Iberdrola desembarca en Finlandia y compra Caruna por 5.000 millones
ResumenIberdrola ha alcanzado un acuerdo para adquirir Caruna, la principal compañía de distribución eléctrica de Finlandia, en una transacción que valora el 100% de la empresa en cerca de 5.000 millones de euros, incluyendo su deuda financiera. La operación supondrá un desembolso de 2.000 millones de euros por el 80% de los fondos propios de la compañía, en la que los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo mantendrán su participación actual del 20%. Caruna es el mayor operador de distribución eléctrica del país y presta servicio a un millón y medio de personas, más del 20% de la población finlandesa. La compañía cuenta con una red de aproximadamente 89.000 kilómetros, soterrados en un 67%.
Iberdrola ha alcanzado un acuerdo para adquirir Caruna, la principal compañía de distribución eléctrica de Finlandia, en una transacción que valora el 100% de la empresa en cerca de 5.000 millones de euros, incluyendo su deuda financiera. La operación supondrá un desembolso de 2.000 millones de euros por el 80% de los fondos propios de la compañía, en la que los fondos de pensiones nórdicos AMF y Elo mantendrán su participación actual del 20%. Caruna es el mayor operador de distribución eléctrica del país y presta servicio a un millón y medio de personas, más del 20% de la población finlandesa. La compañía cuenta con una red de aproximadamente 89.000 kilómetros, soterrados en un 67%. La empresa opera, a través de dos concesiones de distribución, en el área que rodea el centro de Helsinki y en la región de Joensuu -con una fuerte actividad industrial y una creciente demanda asociada a nuevos centros de datos, además de desarrollos residenciales-, así como en otras zonas del oeste y el nordeste del país. Crecimiento en redes La adquisición, unida a la reciente desinversión de centrales térmicas en México, refuerza la estrategia de Iberdrola de centrar sus inversiones en el negocio de redes en mercados estables y con regímenes regulatorios atractivos. Finlandia cuenta con una calificación crediticia AA+ y un marco regulatorio vigente hasta 2031 que ofrece una rentabilidad sobre fondos propios de alrededor del 8% en redes eléctricas. Para Iberdrola, entrar en Finlandia supone su desembarco por primera vez en los países nórdicos. Hacerlo a través del negocio de redes no solo es un movimiento que refuerza su estrategia en ese negocio, que se ha convertido en la gran obsesión de Iberdrola. También es un mensaje hacia el Gobierno y los reguladores españoles. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) fijó una retribución para las redes en España de poco más del 6%. Es decir, muy por debajo del 8% finlandés. Iberdrola va a concentrar inversiones donde sea más rentable. IA y 'data centers' También se va a concentrar en aquellos mercados donde haya más oportunidades para seguir aumentando las infraestructuras eléctricas, con nuevos negocios como los centros de datos y la IA. Se espera que la compañía adquirida incremente sus resultados alrededor de un 7% anual en los próximos años, con inversiones de entre 200 y 300 millones anuales para reforzar y digitalizar su red eléctrica en un contexto de fuerte crecimiento de la capacidad renovable. Estas inversiones podrían aumentar a futuro por el crecimiento de la demanda, la electrificación de la economía, la expansión de los centros de datos y el desarrollo de infraestructuras de transporte de electricidad, habilitado para las distribuidoras por la regulación finlandesa desde principios de 2026. El cierre de la adquisición está previsto para el primer trimestre de 2027, sujeto a la obtención de las autorizaciones regulatorias habituales en este tipo de operaciones. "Seguridad" de Galán El presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán, ha asegurado que esta operación refuerza su "apuesta estratégica por las redes eléctricas como infraestructuras esenciales para impulsar la seguridad energética, la autosuficiencia y la competitividad". "Finlandia ofrece una elevada calidad crediticia y un marco