Bruselas plantea eliminar los impuestos por mover dinero en las multinacionales
ResumenIncentivar la creación de gigantes europeos desde el ámbito fiscal. La Comisión Europea cree en esa misión y, en su nueva propuesta para reformar la legislación tributaria común, ha planteado eliminar los impuestos para los pagos de dividendos, intereses y regalías entre las empresas de un mismo grupo que operen en distintos países de la UE. La medida está pensada especialmente para las multinacionales europeas con filiales en diferentes Estados miembros. Pese a que el envío de dinero a la matriz dentro del mismo grupo empresarial está exento de impuestos desde hace más de 20 años, en la práctica los países siguen reteniendo ese dinero de forma preventiva y estableciendo unos formularios complejos que desincentivan la posibilidad de recuperarlo.
Incentivar la creación de gigantes europeos desde el ámbito fiscal. La Comisión Europea cree en esa misión y, en su nueva propuesta para reformar la legislación tributaria común, ha planteado eliminar los impuestos para los pagos de dividendos, intereses y regalías entre las empresas de un mismo grupo que operen en distintos países de la UE. La medida está pensada especialmente para las multinacionales europeas con filiales en diferentes Estados miembros. Pese a que el envío de dinero a la matriz dentro del mismo grupo empresarial está exento de impuestos desde hace más de 20 años, en la práctica los países siguen reteniendo ese dinero de forma preventiva y estableciendo unos formularios complejos que desincentivan la posibilidad de recuperarlo. De esta forma, en la práctica, la recaudación estatal aumenta con el cobro indebido de tasas. Incluso en las ocasiones en las que estos tributos se reclaman, la devolución se alarga hasta dos años. "Bajo el modelo actual, simplemente no vale la pena el esfuerzo, porque terminará costándote más de lo que podrás recuperar", expresan fuentes comunitarias que señalan que el mayor golpe se lo llevan las medianas empresas desincentivando que crezcan de forma trasnacional. Para corregir la situación, el nuevo paquete legislativo plantea prohibir a los Estados la exigencia de autorizaciones previas y apuesta por pasar a un modelo de autoevaluación de las empresas. Este trámite pasaría controles posteriores para evitar fraudes. "Se acabaron los largos trámites iniciales. Ya no será necesario lidiar con complejos y engorrosos procedimientos de reembolso que, en ocasiones, tardan años en completarse", aseguró Wopke Hoekstra, el comisario europeo de Fiscalidad, en la rueda de prensa en la que presentó la reforma tributaria europea. La nueva propuesta legislativa también amplía el espectro de las operaciones trasnacionales que pueden beneficiarse de la exención de impuestos en origen a la hora de enviar dividendos, intereses y regalías. Las leyes actuales solo protegen los pagos entre empresas con un nivel de participación significativo, como poseer un mínimo de entre el 10% o el 25% de las acciones, pero la nueva propuesta eliminaría esos umbrales. Debido a que tiene ramificaciones importantes para los países que actualmente cobran estas retenciones, se propone que la medida entre en vigor ocho años después de la adopción de los cambios sobre la directiva con el objetivo de permitir un periodo de ajuste. De esta forma, si la aprobación final se produce en los tiempos habituales de Bruselas de alrededor de un año tras conocerse la propuesta de la Comisión, las empresas no comenzarían a ver los beneficios hasta 2035. Se estima que esta medida por sí sola generará ahorros y beneficios de aproximadamente 5.300 millones de euros anuales que se reparten entre una reducción de los costes burocráticos y la exención real de los impuestos sobre la transferencia de recursos entre las empresas. Esta iniciativa es la medida estrella del paquete más amplio de medidas tributarias con el que la Comisión espera ahorrar a las empresas más de 8.000 millones al año. "Estas medidas harán de Europa un lugar más atractivo y accesible para invertir, innovar y hacer negocios. En otras palabras, aumentar la competitividad de Europa, sin comprometer lo más importante: preservar las salvaguardias esenciales contra la elusión y la evasión fiscal", ha expresado Valdis Dombrovskis, comisario de Economía y Productividad y Simplificación.