Y si los Lakers son mejores sin LeBron
ResumenLos Lakers hicieron uno de sus partidos más ilusionantes de la temporada para derrotar a los Knicks por 110-97. Fue una de esas raras ocasiones en las que los angelinos se saltaron el guion que han mantenido durante todo el curso: ganar a los malos y perder contra los buenos. Así se han mantenido a mitad de tabla del Oeste, alejados de la cabeza, donde se les imaginaba al inicio. En la victoria ante los Knicks faltó LeBron James, baja por una contusión en el codo izquierdo y artritis en el pie izquierdo.
Los Lakers hicieron uno de sus partidos más ilusionantes de la temporada para derrotar a los Knicks por 110-97. Fue una de esas raras ocasiones en las que los angelinos se saltaron el guion que han mantenido durante todo el curso: ganar a los malos y perder contra los buenos. Así se han mantenido a mitad de tabla del Oeste, alejados de la cabeza, donde se les imaginaba al inicio. En la victoria ante los Knicks faltó LeBron James, baja por una contusión en el codo izquierdo y artritis en el pie izquierdo. Y dadas las buenas prestaciones de su equipo sin él, han comenzado las sobrerreacciones. ¿Puede que los Lakers sean mejores sin él? Suena a herejía tratándose de uno de los mejores jugadores de la historia, pero hay datos que acompañan ese discurso. Por ejemplo, los únicos cuatro partidos que los angelinos han ganado a equipos por encima del 60% de victorias (4-12) han sido sin el alero. El balance cuando en el mismo partido ha coincidido el mito con Luka Doncic y Austin Reaves, lo más parecido a un 'big three' que tienen los Lakers, es de 11-6. Sólo con los dos últimos, es de 9-2. Y si ha faltado el base, 3-3. La mejor mezcla de esos tres elementos es sin duda la de Doncic y Reaves. En los 329 minutos que han compartido en pista esta temporada, el net rating de los angelinos es de +16,9. El de LeBron y Reaves es de -4,7 en 194 minutos. El de LeBron y Doncic, -3,5 en 498 minutos. Y el de los tres juntos, +1,5 en 293. Ante los Knicks no se echó de menos a James. El equipo tuvo una actividad inusitada y la defensa, con implicación de todos los efectivos (sí, incluido Doncic), mejoró hasta provocar 19 pérdidas de balón a su rival. Los de Nueva York se quedaron en el 42,7% en tiros de campo y 20 puntos por debajo de su media anotadora. "Necesitamos ser un mejor equipo defensivo y creo que estamos demostrando que podemos hacerlo", dijo un Doncic que tuvo palabras de alabanza para Reaves: "Es fantástico ser su compañero de equipo. Jugar con él es muy fácil porque llama mucho la atención y también ayuda a los demás. Me hace la vida más fácil". Con LeBron, sin embargo, la convivencia de Doncic es más complicada. El alero absorbe mucho balón y en ocasiones ralentiza el juego. A sus 41 años, sigue teniendo unas prestaciones asombrosas (21,4 puntos, 5,6 rebotes y 7,0 asistencias por noche), pero se le empiezan a ver las costuras en defensa. El mito hizo valer su opción de jugador de cara a esta temporada por 52,6 millones de dólares, pero finaliza contrato en junio. Su continuidad en los Lakers es improbable. Las relaciones con la franquicia están desgastadas. Y en la pista topa con ese difícil encaje en el equipo, que ya no es el suyo, sino el de Doncic. Regresar a Cleveland para un último baile en casa es una opción. La retirada también está sobre la mesa. Aún queda temporada y los Lakers parecen haber levantado el vuelo después de tres duras derrotas consecutivas. Desde entonces, con un calendario favorable, han ganado cinco de los últimos seis encuentros. Habrá que ver cómo les va ante la que se les avecina: Timberwolves, Bulls, Nuggets y dos veces ante los Rockets. "No estoy en posición de exagerar. Mi trabajo es no exagerar. Tenemos un balance de 15-9 en los últimos 24 partidos. Estamos entre los 10 mejores ataques y somos una de las 15 mejores defensas. Eso es lo que queríamos al comenzar la temporada con este grupo, y ahí es donde estamos ahora mismo", analizó el entrenador JJ Redick tras jugar un gran encuentro ante los Knicks... sin LeBron.