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La megajubilación de profesores del 'baby boom' llegará con aulas desérticas: «¿Y si no hay que sustituirlos?»

Resumen

El futuro de la educación en España será movido y cambiante. En los foros educativos no dejan de hablar de la llegada de la IA a la enseñanza y de cómo ya está revolucionando la forma de aprender y de enseñar. grandes cambios estructurales que coincidirán en el tiempo van a obligar a las administraciones a repensar todo el modelo: la jubilación masiva de los profesores nacidos en el 'baby boom' y el desierto demográfico en las aulas. La Fundación BBVA y el Ivie (el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) han traducido ese invierno demográfico a números concretos.

El futuro de la educación en España será movido y cambiante. En los foros educativos no dejan de hablar de la llegada de la IA a la enseñanza y de cómo ya está revolucionando la forma de aprender y de enseñar. Sin embargo, dos ... grandes cambios estructurales que coincidirán en el tiempo van a obligar a las administraciones a repensar todo el modelo: la jubilación masiva de los profesores nacidos en el 'baby boom' y el desierto demográfico en las aulas. La Fundación BBVA y el Ivie (el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas) han traducido ese invierno demográfico a números concretos. Según sus cálculos, la población en edad de estudiar (de 6 a 24 años) caerá un 13,7% en los próximos quince años, aunque con diferencias por regiones y etapas que «exigirán planificar la inversión educativa a medida». La primera gran variable es, por tanto, la natalidad. «El sistema tendrá que hacer frente a la jubilación de muchísimos profesores. La oferta de plazas y la demanda deben ajustarse» Lorenzo Serrano Catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia La otra es la jubilación de los maestros y profesores nacidos entre 1957 y 1975. Los 'boomers', que suman 14 millones en España y que con cada cambio de etapa vital provocan terremotos en todos los sectores. Pero existe un añadido, pues los docentes son un gremio bastante envejecido que ya está empezando a dejar de cotizar. Los últimos datos disponibles sitúan la edad media de los profesores de las universidades públicas en 49,5 años en el curso 2023-24, con un 18,7% de ellos con 60 o más años. En el caso de la enseñanza Secundaria, un 35% supera ya los 50 años. Para la Fundación BBVA e Ivie, esto aumenta el margen para reorientar los recursos humanos que se incorporen hacia los tipos de formación y los territorios donde resulten más necesarios. «El sistema tendrá que hacer frente a la jubilación de muchísimos profesores y ver cómo se responde. Es una oportunidad, un momento de flexibilidad. La oferta de plazas y la demanda deben ajustarse, acompasarse. Habrá que hacerse la pregunta de si hace falta o no sustituirlos», explica a ABC Lorenzo Serrano, autor del informe y catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia. La caída prevista en el INE (Instituto Nacional de Estadística) en el número de estudiantes podría aliviar la presión sobre los recursos del sistema educativo. Sin embargo, el informe advierte de que las notables diferencias en los distintos cursos y entre territorios plantean un reto mucho más complejo. En Primaria se espera un descenso del 14,5% de alumnos hasta 2035 y una estabilización posterior; la caída sería más intensa en el caso de la ESO (20,3%) y la Secundaria posobligatoria (23,7%), con una disminución continua que llegaría para el conjunto de la Secundaria al 21,5% en 2041. En el caso de los estudios superiores , la caída en el número de estudiantes sería más reducida, del 8,7% . Según explica Lorenzo Serrano, esto se debe a que la edad a la que se pueden cursar estudios universitarios es mucho más variada. Además, hay que tener en cuenta el factor de internacionalización de, por ejemplo, los posgrados, con un elevado porcentaje de alumnos extranjeros. El único crecimiento se dará en la población menor de seis años , que generará mayores necesidades en educación infantil. Por eso, el experto en políticas educativas Francisco López Rupérez introduce un elemento que no se puede obviar: la llegada de estudiantes inmigrantes. «Como es bien sabido, esa contribución a la población escolar total comporta una reducción del nivel socioeconómico medio, con el consabido impacto a la baja del rendimiento escolar, a menos que se acierte verdaderamente en las políticas de compensación educativa centradas en los alumnos», señala el director de la Cátedra de Políticas Educativas de la Universidad Camilo José Cela, que también ha sido presidente del Consejo Escolar del Estado. «El apoyo a los alumnos inmigrantes requerirá de más profesores y desdobles en centros» Francisco López Rupérez expresidente del Consejo Escolar del EstadoRupérez también recuerda que, según los cálculos de un reciente informe de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros), el 40% de los niños de 0 a 4 años tiene hoy algún vínculo con la inmigración. En este sentido, no está tan seguro de que no vaya a haber que sustituir a todos los maestros 'boomers' que se jubilen en los próximos años. De hecho, cree que los apoyos y refuerzos para este tipo de alumnos requerirá más profesores y, probablemente, desdobles en centros que son vulnerables por el nivel socioeconómico de las familias. Un sudoku en cada región El informe de la Fundación BBVA destaca que las previsiones son muy desiguales por comunidades autónomas, aunque en todas las regiones se prevé un descenso acumulado de la población de 6 a 24 años en 2041. Frente a la reducción por encima del 20% de los futuros estudiantes en Extremadura o Cantabria , en otras regiones como la Comunidad Valenciana o Baleares la caída esperada no llega al 9%. El informe concluye que, ya que España lleva tiempo experimentando un intenso proceso de envejecimiento ligado a la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida, las necesidades de gasto en pensiones, dependencia y sanidad van a continuar creciendo de modo notable en el futuro. En ese contexto, la reducción del tamaño de las cohortes de edad más jóvenes, con la consiguiente disminución de las necesidades de gasto educativo que esto podría permitir, contribuiría a aliviar la presión sobre los recursos públicos.Por todo esto, la reasignación de recursos educativos (tanto de infraestructuras como de profesores) no va a resultar sencilla ya que la posibilidad de transferir aulas y personal docente entre niveles educativos es, en general, limitada. «Las administraciones educativas deben reforzar ya su planificación futura. Los consejeros de Educación tienen que ponerse a trabajar lo antes posible y tomar decisiones para resolver el sudoku educativo que viene», dice Serrano a este diario.