Caos en las oposiciones: miles de funcionarios sin plaza, y cobrando un sueldo por estar en casa
ResumenContratos de alquiler que no se renuevan, créditos hipotecarios que no se conceden, trabajos que se pierden, familias con hijos con escasos ingresos y en situación extrema, madres solteras... Miles de opositores que ganaron su plaza para el Cuerpo de Gestión Civil del Estado (A2) ... en la convocatoria de julio de 2024 siguen hoy sin destino y cobrando un sueldo público de 1.060 euros por estar en casa sin trabajar, algo más de la mitad de lo que les corresponderá cuando se incorporen a su empleo. La situación ha llevado al límite a muchos de estos funcionarios de carrera, que denuncian la falta de transparencia y la incertidumbre en la que les tiene sumidos el Ministerio de Función Pública, en un momento, además, en el que organismos como el SEPE , la Seguridad Social o las oficinas de extranjería, por la masiva regularización de inmigrantes, pasan por una situación crítica por falta de personal, lo que desde hace años redunda en la deficiente atención al ciudadano.«No nos informan de nada, no tenemos ni idea cuándo tendremos nuestro destino», relata Christian a ABC, el mismo mensaje que se repite en todos testimonios recabados por este diario.
Contratos de alquiler que no se renuevan, créditos hipotecarios que no se conceden, trabajos que se pierden, familias con hijos con escasos ingresos y en situación extrema, madres solteras... Miles de opositores que ganaron su plaza para el Cuerpo de Gestión Civil del Estado (A2) ... en la convocatoria de julio de 2024 siguen hoy sin destino y cobrando un sueldo público de 1.060 euros por estar en casa sin trabajar, algo más de la mitad de lo que les corresponderá cuando se incorporen a su empleo. La situación ha llevado al límite a muchos de estos funcionarios de carrera, que denuncian la falta de transparencia y la incertidumbre en la que les tiene sumidos el Ministerio de Función Pública, en un momento, además, en el que organismos como el SEPE , la Seguridad Social o las oficinas de extranjería, por la masiva regularización de inmigrantes, pasan por una situación crítica por falta de personal, lo que desde hace años redunda en la deficiente atención al ciudadano.«No nos informan de nada, no tenemos ni idea cuándo tendremos nuestro destino», relata Christian a ABC, el mismo mensaje que se repite en todos testimonios recabados por este diario. Este joven ha pasado un calvario desde que cinco meses después de realizar su oposición, en mayo de 2025, supo que había aprobado. Un mes después su contrato de alquiler vencía y tuvo serios problemas para renovarlo: ser funcionario en prácticas no es garantía de nada a efectos renovar un alquiler o pedir, por ejemplo, una hipoteca. Noticia relacionada general No No La Justicia europea exige a España indemnizaciones más altas por abusar de la temporalidad en el sector público Susana Alcelay«He tenido que tomar pastillas para dormir», asegura tras insistir en que desde que en febrero pasado realizara el curso selectivo obligatorio que le acredita como funcionario en prácticas -es preceptivo hacerlo para las escalas A1 y A2- está cobrando una nómina de poco más de mil euros de la Administración sin tener una plaza. «Yo no quiero cobrar por no trabajar», explica este funcionario y añade: «Sin una publicación del destino en el BOE no se tramita nada».La situación de los opositores sin destino no es nueva y afecta a todas las escalas de la Administración, desde los altos funcionarios, hasta los administrativos. Nadie se libra de un periplo que llega a ser muy estresante en casos en los que no hay otros ingresos, se tienen hijos, o en los que la plaza puede asignarse fuera de la ciudad de residencia. «Es una vergüenza», asegura Conchi, que tiene dos hijos, después de explicar que un año después de aprobar la oposición se ha comido los ahorros. Ante la demora en la asignación de plazas buscó trabajo, así que entre septiembre de 2025 y febrero estuvo ocupada, pero, confiada, en ese segundo mes del año, coincidiendo con la realización de su curso