Un refuerzo, un perdonado... y uno que busca el perdón
ResumenParece el título de un clásico del viejo western (El bueno, el feo y el malo), pero describe con bastante precisión el momento con el que el Real Madrid afronta su visita a Barcelona para disputar el último Clásico de la temporada. Uno que puede terminar en una imagen inédita: un alirón del Barça tras derrotar al eterno rival, algo que nunca ha ocurrido después de un duelo entre los dos grandes del fútbol español. El equipo de Arbeloa aterriza en el Camp Nou en mitad de una de las semanas más delicadas que se recuerdan en la historia reciente del club blanco. Con el vestuario golpeado, la afición llevada al límite y el Bernabéu preparado para dictar sentencia en el próximo partido en casa ante el Oviedo, el Madrid necesita ganar para sanar heridas y frenar la caída.
Un refuerzo, un 'perdonado'... y uno que busca el perdón. Parece el título de un clásico del viejo western (El bueno, el feo y el malo), pero describe con bastante precisión el momento con el que el Real Madrid afronta su visita a Barcelona para disputar el último Clásico de la temporada. Uno que puede terminar en una imagen inédita: un alirón del Barça tras derrotar al eterno rival, algo que nunca ha ocurrido después de un duelo entre los dos grandes del fútbol español. El equipo de Arbeloa aterriza en el Camp Nou en mitad de una de las semanas más delicadas que se recuerdan en la historia reciente del club blanco. Con el vestuario golpeado, la afición llevada al límite y el Bernabéu preparado para dictar sentencia en el próximo partido en casa ante el Oviedo, el Madrid necesita ganar para sanar heridas y frenar la caída. Y para hacerlo llega con tres nombres marcados en rojo. El primero es Thibaut Courtois. Probablemente, el refuerzo más importante posible. Su regreso la tranquilidad a la portería, pero también devuelve al equipo una de las voces con más peso dentro del vestuario. Y uno de los más respetados y escuchados. El belga apunta al once con la responsabilidad de sostener a un equipo lleno de dudas y evitar que la crisis entre en una dimensión todavía mayor. Porque una derrota ante el Barça dispararía aún más la tensión en el Bernabéu y dejaría al equipo en una situación muy difícil de gestionar en el tramo final de una temporada marcada por la frustración. Ganar no arreglaría todo, pero sí ofrecería algo de oxígeno. El segundo nombre es el del ‘perdonado’: Aurélien Tchouaméni. El francés tendrá que afrontar una importante sanción económica tras los últimos incidentes internos, pero ha evitado el castigo deportivo y estará disponible para el Clásico. "Estos dos jugadores merecen que pasemos página y que les demos una oportunidad de seguir peleando por este club. Mañana Tchouaméni estará en la convocatoria", explicó Arbeloa en la previa del encuentro. Quien no estará es Valverde tras unas secuelas de una pelea que le obligan a estar de bajar entre 10 y 14 días. Y el tercer foco apunta directamente a Kylian Mbappé. El delantero francés sigue intentando recuperar el crédito perdido con el madridismo después de varias semanas en el centro de la crítica. Su viaje a Italia durante los días libres del equipo en plena crisis y su llegada apenas diez minutos antes del partido ante el Espanyol generaron un enorme malestar entre la afición. Tampoco ayudó su proceso de recuperación en Francia, después de los errores médicos que empujaron al jugador a buscar una segunda opinión. Ahora, su presencia vuelve a ser una incógnita. Mbappé solo completó parte del último entrenamiento antes del viaje a Barcelona y, aunque salvo sorpresa estará en la convocatoria, su presencia en el once parece complicada. En el club mantienen el optimismo con su evolución, pero todavía no ha completado una sesión al mismo ritmo que sus compañeros. Todo apunta a que viajará y esperará su momento desde el banquillo. Si termina teniendo minutos dependerá de su físico, del contexto del partido... y de si encuentra una oportunidad para empezar a recuperar el perdón del madridismo.