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Tensión en el Gobierno por las medidas contra la guerra tras el intento de Díaz de marcar perfil

Resumen

A punto de cumplirse dos semanas de la ofensiva de EE.UU. e Israel sobre Irán, el Gobierno no ha pasado de la retórica del 'No a la guerra'. Los efectos del conflicto comienzan ya a sentirse en el surtidor y en Moncloa siguen apelando ... a la prudencia, sin activar ninguna medida de alivio para familias, empresas y sectores afectados.

A punto de cumplirse dos semanas de la ofensiva de EE.UU. e Israel sobre Irán, el Gobierno no ha pasado de la retórica del 'No a la guerra'. Los efectos del conflicto comienzan ya a sentirse en el surtidor y en Moncloa siguen apelando ... a la prudencia, sin activar ninguna medida de alivio para familias, empresas y sectores afectados. Desde el primer día de la guerra, el Ejecutivo ha lanzado el mensaje de que España está preparada para hacer frente a los efectos adversos de la misma, porque ya existe una probada experiencia en activar escudos para paliar las consecuencias económicas y energéticas de crisis precedentes. No obstante, la actitud de Moncloa no destaca por su proactividad .También desde el primer momento se ha apelado a la prudencia y a esperar a ver cómo se acaba consolidando la situación para implementar medidas efectivas. Para ganar tiempo, mientras se mantiene el compás de espera, el Ejecutivo ha puesto en marcha una fugaz ronda de contactos telefónicos con todas las fuerzas políticas y este jueves las tres vicepresidentas y el ministro de Economía se han reunido con los agentes sociales -sindicatos y patronal- para pulsar sus impresiones. Sin embargo, el recrudecimiento del conflicto ha disparado la incertidumbre y las presiones arrecian sobre el Ejecutivo desde fuera -los partidos de la oposición-, pero también desde dentro.Sumar lleva días clamando sin efecto, como viene siendo costumbre, por que se actúe con premura y ante las resistencias de los socialistas, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha pasado a la acción, activando una de las estrategias habituales en las negociaciones que se enquistan: tratar de ganar en la opinión pública -en los medios de comunicación- lo que tiene perdido en la interna del Gobierno.Noticia relacionada general No No Guerra de Irán Podemos ve al PSOE con el freno de mano echado y presenta su propio «plan anti-Trump» Patricia RomeroYa el miércoles sorprendió desde Valladolid, donde se la pudo ver participando de manera tímida en la campaña castellano y leonesa de Izquierda Unida-Sumar-Equo a través de un acto sectorial de Trabajo, al avanzar que el Ejecutivo adoptaría «medidas escalonadas» la «semana que viene» y dando cuenta de las distintos encuentros que venían produciéndose en el seno del Gobierno desde la pasada semana de cara a diseñar ese nuevo paquete de ayudas antiinflación. Apenas un día después, este jueves, ha ido un paso más allá al ponerle fecha a la aprobación del mismo: será en la reunión del Consejo de Ministros del próximo martes, tal como anunció en 'La Hora de la 1' de TVE. «Tenemos demasiada experiencia en gestión de crisis. Estamos calibrando día a día la crisis y la respuesta va a ser calmada, exhaustiva y casi diaria», explicó en la televisión pública. Díaz, que hace un par de semanas renunció públicamente a liderar la futura candidatura de la izquierda radical española en las futuras generales, ha apuntado principalmente a la prohibición de los despidos por causas energéticas como una de las medidas que «probablemente» se adopten el martes, así como a controlar los precios de la energía. «No hay que despedir a nadie. Los ERTE y el Mecanismo RED ya está en vigor. Por tanto, por favor, a los autónomos y a las empresas, no hay que despedir», ha pedido la ministra de Trabajo. En este sentido, se ha atrevido a decir que, a diferencia de anteriores ocasiones cuando el enfrentamiento entre los socios del Gobierno es mayor a cuenta de las discrepancias como las ya existentes en materia de vivienda o salario mínimo e IRPF, «no hay mucha bronca por las medidas [a aplicar]» a excepción, dijo, eso sí, de la existente en torno al control de los precios de la cesta de la compra -aunque esta, dice, va por ministerios, no por partidos- y a la congelación de los alquileres que el ministro Pablo Bustinduy estaría peleando por introducir en el futuro decreto, después de que la derecha tumbara esta y otras medidas en el Congreso a finales de febrero. «Seguimos instando a que se haga», aseguró Díaz a este respecto. Pero el ala socialista del Ejecutivo no parece estar por la labor de introducir ni la moratoria antidesahucios ni la congelación de arrendamientos en un nuevo popurrí de medidas. «No hay mucha bronca en el Gobierno por las medidas» a excepción de la «discrepancia en torno a la congelación de los arrendamientos», dice DíazDe hecho, en la parte socialista miran con recelos estos pronunciamientos de la todavía líder de Sumar, porque reconocen que no hay un calendario previsto para la activación de las medidas. En realidad sí lo hay. En Moncloa se emplazan a después del Consejo Europeo -que se producirá en Bruselas los próximos 19 y 20 de marzo- para oficializar cualquier anuncio. «No vamos a correr», sentencian las fuentes consultadas. En el Gabinete son cuidadosos y evitan desautorizar directamente a Díaz, pero de sus palabras se desprende un freno a las urgencias de la también ministra de Trabajo, que tiene la necesidad de marcar perfil y visibilizar que presiona a los socialistas.En Moncloa rebajan las «expectativas» que ha generado Díaz y aseguran que, si bien el próximo martes podría ir alguna medida, lo que se considera el grueso de la respuesta, es decir, lo que se denominaría con puridad el «paquete de medidas» no está previsto para entonces. Esto, porque supondría tener que elaborarlo con urgencia y no es la dinámica con la que se quiere operar en esta cuestión. Se opta por esperar a establecer una respuesta coordinada con los aliados europeos y también tendrá un papel destacado la comparecencia de Pedro Sánchez el próximo 25 de marzo en la Cámara Baja.