Por qué EEUU interviene en favor del yen japonés
ResumenEl fin de semana ha confirmado un secreto a voces. El pasado viernes el mercado de divisas registró una histórica intervención conjunta de Japón y Estados Unidos. La acción coordinada de dos de las mayores potencias económicas mundiales es su primera intervención conjunta desde 2011, cuando el terremoto que devastó Japón activó un desplome en la cotización de su divisa, el yen. Los datos conocidos del Banco de Japón afloran la posibilidad de que el importe destinado en compras solo por parte del banco central nipón durante la intervención haya alcanzado los 36.580 millones de dólares.
El fin de semana ha confirmado un secreto a voces. El pasado viernes el mercado de divisas registró una histórica intervención conjunta de Japón y Estados Unidos. La acción coordinada de dos de las mayores potencias económicas mundiales es su primera intervención conjunta desde 2011, cuando el terremoto que devastó Japón activó un desplome en la cotización de su divisa, el yen. Los datos conocidos del Banco de Japón afloran la posibilidad de que el importe destinado en compras solo por parte del banco central nipón durante la intervención haya alcanzado los 36.580 millones de dólares. En su comunicado oficial, el Ministerio de Finanzas de Japón explica que la intervención de compra de yenes realizada el viernes junto con el Departamento del Tesoro de EEUU sirvió para "contrarrestar la volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen japonés en los últimos meses". El Ministerio de Finanzas de Japón, además, deja la puerta abierta a nuevas compras conjuntas, al asegurar que "no dudaremos en llevar a cabo nuevas intervenciones coordinadas". Frenar la caída del yen El objetivo básico es frenar las caídas del yen. La divisa nipona, no en vano, rozaba mínimos de 40 años. A pesar de las recientes subidas de tipos adoptadas por el Banco de Japón, el precio oficial del dinero se sitúa en el 1%, muy lejos del rango del 3,50%-3,75% establecido por la Reserva Federal de EEUU. Las firmas de inversión llaman la atención sobre la determinación de EEUU de intervenir en apoyo del yen. Varios factores, añaden los analistas, están detrás de la ayuda otorgada por Washington a la divisa nipona. Aliado clave El propio Donald Trump declaró el domingo que Estados Unidos estaba ayudando a Japón a apuntalar el yen como gesto de amistad y para contribuir a la economía mundial. En la misma línea el máximo responsable cambiario de Japón manifestó que "la intervención conjunta es la culminación de la alianza de Japón con Estados Unidos". En un contexto de continuas alertas geopolíticas, EEUU encuentra un aliado clave en Japón, vecino de China. Alerta global La participación de EEUU en esta acción coordinada en favor del yen pone de relieve la trascendencia que estaba adquiriendo la debilidad de la divisa. El responsable de análsis de XTB, Manuel Pinto, subraya que "la intervención conjunta entre Estados Unidos y Japón supone un cambio muy relevante para el mercado de divisas". En opinión del repsonsable de XTB, "hasta ahora, las actuaciones para defender el yen recaían casi exclusivamente sobre Tokio, pero la participación activa de Washington envía un mensaje mucho más potente: la debilidad de la moneda japonesa ha dejado de ser un problema exclusivamente local para convertirse en una cuestión de estabilidad financiera internacional". Subidas de tipos El respaldo desde Washington queda patente también con las declaraciones del secretario del Tesoro de EEUU. Scott Bessent ha recalcado que "apoyamos firmemente las medidas decisivas de Japón, tanto de mercado como monetarias, para corregir la considerable infravaloración del yen". Sobre este último punto el secretario del Tesoro de EEUU ha introducido un matiz, en forma de exigencia, al país nipón, al reiterar su petición de nuevas subidas de tipos de interés por parte del Banco de Japón. Una vez reiteradas estas presiones monetarias de EEUU, los analistas de una de las principales firmas financieras japonesas, Mitsubishi UFJ, sugieren que "la impresión es que una subida de tipos en septiembre es un hecho consumado. No tendría sentido que el Banco de Japón esperara a octubre y provocara otra oleada de depreciación del yen". Amenaza comercial La subida de tipos y la revalorización del yen tendrían un claro efecto desde el punto de vista comercial. Manuel Pinto, responsable de análisis de XTB, sostiene de hecho que el primero de los objetivos de EEUU con su intervención sobre el yen "es comercial". Explica en este sentido que "un yen excesivamente depreciado mejora la competitividad de las exportaciones japonesas frente a las estadounidenses, tanto en el comercio bilateral como en terceros mercados" Componente estratégico Las consecuencias comerciales no son los únicos objetivos que persigue EEUU con su intervención. Manuel Pinto resalta que "también existe un componente estratégico". El responsable de análisis de XTB concreta que "tras la guerra en Oriente Medio, Japón ha incrementado notablemente su dependencia energética de Estados Unidos, convirtiéndose en uno de los principales compradores de petróleo y gas natural licuado (GNL) estadounidenses. Mantener la estabilidad financiera y cambiaria de uno de sus principales socios energéticos también favorece la relación comercial entre ambos países y ayuda a sostener esa demanda". Temor sobre la deuda de EEUU Las relaciones comerciales son vitales, pero más crucial aún es el papel de Japón como garante principal de la deuda pública de EEUU. Manuel Pinto no pasa por alto que "Japón es el mayor tenedor extranjero de deuda pública estadounidense, con alrededor de 1,19 billones de dólares en bonos del Tesoro". Los precedentes de otros episodios de debilidad del yen japonés ponen sobre aviso a las autoridades finaniceras de EEUU. El responsable de análisis de XTB recuerda que "en intervenciones anteriores, Tokio financiaba parte de sus compras de yenes vendiendo bonos estadounidenses, una estrategia que elevaba las rentabilidades de la deuda estadounidense y encarecía el coste de financiación para familias, empresas y el propio Gobierno de Estados Unidos". En esta ocasión, añaden desde XTB, "el Tesoro estadounidense habría optado por comprar yenes financiando la operación mediante la venta de euros, reduciendo así la presión sobre el mercado de deuda estadounidense y evitando un nuevo repunte de las rentabilidades". EEUU tiene la llaveEEUU no solo está interesado en frenar las caídas del yen. También es clave, más aún que Japón, en el comportamiento de la divisa nipona. Así lo estiman los analistas de UBS. El banco suizo recalca hoy que "el factor determinante en el cruce dólar/yen sigue residiendo en la evolución de EEUU".Los analistas de UBS explican en este sentido que "es poco probable que la combinación de políticas de Japón genere una fortaleza sostenida del yen. Dado que se espera que el Banco de Japón continúe con la normalización gradual de su política y que los tipos reales se mantengan negativos, el yen debería seguir recibiendo más apoyo del riesgo de intervención que de los fundamentos monetarios internos". La clave, según resalta UBS, reside en EEUU, de ahí que el banco suizo avanza que "revisamos al alza nuestras previsiones hasta 162, 160, 158 y 158 para septiembre de 2026, diciembre de 2026, marzo de 2027 y junio de 2027, respectivamente (frente a las cifras anteriores de 158, 156, 154 y 152), condicionando estas perspectivas a los próximos datos de EEUU y a si la Reserva Federal logra mantener la credibilidad de su política de cara a septiembre".