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ABC ·

La aproximación al don

Resumen

Con esa predisposición para encontrar la palabra justa. Con esa mirada que ve formas donde hasta ese momento solo había aire. Es una moneda de oro depositada en la cuna, un don caído del ... Un regalo que rápidamente se puede convertir en una condena.

Uno nace con ello. Con esa predisposición para encontrar la palabra justa. Con ese oído que entiende el silencio. Con esa mirada que ve formas donde hasta ese momento solo había aire. Es una moneda de oro depositada en la cuna, un don caído del ... cielo . Un regalo que rápidamente se puede convertir en una condena. O como escribió Truman Capote , «cuando Dios le entrega a uno un don, también le da un látigo». Uno que, como apunta, se suele usar contra uno mismo.Lo pensé al ver el nuevo biopic de Michael Jackson . Lo pensé también al ver 'Bohemian Rhapsody'. Lo pienso a menudo con películas y entrevistas y perfiles, con historias de gente que hizo del arte su forma de vida. La mirada siempre se me fija en el talento . Y en todo lo que lo rodea.Noticia relacionada opinion No No En modo avión Una propuesta para la RAE Helena FarréEn la presión que viene de afuera. En las expectativas, en el dinero y la fama. Y, sobre todo, en ese gran abismo interior . Esa centrifugadora silenciosa que es inevitable y que se pone en marcha, poco a poco, hasta convertirse en un huracán. De miedos, de dudas. De la posibilidad de no estar a la altura. De la probabilidad de no conseguir sostenerlo. De la certeza de poder perderlo.Tom Waits entendió que él solo era un medio y que su talento era una herramienta para materializar esa inspiración que insisteSería más fácil ignorar esa moneda y vivir de espaldas al don. Hacer otra cosa que no pueda convertirse tan rápidamente en una jaula, en un látigo, en una especie de condena. O también podría hacerse como el cantante Tom Waits que un día, mientras conducía, empezó a escuchar una melodía en su cabeza. Sin poder anotarla, sin poder grabarla, en un estado de pánico por eso que se le iba a escapar entre los dedos, miró al cielo y dijo: «Perdona, ¿no ves que estoy conduciendo? ¿Te parezco alguien que puede escribir una canción ahora mismo? Si de verdad quieres existir, vuelve en un momento más oportuno en el que pueda atenderte. Si no, ve a molestar a otra persona hoy. Ve a molestar a Leonard Cohen». Waits entendió que él solo era un medio y que su talento era una herramienta para materializar esa fuerza, esa inspiración que insiste. Esa presión en el pecho que aguarda y que persevera y que no se desvanece.Es solo así como no te acaba devorando y encerrando en una prisión. Cuando se entiende al artista no como origen, sino como un canal . No como estrella, sino como una lumbre dispuesta a iluminar algo más allá del propio ego.