Pánico comprador en los chips
ResumenEn el último trimestre de 2025, sobre todo a partir de noviembre, no se hablaba de otra cosa que no fuera la probable burbuja desatada por las compañías relacionadas con la Inteligencia Artificial (IA). En ese momento comentamos que la historia nos había demostrado en multitud de ocasiones que las burbujas de verdad no se ven venir. Estas estallan y cuando queremos reaccionar ya hemos sufrido gran parte de la corrección. Y que lo que había por aquél entonces era mal de altura, mucho vértigo.
En el último trimestre de 2025, sobre todo a partir de noviembre, no se hablaba de otra cosa que no fuera la probable burbuja desatada por las compañías relacionadas con la Inteligencia Artificial (IA). En ese momento comentamos que la historia nos había demostrado en multitud de ocasiones que las burbujas de verdad no se ven venir. Estas estallan y cuando queremos reaccionar ya hemos sufrido gran parte de la corrección. Y que lo que había por aquél entonces era mal de altura, mucho vértigo. A finales de marzo el índice de los chips, más conocido como el SOX, saltaba por encima de los altos históricos de febrero en una carrera sin precedentes. Y como muestra un botón: desde los mínimos de finales de marzo el SOX ha subido durante 18 sesiones consecutivas, aupándose un 47% en dicho periodo y en el acumulado de las últimas seis semanas se ha disparado más de un 50%. Y tras el vigente rally actualmente el peso que tiene el índice de los chips dentro del SandP 500 es del 22%, esto es más del doble que hace un par de años. Cuando en los mínimos de abril del año pasado, en plena guerra arancelaria, este tenía un peso del 6%. Más a más, el indicador RSI semanal, que mide la fuerza y velocidad de los desplazamientos del precio, ha alcanzado niveles de sobrecompra que no se veían desde marzo de 2000, con la burbuja de las puntocom. ¿Esto quiere decir que existe una burbuja y que va a explosionar en cualquier momento? No necesariamente, aunque si lo es lo sabremos muy bien a posteriori. A finales del año pasado casi todo el mundo creía que había una burbuja y desde los mínimos de noviembre el SOX ha volado cerca del 90%. En realidad la situación actual nada tiene que ver con la burbuja de internet del año 2000 por cuanto las ganancias y beneficios de sus compañías líderes son estratosféricas y las guías para los próximos años son más que halagüeñas. Pero como nos gusta recordarles en la Bolsa nada sube por los siglos de los siglos. A toda gran subida, más tarde o más temprano, le sigue siempre su fase de ajuste o de reacción. Ya sea consumiendo tiempo, esto es, desplegando un largo movimiento lateral, o bien con caídas profundas. Pero tengan claro que esta llegará y ahí será cuando podremos plantearnos una nueva entrada en el sector. Ahora bien, lo que no tiene ningún sentido es correr detrás de los precios, pues cuando menos lo esperemos puede llegar el giro y quedarnos pillados en todo lo alto. Hace un mes, en el artículo Los chips: desatados y sin techo, destacábamos dentro del sector cinco compañías: ARM, Intel, AMD, Marvell y Broadcom. Todas están volando y siguen siendo un claro mantener. Pero comprarlas ahora no lo vemos. Hacerlo sería llegar muy tarde al mercado. Podemos decir de todas ellas, supeditándolas al índice SOX, que mientras no tengamos un cierre semanal por debajo del mínimo semanal previo no hay de qué preocuparse. El caso de Nvidia La euforia del SOX se está produciendo sin el apoyo de su mayor exponente. La ratio que refleja la evolución de la acción con respecto al índice de los chips la sitúa en niveles no vistos en más de dos años. Puede que se trate de un aviso a navegantes de que algo no carbura bien, o simplemente que el mercado está apostando porque habrá más de un ganador dentro de la narrativa de la IA. Esto sólo lo sabremos con el tiempo.