regulatorio predecible y atractivo, y Caruna cuenta con unas fuertes perspectivas de crecimiento por la necesidad de redes ligada a la nueva generación renovable, la demanda creciente de los sectores industrial y residencial y la electrificación de la economía", añadió. La obsesión de Iberdrola por las redes eléctricas le ha llevado a convertirse en uno de los gigantes energéticos en este negocio. El grupo ya opera más de 1,3 millones de kilómetros de redes de transporte (grandes líneas de alta y media tensión) y distribución (las líneas que llegan hasta los clientes). La compañía gestiona más de 4.500 subestaciones y más de 1,6 millones de transformadores, que pueden dar servicio a cerca de 40 millones de puntos de suministro de electricidad. La compra de Caruna en Finlandia es el segundo gran salto que da Iberdrola en apenas dos años. En verano de 2024, Iberdrola compró, en una operación de similar tamaño, la eléctrica inglesa Electricity North West (ENW), la mayor distribuidora del centro-sur de Escocia. 144.000 millones y en máximosLa operación de Finlandia por parte de Iberdrola se produce en un momento en el que este grupo coquetea día sí y día también con sus máximos bursátiles. Iberdrola ha cerrado hoy a 21,32 euros por acción, con un repunte de casi el 0,2%.A ese precio, la capitalización de la compañía, que mañana, miércoles, presenta resultados del primer semestre de 2026, supera los 144.000 millones de euros. Solo le superan Inditex y Santander dentro del Ibex.En lo que va de año, Iberdrola se ha revalorizado un 14%. En los últimos cinco años ha más que duplicado su valor en el parqué. Ha ocurrido justo cuando el grupo dio un vuelco para acelerar su plan de rotación de activos, para centrarse en países 'triple A' o con regulación estable, el negocio de redes, y para incorporar a grandes socios a los proyectos más ambiciosos en términos de inversión. En las últimas dos décadas, Iberdrola se ha convertido, con diferencia, en la mayor compañía eléctrica de Europa, muy por delante de Enel, su eterno rival, que ahora vale 100.000 millones. Iberdrola es una de las dos mayores eléctricas privadas a nivel mundial, tras la americana NexEra.El grupo español da servicio a más de 100 millones de personas en todo el mundo y cuenta con una plantilla de 45.400 empleados y unos activos de 161.000 millones de euros. En 2025, Iberdrola registró un beneficio neto récord de 6.285 millones de euros. Los analistas esperan que la empresa siga creciendo a ritmos del 10% o muy próximos. El dividendo subirá en paralelo. El 'triplete' veraniego de los 5.000 millones de IberdrolaLas grandes operaciones corporativas, habituales en Iberdrola desde hace años para rotar activos y dar nuevos saltos estratégicos, se han convertido ya casi en un ritual en verano.Iberdrola, la mayor energética española, ha hecho triplete en los últimos tres años con operaciones, en cada caso, de 5.000 millones, convertida así en su cifra fetiche.En verano del año 2024, anunció la compra del 88% de la eléctrica inglesa Electricity North West (ENW) por un valor de fondos propios de 2.100 millones de libras -2.500 millones de euros-. El valor total de la compañía por el 100%, incluyendo deuda, ascendió a 5.000 millones de euros. Esa adquisición se enmarcaba dentro de la estrategia de Iberdrola de potenciar el negocio de redes en países con sólido ráting, como Reino Unido. ENW distribuye electricidad a casi cinco millones de clientes en la zona noroeste de Inglaterra, en Mánchester, Lancaster y Barrow, y cuenta con 60.000 kilómetros de redes de distribución de electricidad.En verano del pasado año, Iberdrola anunció una gran ampliación de capital de 5.000 millones de euros, sobresuscrita en 3,8 veces, precisamente para financiar su carrera en redes eléctricas. No solo en Reino Unido. También en EEUU.Ahora, con esos fondos y otros obtenidos por ventas de activos, Iberdrola hilvana su tercera gran operación relacionada con redes con la compra de Caruna en Finlandia. En este caso, además, el salto es doble porque además de ganar tamaño, el grupo gana diversificación geográfica.