selectivo, dejó el puesto, pensando que a partir de ahí todo iría rápido. No ha sido así. Y como no sabe el destino que le tocará, se quedará, además sin opciones de lograr una plaza en un colegio público para sus hijos porque en abril acabó el periodo de peticiones, y sin campamento de verano «que encima, son muy caros». Pese a todo, reconoce que es «una privilegiada» porque cuenta con el sueldo de su marido. María Luisa formalizó un contrato de arras para la compra de un piso; no le dan hipoteca y perderá los fondos si su plaza no se publica antes de veranoLlegados a este punto todas las miradas se vuelven contra el departamento que dirige Óscar López. «Ni una sola nota informativa» sobre cuándo saldrán los destinos y tomaremos posesión de la plaza, indica María Luisa, que, como Conchi, hace hincapié en que el problema se agrava cuando hay hijos. Como todos los afectados se queja de la inseguridad que genera la situación. «Estoy apurada, me he comido los ahorros». Su caso es delicado, teniendo en cuenta que formalizó un contrato de arras para la compra de un piso, que vence en verano y perderá las cantidades entregadas si antes no se publica su destino, dado que en este momento el banco no le concede una hipoteca porque es funcionaria en prácticas , sin plaza, del Cuerpo de Gestión Civil del Estado. «Sin el BOE no se tramita nada», insiste.También están casos como el de Patri, que, como los demás, en diciembre de 2024 se examinó y en mayo del siguiente ejercicio se enteró de que había aprobado la oposición. Está relativamente tranquila porque vive con sus padres , aunque lamenta la situación que están pasando muchos de sus compañeros. Como todos ellos se queja de la falta de información y de la inestabilidad que preside su día a día, a la espera de una plaza que puede publicarse antes del verano o después. A saber. Todo son cábalas. Demoras en todas las oposiciones El caos que rodea a las oposiciones no es exclusivo de determinada escala, afecta a la práctica totalidad de las oposiciones del Estado; donde las demoras entre que se aprueba el examen y se publica el destino pueden extenderse a dos años e incluso tres , aseguran fuentes consultadas por este medio, con el agravante de que en algunos casos, concretamente en las escalas más bajas, no cobran ni un solo euro hasta que tienen su destino publicado. «No nos informan de nada, no tenemos ni idea cuándo tendremos nuestro destino», relata Christian, quien tuvo problemas para renovar su alquiler Es un procedimiento lleno de interrogantes, pese a que desde Función Pública se insiste en que los procesos de selección para acceder al empleo público están reduciendo sus tiempos de gestión y que, en muchos casos, ya se resuelven en menos de doce meses . Así lo aseguró a primeros de marzo la secretaria de Estado de Función Pública, Consuelo Sánchez Naranjo , durante su comparecencia en el Senado, donde defendió que las medidas adoptadas para simplificar y agilizar las convocatorias de oposiciones están comenzando a dar resultados.Los problemas se agravan cuando hay hijos: «En abril se cerró el plazo para pedir una plaza en colegios públicos», asegura ConchiEl tapón administrativo en la Administración General del Estado, sin embargo, lo dice todo y es muy difícil de justificar, como también lo es que puedan perderse plazas que esperan miles de opositores por no convocarlas. Por ejemplo, aún no se han convocado más de 9.000 pendientes para personal laboral incluidas en las ofertas de 2023, 2024 y 2025 (5.765 de nuevo ingreso y 3.328 de promoción interna). Y el problema está en que estas plazas caducan a los tres años de ser convocadas, por lo que podrían empezar a perderse (en julio la de 2026) si el Ejecutivo no hace nada al respecto. La falta de Presupuestos es para muchos la raíz de problema, pero otros ven caos y falta de previsión. «Si no hay dinero, que no convoquen oferta de empleo público», aseguran los afectados, pendientes de que el ministro de Función Pública tome cartas en el asuntos y arregle su situación. Mientras, las familias siguen actuando como una red de seguridad.