Bolaños presiona a Perelló con una cascada de cartas desde que accedió a la presidencia del CGPJ
ResumenHartazgo y, a la vez, contención para no entrar en el cuerpo a cuerpo con el ministro de Justicia, Félix Bolaños . Este es el sentir de una buena parte de los vocales (también del llamado bloque progresista) en el Consejo General del Poder Judicial ( ... CGPJ) tras el último y feroz ataque al juez Peinado, instructor de la causa contra la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Una gota más en un vaso que está a punto de desbordarse.
Hartazgo y, a la vez, contención para no entrar en el cuerpo a cuerpo con el ministro de Justicia, Félix Bolaños . Este es el sentir de una buena parte de los vocales (también del llamado bloque progresista) en el Consejo General del Poder Judicial ( ... CGPJ) tras el último y feroz ataque al juez Peinado, instructor de la causa contra la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. Una gota más en un vaso que está a punto de desbordarse. Fuentes del órgano de gobierno de los jueces aseguran que las presiones de Bolaños al Consejo vienen de atrás, hasta el punto de que la presidenta, Isabel Perelló, habría recibido desde su aterrizaje en el Consejo «al menos cuatro cartas» con reproches, advertencias o indicaciones sobre la forma en la que, a su juicio, debe actuar o posicionarse sobre determinados asuntos el órgano que preside y que orgánicamente nada tiene que ver con el Ministerio de Justicia. La insistencia respecto a Peinado y la sanción que el Gobierno anhela del Consejo para este juez no es, por tanto, una excepción. «Este señor ha mandado cartas diciendo lo que se tiene que hacer. Se está siendo discreto, no se está entrando al trapo, pero el nivel de intento de injerencia es tremendo», apunta un vocalVocales con los que ha hablado este diario denuncian sin tapujos los intentos del titular de Justicia por controlar y manejar el órgano a su antojo en la «convicción» de que puede hacerlo. Noticia relacionada general No No Comisión de investigación La presidenta de la SEPI dice que no le constan vínculos entre Zapatero y Plus Ultra Juan Casillas Bayo«Este señor ha mandado cartas diciendo lo que se tiene que hacer. Se está siendo discreto, no se está entrando al trapo, pero el nivel de intento de injerencia es tremendo», apunta uno de los vocales. Considera que algunas de estas cartas son «básicamente inaceptables». En un perfil que si se caracteriza por algo es por su «absoluta discreción» y contadas intervenciones públicas, Perelló está siendo «exquisitamente contenida» con este tema, porque, como comenta otro de los vocales en conversación con ABC: «No se puede tolerar que nos diga lo que tenemos que hacer y cuándo». «Bolaños ha ido mucho más allá de lo que le corresponde a un ministro de Justicia, y además de una forma muy imprudente, torpe y grosera» , comenta. «Bolaños ha ido mucho más allá de lo que le corresponde a un ministro de Justicia, y además de una forma muy imprudente, torpe y grosera» La razón de la contención de la que está haciendo gala el Consejo es la «responsabilidad institucional» del Consejo, una responsabilidad de la que carece, dicen, el Ministerio de Justicia. Consideran que cada vez que Bolaños abre la boca pierde «un poco más de credibilidad» y eso les consuela. Al margen de eso está el complicado juego de equilibrios que hay que hacer en un Consejo en el que varios vocales progresistas (no todos los del grupo) se consideran más 'ministeriales', lo que lleva a redactar con bisturí cualquier declaración que se quiera sacar adelante por unanimidad. Como la aprobada este martes por la Comisión Permanente, donde los siete vocales que la componen (cuatro del sector conservador y tres del progresista) y la presidenta convinieron en recordar el «necesario respeto a las resoluciones judiciales», sin entrar a condenar las palabras de Bolaños. El ministro se reafirmó este martes en las palabras pronunciadas el día anterior sobre la instrucción de Peinado, que, a su juicio ha causado «daño al