Pero, ¿quién asesora a Núñez Feijóo?
ResumenEs una realidad, pero conviene establecer de forma clara qué es absentismo y no mezclarlo con las bajas laborales producto de situaciones sanitarias que conllevan la prescripción de bajas refrendadas por los médicos, que son los únicos competentes para ello. Alberto Núñez Feijóo, el líder del primer partido de la oposición, quizás para mostrar cercanía con una de las preocupaciones mayores que tienen los empresarios del País Vasco, donde el absentismo laboral es claramente superior a la media nacional, aprovechó una intervención pública para hablar de ello. Y cometió unos errores de bulto tan importantes que hacen que sus palabras se acaben volviendo contra él y tuviera que ser 'matizado', por no decir desautorizado, por el propio Partido Popular, que enmendó lo dicho por su líder. Hablar del total de ausencias al trabajo, en lugar de solo de las que no necesitan prescripción médica por ser de corta duración, como posible absentismo laboral es desconocer que la gran mayoría de aquellas están justificadas precisamente porque quienes las tienen padecen enfermedades de distinta gravedad.
Es una realidad, pero conviene establecer de forma clara qué es absentismo y no mezclarlo con las bajas laborales producto de situaciones sanitarias que conllevan la prescripción de bajas refrendadas por los médicos, que son los únicos competentes para ello. Alberto Núñez Feijóo, el líder del primer partido de la oposición, quizás para mostrar cercanía con una de las preocupaciones mayores que tienen los empresarios del País Vasco, donde el absentismo laboral es claramente superior a la media nacional, aprovechó una intervención pública para hablar de ello. Y cometió unos errores de bulto tan importantes que hacen que sus palabras se acaben volviendo contra él y tuviera que ser 'matizado', por no decir desautorizado, por el propio Partido Popular, que enmendó lo dicho por su líder. Hablar del total de ausencias al trabajo, en lugar de solo de las que no necesitan prescripción médica por ser de corta duración, como posible absentismo laboral es desconocer que la gran mayoría de aquellas están justificadas precisamente porque quienes las tienen padecen enfermedades de distinta gravedad. Si hubiera diferenciado, no habría hablado de más de un millón de personas sino de un colectivo sustancialmente menor, creciente en los últimos tiempos, pero claramente menos relevante. Y podría haber dado más consistencia a sus palabras en lugar de reducirlas hasta dejarlas sin contenido. Al venir a decir que viene a ser lo mismo trabajar que no hacerlo porque se cobra lo mismo en ambos casos, Núñez Feijóo pareció desconocer que la legislación actual establece una reducción, en función del número de días de baja, de lo que un trabajador en baja percibe en comparación con lo que cobra cuando está en activo. Aunque luego reconoció que si esto ocurre es porque, a nivel empresarial o sectorial, hay convenios colectivos en los que empresarios y sindicatos han llegado a un acuerdo, libremente pactado, por el que las empresas se comprometen a complementar esa reducción de salarios hasta igualarlo al efectivamente percibido en condiciones normales. ¿Qué es lo que quiere el líder de la oposición? ¿Legislar en el futuro, si llega al Gobierno, de forma que se prohíba ese tipo de acuerdo entre las partes? Intervenir en la negociación colectiva no parece ser una premisa de quienes se reclaman poco intervencionistas en lo que compete a la iniciativa privada. Claro que puede querer reducir la parte del salario que ahora (entre el 60% y el 70% del salario efectivo) está garantizada para cuando un trabajador está de baja médica hasta un nivel que haga que los empresarios consideren que no pueden asumir el complemento y les lleve a plantearlo en las discusiones de los futuros convenios colectivos. No parece que sea una buena idea realmente. Mejor habría hecho Núñez Feijóo en centrarse en hablar del fraude que puede existir, y que se reconoce que lo hay aunque no esté clara su cuantificación real (la Airef ha hecho una aproximación a esta cuestión que merece la pena ser tenida en cuenta), que en mezclar churras con merinas, o peras con manzanas, dicho que expresa mucho mejor el "jardín" en el que Feijóo, o quien le asesore, se ha metido en esta ocasión. "Jardín" que aumentó por la decisión de Feijóo de calificar de "cáncer" la situación de las bajas laborales y la ausencia temporal en el puesto de trabajo cuando, desgraciadamente, muchos de quienes están de baja laboral lo están precisamente por una de las múltiples variantes que esta grave enfermedad provoca. El lenguaje, parece mentira que haya que recordarlo, tiene una gran importancia cuando se quieren mandar mensajes públicos.