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El Mundo ·

Las grandes leyes sanitarias de Mónica García, en vilo por la cuenta atrás de la legislatura

Resumen

"Hemos venido a sacar del cajón todo lo pendiente y todas las iniciativas posibles porque el tiempo del SNS es oro". Mónica García, ministra de Sanidad, ya advertía en una entrevista a este medio de sus intenciones. En estos casi tres años ha puesto en marcha, con más o menos suerte, toda la maquinaria para actualizar los marcos normativos a la sanidad de hoy. Entonces, en mayo de 2024, ya ponía sobre la mesa la reforma del tabaco, la actualización de la normativa que regula las profesiones sanitarias, las leyes en torno al medicamento y el blindaje de la gestión de la sanidad pública.

"Hemos venido a sacar del cajón todo lo pendiente y todas las iniciativas posibles porque el tiempo del SNS es oro". Mónica García, ministra de Sanidad, ya advertía en una entrevista a este medio de sus intenciones. En estos casi tres años ha puesto en marcha, con más o menos suerte, toda la maquinaria para actualizar los marcos normativos a la sanidad de hoy. Entonces, en mayo de 2024, ya ponía sobre la mesa la reforma del tabaco, la actualización de la normativa que regula las profesiones sanitarias, las leyes en torno al medicamento y el blindaje de la gestión de la sanidad pública. Los proyectos de ley ya están en manos del Congreso, y como recordó Elma Saiz, ministra portavoz del Ejecutivo, esta semana en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al presentar el texto aprobado del Estatuto Marco, «la tramitación corresponde ahora a la Cámara Baja donde los grupos políticos tendrán oportunidad de posicionarse». Todos estos proyectos tienen en común varios puntos, más allá de depender de las cábalas del Congreso (y la negociación con los socios del Gobierno) y del escaso tiempo de tramitación al final de la legislatura: son reformas necesarias que actualizan procesos fundamentales y sientan las bases para una sanidad propia del siglo XXI. «Permite adecuar la normativa al presente y al futuro del modelo asistencial», apostillaba Saiz el pasado martes. REFORMA DE LA LEY DEL TABACO DE 2010: ADAPTARSE A LOS NUEVOS DISPOSTIVOS DE FUMAR Desde 2015 no se toca la normativa que regula la venta y los espacios donde se puede o no fumar. En estos 11 años, se ha producido un descenso del tabaquismo tradicional y los nuevos riesgos están en el amplio abanico de los productos electrónicos que se ofertan bajo el epígrafe de «menor daño». El consumo de cigarrillos electrónicos en España se incrementó un 57% en 2024 respecto a 2022 y desde 2016 hasta hoy el porcentaje de personas que han declarado dejar de fumar ha subido del 40,2% al 46,4%. Desde la primera vez que el texto pasó por el Consejo de Ministros hasta que vio la luz este mes de julio pasó todo un año y en ese tiempo "la ley se descafeinó porque Hacienda frenó muchos aspectos: el empaquetado genérico, la subida de precios...", denunciaba la presidenta de Nofumadores.org, Raquel Fernández, cuando conoció en julio la noticia. El proyecto sí que incluye una ambiciosa ampliación de espacios: terrazas en la hostelería, playas y alrededores de centros deportivos, educativos y sanitarios. También regula la venta a puntos concretos de los dispositivos electrónicos y nuevas formas de tabaco, lo que evitaría el fácil acceso a los menores, dado que el 27,1% de los jóvenes de 14 a 18 años admite haber vapeado en el último mes, una cifra que casi triplica los datos de 2021 (8,1%). BLINDAJE DE LA GESTIÓN DE LA SANIDAD Y DEROGACIÓN DE LA LEY DE AZNAR Con el proyecto que está en manos de la Cámara baja se busca derogar la Ley 15/1997, promulgada por el Gobierno de José María Aznar, que abrió la puerta a nuevas formas de gestión privada del sistema sanitario. El epígrafe ya recoge la intención de la cartera de García: proyecto de ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud (SNS). La ministra apuntaba en su presentación que "regula la gestión indirecta de manera excepcional" y cuando se den una serie de condicionantes. "Se acabó la parasitación de la sanidad pública para hacer negocio", zanjó. La norma tiene un futuro complicado tras la negativa de Junts a apoyarla, aunque en su redacción final reconozca como "buena" la gestión que se hace en Cataluña, donde el 60% la realizan organizaciones sanitarias sin ánimo de lucro. REFORMA DE LA LEY MEDICAMENTO PARA ACTUALIZAR LA VIGENTE DE 2015 Sanidad apostó fuerte por la industria farmacéutica cuando puso en marcha la Estrategia de la Industria Farmacéutica en 2022 y la renovó en 2024. La norma vigente data de 2015 y desde la secretaría de Estado de Javier Padilla y la dirección de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, con César Hernández a la cabeza, se puso en marcha un proyecto que no ha terminado de contentar a las partes. La reforma impacta en la reducción en el acceso a terapias innovadoras (máximo 180 días; en la actualidad supera los 500), evita desabastecimientos y habilita la prescripción a enfermeros y fisioterapeutas. Sin embargo, el grueso de lo que la ministra denominó en su presentación como situaciones "muy complejas y técnicas", esto es, cómo afecta a los proveedores, las farmacéuticas, no se ajusta a lo que la industria necesita para asegurar no solo el medicamento, sino su producción e inversión en el país. ESTATUTO MARCO: 23 AÑOS SIN CAMBIOS EN LA NORMATIVA DE LAS PROFESIONES SANITARIAS Desde que salió la ley en 2003 no se ha tocado nada. Las principales reivindicaciones están en las guardias de 24h de los médicos y en su propuesta de un texto solo para ellos (actualmente se les dedica un capítulo), pero hay una gran cantidad de cambios significativos que afectan al resto de los sanitarios y se incorpora por primera vez al personal investigador dentro del régimen estatutario. El texto reconoce las particularidades de los puestos de difícil cobertura y profesionaliza la función directiva. Sin embargo, los conceptos de «voluntariedad» y «necesidades del servicio», según los facultativos, impedirán la puesta en marcha de la flexibilización de la jornada, las guardias de 17h y el desarrollo de turnos, como sí tienen otras profesiones. Aquí la oposición es fuerte. Más allá de PP y Vox, es una ley sin un mínimo de consenso: los médicos ya anuncian huelgas en otoño y los socios de Gobierno, como PNV, en más de una Comisión de Sanidad han advertido que debería contar con más apoyo para salir adelante. Otras reformas claves Pendientes estarían todavía otros tantos asuntos, no menores, pero que completarían los objetivos del departamento de García. Entre las normas atascadas, la más encallada es la Ley de Universalidad del Sistema Nacional de Salud, que lleva paralizada desde marzo de 2024 y registra, hasta el momento, 91 prórrogas de plazo para la presentación de enmiendas. En la misma situación están el proyecto de ley de gestión pública e integridad del SNS y la futura ley de prevención del consumo de bebidas alcohólicas y de sus efectos en las personas menores de edad (presentada en abril de 2025). Sin rango de ley, están en proceso las siguientes normas: el RD de los productos del tabaco (ya está en el Consejo de Estado); la aprobación del RD sobre residentes, que se enviará a lo largo de este mes al Consejo de Estado; y la publicación final de los estatutos de la Agencia Estatal de Salud Pública (AESP), después de conocerse en verano que se ubicaría finalmente en Zaragoza.