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Alcorcón planta cara a la sumisión química con un novedoso sistema que puede detectar drogas en las bebidas

Resumen

Las Fiestas Patronales de Alcorcón contarán este año con una medida pensada para combatir uno de los riesgos que más preocupan durante las noches de celebración: la sumisión química. El Ayuntamiento ha incorporado los cubos de Narxcup, un dispositivo que permite detectar la posible presencia de determinadas sustancias en las bebidas. La propuesta busca actuar precisamente en uno de los momentos más difíciles: cuando la persona todavía no sabe que su bebida podría haber sido manipulada. El sistema está diseñado para reaccionar ante sustancias como la escopolamina y convertir la propia bebida en una señal de alerta visible.

Las Fiestas Patronales de Alcorcón contarán este año con una medida pensada para combatir uno de los riesgos que más preocupan durante las noches de celebración: la sumisión química. El Ayuntamiento ha incorporado los cubos de Narxcup, un dispositivo que permite detectar la posible presencia de determinadas sustancias en las bebidas. La propuesta busca actuar precisamente en uno de los momentos más difíciles: cuando la persona todavía no sabe que su bebida podría haber sido manipulada. El sistema está diseñado para reaccionar ante sustancias como la escopolamina y convertir la propia bebida en una señal de alerta visible. El funcionamiento parte de una membrana incorporada al cubo. Cuando entra en contacto con determinadas drogas, se produce una reacción que modifica las características de la bebida. Esta cambia de color, adquiere un sabor amargo y comienza a gelificarse prácticamente al instante. El objetivo no es únicamente avisar de la posible contaminación, sino impedir que el contenido pueda seguir consumiéndose con normalidad. De esta manera, la reacción sirve como una barrera adicional ante una situación que puede pasar inadvertida, especialmente en lugares con mucha gente y durante celebraciones nocturnas. Además, el sistema tiene otra particularidad. Según la información facilitada sobre el dispositivo, la sustancia detectada queda retenida en el gel que se forma tras la reacción. Esto permitiría conservar la muestra y evitar que la prueba se degrade, de modo que pueda utilizarse como posible evidencia a la hora de presentar una denuncia. La iniciativa llega coincidiendo con unas fiestas en las que el Ayuntamiento pretende reforzar las medidas de prevención y seguridad. La sumisión química puede producirse de distintas formas y no siempre resulta evidente para la víctima en un primer momento. Con estos cubos, Alcorcón apuesta por incorporar la tecnología a la prevención y ofrecer una herramienta sencilla ante una posible manipulación de bebidas. Una medida que busca que una noche de fiesta no termine convirtiéndose en una situación mucho más grave.