siendo mucho más pragmáticos a la hora de hacer negocios en todo el mundo", ha asegurado. Ucrania y la ampliación de la UE Ucrania también ha sido un elemento relevante en el discurso de Von der Leyen ante los embajadores. "La guerra debe terminar de manera que no siembre las semillas de futuros conflictos. Y esto es en lo que seguimos trabajando cada día —con Ucrania y con nuestros socios— para garantizar una seguridad real y duradera para Ucrania, de modo que podamos asegurar una paz completa, justa y duradera". La presidenta de la Comisión ha subrayado que lo urgente es aprobar el préstamo de 90.000 millones de euros para cubrir las necesidades militares y de infraestructuras que necesita Ucrania, ahora frenado por el veto de Hungría, aunque Von der Leyen ha asegurado que "se cumplirá con el compromiso, porque nuestra credibilidad —y, más importante aún, nuestra seguridad— está en juego". También relacionado con Ucrania y aunque es un tema que ha levantado sarpullidos en varias capitales, por las consecuencias económicas que puede tener, Von der Leyen ha insistido en la necesidad de la ampliación de la UE hacia el Este. "Ha habido mucho debate sobre cómo llevar a cabo este proceso basado en méritos de manera oportuna. Pero es de suma importancia que nos preparemos, acercando desde ahora a los Balcanes Occidentales, Moldavia y Ucrania a nuestra Unión. La ampliación no se trata de ideología: es una cuestión de interés común y seguridad europea. Y debemos estar preparados para actuar en cuanto llegue el momento", ha puntualizado.