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El País ·

Sánchez pide superar la corrupción y arranca la campaña de 2027

Resumen

Pedro Sánchez ha dado en el Comité Federal del PSOE el pistoletazo de salida a una larga campaña electoral en 2027, cuando insiste el presidente en que habrá elecciones generales —distintos sectores del Gobierno y del PSOE creen que optará por marzo— y después autonómicas y municipales en mayo. El presidente ha repetido prácticamente de forma idéntica el discurso que hizo en el pleno del Congreso el miércoles sobre la corrupción, pero a partir de ahí ha arengado a su partido para resistir, superar los escándalos y salir con fuerza para intentar volver a lograr una mayoría que le permita seguir en La Moncloa después de 2027. “Vamos a limpiar lo que haya que limpiar y seguiremos gobernando”, ha dicho para intentar empezar a salir del agujero en el que le ha metido la sucesión de escándalos. El líder del PSOE ha animado a su partido a tener “coraje y determinación” para superar la situación.

Pedro Sánchez ha dado en el Comité Federal del PSOE el pistoletazo de salida a una larga campaña electoral en 2027, cuando insiste el presidente en que habrá elecciones generales —distintos sectores del Gobierno y del PSOE creen que optará por marzo— y después autonómicas y municipales en mayo. El presidente ha repetido prácticamente de forma idéntica el discurso que hizo en el pleno del Congreso el miércoles sobre la corrupción, pero a partir de ahí ha arengado a su partido para resistir, superar los escándalos y salir con fuerza para intentar volver a lograr una mayoría que le permita seguir en La Moncloa después de 2027. “Vamos a limpiar lo que haya que limpiar y seguiremos gobernando”, ha dicho para intentar empezar a salir del agujero en el que le ha metido la sucesión de escándalos. El líder del PSOE ha animado a su partido a tener “coraje y determinación” para superar la situación. Y ha apelado a sus 147 años de historia para resistir. “Nos han intentado quebrar muchas veces, pero el PSOE es un partido que jamás ha tirado la toalla”. Pero sobre todo parecía interesado en hablar del futuro y arrancar la campaña electoral de 2027. De hecho, Sánchez ha hablado un buen rato de “la España de 2030″, dibujando así lo que haría en un nuevo mandato. Y además ha defendido sin matices al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a su mujer, Begoña Gómez, y a su hermano, investigados por casos que Sánchez cataloga de “atropello”. El líder del PSOE pretende así que su partido deje atrás el enorme desgaste de la corrupción y se ponga ya en marcha para intentar dar la batalla electoral en la que se reparte en el mismo año casi todo el poder en España, y en la que la izquierda parte con muy malas perspectivas. “Podemos mirar con orgullo todo lo que hemos conseguido. Pero lo que de verdad importa es mirar hacia adelante con ambición. Nuestro proyecto mira más allá de 2027, para culminar una transformación sin precedentes para la España de 2030″, ha arracancado. Sánchez ya ha empezado a dibujar así los ejes de esa larga campaña electoral en la que ya entra la política española. “No importa tanto lo que hemos logrado, sino mirar adelante con ambición para culminar esta década de avances. Vemos una España en 2030 con 80% de electricidad de fuentes renovables, con educación pública gratuita de 0 a 3 años, con vivienda pública, que consolidará el gasto público en protección social, erradicará listas de espera de dependencia. La España de 2030 seguirá trabajando en igualdad, se dedicará a abolir la infamia que es la prostitución”, ha dicho casi como miniprograma electoral. Pero el eje principal será el de la resistencia española frente a PP y Vox, como en 2023. “Vosotros sabéis lo que recortan el PP y Vox; esa es su propuesta para España. Aspiran a derogar todos los derechos, servicios públicos, y solo el PSOE puede frenarlos. Ahora abrimos el proceso de primarias. Damos la palabra a la militancia. Desde hoy, todos a una, salimos a ganar, salimos a gobernar. Para millones de personas somos un refugio; este partido es su único baluarte y este Gobierno su mejor defensa. Debemos ser conscientes de lo que está en juego. La derecha y la ultraderecha vuelven a cargar para liquidar derechos y libertades”. Sánchez no ha ofrecido ninguna novedad sobre los casos de corrupción que desgastan a su partido, y se ha limitado a señalar que el partido ya expulsó a todos los implicados y que nadie conocía sus prácticas. Además ha insistido en que el PSOE no se ha financiado ilegalmente. Pero sí ha hecho una defensa aún más cerrada que el miércoles de José Luis Rodríguez Zapatero y su legado, y sobre todo ha cargado contra la filtración de sus datos personales. “Lo que no es aceptable es el atropello de sus derechos fundamentales, filtrando su agenda privada, cientos de mensajes personales. Es un hecho de enorme gravedad impropio de una gran democracia como la española. Se ha causado un inmenso daño personal y familiar. No nos vamos a callar. No vamos a permitir que se impugne su legado, Zapatero afianzó derechos, no sacó de una guerra ilegal, aprobó matrimonio homosexual y acabó con ETA”, ha clamado entre aplausos generalizados en un Comité Federal que Sánchez controla de manera casi absoluta, como se ha visto nada más arrancar con un largo aplauso en pie de la gran mayoría de sus miembros. Un comité, que se celebra ahora justo un año después del que se organizó el verano pasado cuando se conocieron implicaciones en asuntos de corrupción de los dos anteriores secretarios de organización del PSOE, Santos Cerdán y José Luis Ábalos, y donde de nuevo ha destacado la posición crítica de partida de Emiliano García Page, el presidente de Castilla-La Mancha. Page, a la entrada del comité, ha reiterado con contundencia que cree que fue un error no adelantar las elecciones el año pasado, cuando el PSOE estaba mejor que ahora. El líder y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, esta vez no ha cargado contra los jueces, pero sí ha dicho que su hermano y su mujer son inocentes. “Solo le pedimos a la justicia que sea justa”, ha rematado. El mensaje a su partido parece así muy claro: intentar recuperar la moral, muy tocada después de una secuencia demoledora de casos y una condena a 24 años de cárcel del que fuera su número dos, José Luis Ábalos, y tratar de volver a la agenda de la gestión del Gobierno para intentar plantar cara electoralmente a una derecha que viene de cuatro elecciones consecutivas autonómicas dominando cómodamente y se prepara para arrasar en las generales y volver a La Moncloa.