24 AÑOS DE CÁRCEL PARA ÁBALOS, EL EX NÚMERO DOS DE SÁNCHEZ
ResumenLa Sala Segunda del Alto Tribunal ha hecho pública su sentencia del caso Mascarillas y en ella condena por unanimidad al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a su asesor, Koldo García, a 19 años de cárcel, según ... En el primer caso, el máximo de cumplimiento efectivo de la pena es de 16 años y medio y en el segundo, de 15 años. La condena para ambos es por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias por cobrar sobornos a cambio de favorecer con contratos de material sanitario durante la pandemia a la empresa Soluciones de Gestion, representada por Víctor de Aldama.A este último, para quien la Fiscalía pedía 7 años de prisión, aunque en su informe final del juicio el fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón abogó por que el Tribunal le aplicase la atenuante muy cualificada de confesión, el Tribunal le condena a cuatro años y medio, aunque suspende la ejecución de la pena por su contribución al esclarecimiento de los hechos, por lo que no entrará en prisión, como también interesaron las acusaciones populares. Tampoco tendrá que devolver el beneficio obtenido por los contratos adjudicados por el Ministerio de Transportes.Noticia relacionada general No No El Supremo premia sin cárcel la confesión de Aldama, condenado a cuatro años y medio frente a los siete que pedía Luzón Nati VillanuevaTendrá que hacer trabajos para la comunidad, presentar un informe semestral de su actividad empresarial y se compromete a no volver a delinquir.
La Sala Segunda del Alto Tribunal ha hecho pública su sentencia del caso Mascarillas y en ella condena por unanimidad al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a su asesor, Koldo García, a 19 años de cárcel, según ... solicitó la Fiscalía Anticorrupción. En el primer caso, el máximo de cumplimiento efectivo de la pena es de 16 años y medio y en el segundo, de 15 años. La condena para ambos es por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias por cobrar sobornos a cambio de favorecer con contratos de material sanitario durante la pandemia a la empresa Soluciones de Gestion, representada por Víctor de Aldama.A este último, para quien la Fiscalía pedía 7 años de prisión, aunque en su informe final del juicio el fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón abogó por que el Tribunal le aplicase la atenuante muy cualificada de confesión, el Tribunal le condena a cuatro años y medio, aunque suspende la ejecución de la pena por su contribución al esclarecimiento de los hechos, por lo que no entrará en prisión, como también interesaron las acusaciones populares. Tampoco tendrá que devolver el beneficio obtenido por los contratos adjudicados por el Ministerio de Transportes.Noticia relacionada general No No El Supremo premia sin cárcel la confesión de Aldama, condenado a cuatro años y medio frente a los siete que pedía Luzón Nati VillanuevaTendrá que hacer trabajos para la comunidad, presentar un informe semestral de su actividad empresarial y se compromete a no volver a delinquir. El Tribunal admite finalmente la atenuante muy cualificante de confesión y acuerda la rebaja de la pena en dos grados respecto del delito de organización criminal y el delito continuado de cohecho, así como la rebaja en un grado respecto del resto de delitos objeto de condena. Destaca que estuvo implicado en los hechos delictivos hasta que se inició la investigación, aunque da valor a su confesión y su contribución a la causa con esclarecimiento de los hechos. Igualmente, y de manera novedosa, la Sala destaca que está ayudando en otras investigaciones judiciales abiertas a raíz de esta que ahora se abordan en la Audiencia Nacional. El tribunal destaca que «su testimonio está corroborado con suficientes y bastantes elementos de prueba».La sentencia, ponencia del presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, admite todos los puntos de la acusación del Ministerio Público: que los tres implicados conformaron una organización criminal con reparto de funciones; que la trama facilitó la contratación de Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, en dos empresas públicas (Ineco y Tragsatec, a las que los condenados tendrán que indemnizar); que un socio de Aldama costeó como soborno al exministro un piso para ella en la Plaza de España de Madrid y que acordaron la compra de un piso en la Castellana para el político con el fin de asegurar, a futuro, obras públicas de Transportes para las compañías a las que promovía Aldama, así como que Claudio Rivas, empresario de los hidrocarburos, costeó una vivienda vacacional para el también exsecretario de Organización del PSOE en La Alcaidesa (Cádiz). Por último, que a cambio de que el Ministerio de Transportes emitiera un comunicado en el que se avanzaba el rescate público a Air Europa —empresa para la que también trabajaba Aldama—, la trama buscó otro apartamento turístico en Marbella (Málaga) en agosto de 2020.Desconfianza de la ciudadaníaLa resolución destaca la desconfianza que la corrupción desplegada por Ábalos desata en la ciudadanía hacia las instituciones. «Una sociedad que percibe que quienes ocupan posiciones de poder actúan guiados por intereses privados, o ajenos al servicio público para obtener un beneficio, experimenta una pérdida de legitimidad institucional, que compromete la estabilidad del propio sistema», se puede leer en la sentencia.