buen nombre de la justicia» y que, «seguramente, en muchos aspectos será irreparable».Según fuentes del CGPJ las palabras del ministro se vieron en el turno de ruegos y preguntas de la Permanente después de que un buen número de vocales señalaran que, pese a que llovía sobre mojado, había que salir y decir algo. Junto con la intervención del ministro se ha recordado «todo el historial» de Bolaños con este Consejo, cartas incluidas, y se ha hecho una vez más un «ejercicio de contención y de institucionalidad para no entrar al trapo e incendiarlo todo». «La prioridad es el Consejo y a quien nos debemos». «Pero lo que tampoco podemos hacer es acatar y callar», dicen , en un escenario en el que no descartan que el asunto escale peldaños. En el Consejo están tranquilos con la gestión que se está haciendo del asunto Peinado. El pasado 24 de marzo se archivaron varias quejas de ciudadanos anónimos contra él, pero precisamente las de Bolaños, inicialmente la referida al trato desconsiderado que, según él, le dispensó el juez, pero a la que ha ido añadiendo otros hitos de la instrucción, se remitió al promotor de la acción disciplinaria para que siga practicando diligencias. El expediente no está, por tanto, cerrado. Lo que tienen claro en el órgano de gobierno de los jueces es que no se van a dejar doblegar por las presiones del ministro: ni el expediente se va a tramitar con más agilidad que los que afectan a cualquier otro juez ni necesariamente se va a imponer una sanción como quiere Bolaños. «La insistencia del ministro con la presidenta puede ser políticamente ruidosa, pero procesalmente es ineficaz . Se intenta instalar la narrativa de presiones y 'lawfare'»«El expediente disciplinario no está en manos de la Presidencia del CGPJ ni de la Comisión Permanente, sino en el promotor, cuyo criterio e independencia marcan los tiempos y el desenlace —recuerdan—. El promotor es independiente, va a practicar las diligencias y tardará lo que tenga que tardar». Por eso «la insistencia del ministro con la presidenta puede ser políticamente ruidosa, pero procesalmente es ineficaz». «El campo de batalla es mediático, se intenta instalar la narrativa del 'lawfare'», sentencian en el órgano, donde insisten en que no sienten «condicionados» y lamentan que trascienda una «percepción de parcialidad» de los jueces.«El expediente está en manos del promotor, que practicará todas las diligencias que considere y tardará lo que tenga que tardar» No ocultan en el CGPJ que algunas referencias que Peinado ha hecho en alguno de sus autos o el momento en el que ha notificado el procesamiento de Begoña Gómez (de viaje en China con el presidente del Gobierno) «pueden influir en la sensación de neutralidad» de un juez, pero eso no implica que la resolución no esté fundamentada, y quien tiene que decir si lo está, son las instancias superiores a través del sistema de recursos, no el Gobierno. Se refieren en concreto a una referencia concreta a Fernando VII que hace Peinado en el fundamento de derecho segundo del auto, cuando habla de los indicios del delito de tráfico de influencias. El juez analiza la dificultad de encontrar precedentes para los hechos investigados bajo el Código Penal actual y en este sentido dice que es difícil hallar supuestos de similares características en la jurisprudencia moderna, ya que las conductas que provienen de «palacios presidenciales» le parecen más propias de «regímenes absolutistas», y esto «obliga a tratar de analizar (quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII) este tipo desde la perspectiva de una interpretación teleológica y hermenéutica de los citados artículos 428 y 429 del Código Penal».«Como juez no tienes que hacer alusión a nadie, ni a nada ni buscar ejemplos, ni comparaciones, ni nada que se le parezca. Eso sería lo deseable», pero también hay que decir que no es algo exclusivo de este juez, que hay muchos que lo hacen y no por eso pierde fuerza el fondo, una opinión en la que coinciden otros juristas fuera del CGPJ consultados por este diario.