Ya están manos a la obra
ResumenSon días de intensa actividad en el Real Madrid, inmerso desde el KO europeo ante el Bayern en la configuración del proyecto para la próxima temporada. La primera pieza es la elección de un nuevo entrenador, aunque Álvaro Arbeloa sigue teniendo defensores en el club. Pero la lógica de los resultados invita a pensar en la salida de un entrenador que, además, ha protagonizado distintos conflictos con varios jugadores. Con los resultados como primera premisa, el club sólo activará la contratación de un nuevo técnico cuando el equipo se quede sin opciones matemáticas en la Liga.
Son días de intensa actividad en el Real Madrid, inmerso desde el KO europeo ante el Bayern en la configuración del proyecto para la próxima temporada. La primera pieza es la elección de un nuevo entrenador, aunque Álvaro Arbeloa sigue teniendo defensores en el club. Pero la lógica de los resultados invita a pensar en la salida de un entrenador que, además, ha protagonizado distintos conflictos con varios jugadores. Con los resultados como primera premisa, el club sólo activará la contratación de un nuevo técnico cuando el equipo se quede sin opciones matemáticas en la Liga. Algo que podría suceder este mismo domingo si no gana en Barcelona. Será entonces cuando se dé forma al trabajo de estas últimas semanas, en las que no se ha profundizado al nivel de detalles. Pero la mayor parte del trabajo está hecho, y en el club creen que la elección final será un proceso rápido. El Madrid no se suele demorar demasiado en este tipo de operaciones en un mercado, el de los entrenadores, más 'sencillo' que el de los futbolistas. En la lista de entrenadores, que se ha ido acortando en las últimas semanas, figuran ya pocos nombres. El primero de todos ellos es el de José Mourinho, al que une una relación de amistad con Florentino desde la anterior etapa del luso en el Bernabéu. El presidente nunca ha ocultado su admiración por el técnico portugués, cuyo paso por el Madrid considera la base de los éxitos que llegaron en los años posteriores a su salida. Los hechos de los últimos días, con el doble enfrentamiento físico entre Tchouaméni y Valverde que acabó con el uruguayo en el hospital, inclinan la balanza en favor de un perfil duro como el de Mourinho, con amplia experiencia en el manejo de situaciones delicadas a lo largo de su dilatada carrera en la élite. El contexto de máxima tensión en el seno de la plantilla carga de argumentos a los partidarios de la contratación del entrenador portugués, que además cuenta con la baza del conocimiento interno del club. Eso no quiere decir que no haya otras opciones y que en todas ellas se sopesen argumentos a favor y en contra. Mauricio Pochettino es otro de los nombres sobre la mesa, otro técnico apreciado por Florentino pero que no genera tanta ilusión en la masa social como Mou. En ese sentido, el de Setúbal sólo es superado por Jürgen Klopp y Zinedine Zidane, pero el primero nunca ha sido una opción real y el segundo está esperando para hacerse tras el Mundial con las riendas de la selección francesa. De la que saldrá Didier Deschamps, otro de los nombres que se han valorado, a causa sobre todo de su buena conexión con el núcleo francés de la plantilla y su perfil alto tanto en su carrera como entrenador como en la de futbolista. Otro seleccionador que está en el debate es Lionel Scaloni, con el factor en contra de su escasa experiencia a nivel de clubes. De manera que, contra la impaciencia informativa, el club se maneja en la prudencia. Los próximos días serán decisivos, porque el título del Barcelona parece cuestión de tiempo incluso para los más optimistas de Valdebebas. No hay decisión, pero los planteamientos están claros. Cuando la temporada en blanco sea oficial, se activará la maquinaria.