«De esta manera, los actos de corrupción (...) guardan una conexión directa con el ejercicio de la autoridad política, y, por ello, poseen un potencial desestabilizador mucho mayor»Asegura el tribunal que «de esta manera, los actos de corrupción no son sólo delitos de contenido patrimonial o delitos cometidos por 'malos servidores públicos', que, ocasionalmente, infringen sus deberes posicionales. Se trata de conductas que guardan una conexión directa con el ejercicio de la autoridad política, y, por ello, poseen un potencial desestabilizador mucho mayor».Asume el relato de AnticorrupciónEl fallo unánime asume el relato del escrito del fiscal Alejandro Luzón. Considera que en el desarrollo de las relaciones personales que se iniciaron con la campaña para las primarias de Pedro Sánchez en 2017, antes de que éste llegase a La Moncloa, los acusados vieron la oportunidad de obtener un común beneficio económico. «Con tal ánimo de enriquecimiento, los tres convinieron que, aprovechando el cargo que ostentaba José Luis Ábalos en el Gobierno de España y también en el Partido Socialista, este podría favorecer, a cambio del correspondiente beneficio económico del que todos participarían, la contratación con la Administración Pública en cuantas ocasiones hubiera oportunidad, de empresas cuyos intereses captaría y promovería Víctor de Aldama, así como facilitar a este el acceso preferente a la Administración para la realización de las gestiones que precisara para sí mismo o para las referidas empresas», aprecian los magistrados.Noticia relacionada opinion No No Opinión Sentencia histórica contra la corrupción EditorialPara la Sala, en la organización así conformada, Víctor de Aldama era el encargado de localizar empresas o particulares interesados en cualquier clase de gestión con la Administración para, articulando sus intereses, hacerlos valer con preferencia y de manera arbitraria ante aquella, siempre a cambio de la correspondiente prestación económica, de la que igualmente hacía partícipes a José Luis Ábalos y a Koldo García.Los integrantes de la organización descrita acordaron, según los magistrados, la futura comisión de delitos estableciendo una organización que tenía, desde su origen una vocación de permanencia en el tiempo. Su cohesión no solo se manifestó en la comisión de diferentes delitos, sino también en la facilitación a este empresario de una interlocución privilegiada en sus relaciones con el Ministerio de Transportes, con otros departamentos ministeriales y con diferentes Administraciones Públicas, realizando a tal fin cuantas gestiones fueron precisas.Remuneración mensualPara el tribunal, los tres acusados, «con la finalidad de cohesionar el grupo formado», convinieron una remuneración mensual, para atender los gastos fijos de José Luis Ábalos, al que se sumarían otras cantidades.Así, según la sentencia, se fijó que la entrega sería de abono mensual y por importe de 10.000 euros, que el acusado Víctor de Aldama se comprometió a entregar a los otros dos acusados integrantes del grupo. Esta cantidad se entregó, mensualmente, desde octubre de 2019 hasta el mes de junio de 2022 . Con ello, además de alcanzar la finalidad pretendida, se satisfacían lo que consideraban «gastos fijos» de José Luis Ábalos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Ábalos, de leal sanchista a la cárcel por corrupción noticia Si El PSOE deja a Ábalos «en el pasado» y carga contra Aldama: «Ser corruptor sale gratis» noticia Si El comisionista se muestra satisfecho y avisa: «Espero que los que vienen detrás colaboren» noticia Si Abascal vaticina cárcel para Sánchez tras conocer la sentencia de Ábalos: «Sabe qué futuro le espera» noticia Si Ábalos recibe la mayor condena por corrupción de la democracia noticia Si Podemos dice que «el tiempo de Sánchez ha terminado» noticia Si Feijóo: «Es una condena al Gobierno de Sánchez. Es responsable de su ministro» noticia Si Los delitos por los que condenan a Ábalos: organización criminal, cohecho, uso de información continuada, tráfico de influencias y malversación Junto a esta cantidad, también se abonaban, se considera en los hechos probados del fallo, otros gastos, también fijos, como el importe del alquiler de la vivienda ocupada por Jessica Rodríguez por importe de 2.700 euros mensuales, entre marzo de 2019 y septiembre de 2021, junto a las subidas anuales, alcanzando un total de 82.298 euros.