El propietario de la Laguna Azul planea salir a Bolsa ante el auge del turismo en Islandia
ResumenEl propietario de los baños geotermales de la Laguna Azul en Islandia planea conseguir 100 millones de euros mediante su salida a la Bolsa de Reikiavik en noviembre, con el objetivo de aprovechar el gran crecimiento del turismo en la isla. La Laguna Azul, valorada en unos 600 millones de euros tras dos operaciones realizadas este verano, tiene previsto salir a Bolsa el próximo mes para financiar sus planes de crecimiento. Estos incluyen la creación de un retiro en la montaña, baños en glaciares y la adquisición de un grupo dedicado al turismo de aventura. Islandia ha experimentado un auge del turismo en los últimos 15 años: el número de visitantes casi se ha quintuplicado, atraídos por su naturaleza salvaje y volcánica y por sus baños geotermales.
El propietario de los baños geotermales de la Laguna Azul en Islandia planea conseguir 100 millones de euros mediante su salida a la Bolsa de Reikiavik en noviembre, con el objetivo de aprovechar el gran crecimiento del turismo en la isla. La Laguna Azul, valorada en unos 600 millones de euros tras dos operaciones realizadas este verano, tiene previsto salir a Bolsa el próximo mes para financiar sus planes de crecimiento. Estos incluyen la creación de un retiro en la montaña, baños en glaciares y la adquisición de un grupo dedicado al turismo de aventura. Islandia ha experimentado un auge del turismo en los últimos 15 años: el número de visitantes casi se ha quintuplicado, atraídos por su naturaleza salvaje y volcánica y por sus baños geotermales. “Es la laguna más emblemática del mundo, famosa por sus propiedades curativas. Pero hoy en día la empresa es mucho más que eso”, señala su consejera delegada Sigríður Margrét Oddsdóttir. Más de un tercio de los turistas que visitan Islandia van a la Laguna Azul, un balneario geotermal que se nutre de agua proveniente de una central eléctrica local al que se le atribuyen propiedades curativas. La Laguna Azul se encuentra cerca del principal aeropuerto internacional de Islandia y del gran volcán que ha registrado actividad más recientemente. En 2023 y 2024 tuvo que cerrar durante varias semanas debido a las erupciones del volcán, aunque sus instalaciones permanecieron protegidas por una barrera construida alrededor de la central eléctrica. La empresa no solo es propietaria de la laguna, del hotel cercano y de un restaurante con estrella Michelin, sino que también posee un hotel y unos baños termales en las tierras altas de Islandia, además de una línea de productos para el cuidado de la piel. Se convertiría en el único grupo turístico islandés que cotiza en bolsa. La compañía planea invertir 130 millones de euros en un nuevo complejo turístico de montaña, cuya apertura está prevista para 2028, y destinar fondos adicionales a un retiro en un glaciar, que está previsto que se inaugure entre 2029 y 2031. El turismo se convirtió en el principal sector exportador de Islandia después de que la erupción volcánica del Eyjafjallajökull en 2010 atrajera a un mayor número de visitantes a esta isla ártica, que cuenta con apenas 400.000 habitantes. Grímur Sæmundsen, el médico que fundó la Laguna Azul en 1992 como un método para tratar a pacientes con psoriasis, señala que el objetivo es aprovechar el interés de Estados Unidos y China por la salud y el bienestar con el fin de consolidar a Islandia en el plazo de una década como uno de los principales destinos de baños termales a nivel mundial. “Existe una gran tendencia a visitar el Ártico. La importancia del Ártico para el turismo, así como las oportunidades que ofrece, son inmensas si pensamos en el futuro”, afirma Sæmundsen. El número de pasajeros que llegaron a Keflavík, el principal aeropuerto de Islandia situado cerca de la capital Reikiavik, pasó de 500.000 en 2010 a 2,3 millones en 2018, antes de desplomarse durante la pandemia del Covid-19. En los últimos cuatro años la cifra ha vuelto a situarse en torno a los 2,3 millones de visitantes anuales. Las instalaciones de la Laguna Azul rozan la ocupación completa durante la temporada estival; no obstante, tanto la empresa como el Gobierno islandés quieren atraer a más turistas en invierno, debido a que los baños geotermales pueden disfrutarse durante todo el año y a la posibilidad de contemplar las auroras boreales. La compañía canceló un intento previo de salir a Bolsa ene 2023 y 2024 debido a la actividad volcánica, pero ha señalado que sus medidas de preparación, que incluyen barreras de protección, ayudarán a salvaguardar sus operaciones frente a futuras perturbaciones causadas por el volcán, que sigue activo. Recientemente, la Laguna Azul comunicó a sus inversores que prevé obtener este año unos ingresos de 174 millones de euros y un beneficio operativo de 41 millones de euros. La propuesta de adquisición de Arctic Adventures, pendiente de la aprobación de las autoridades islandesas, supondría un incremento de 90 millones de euros en los ingresos y de 18 millones de euros en el beneficio operativo. © The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.