← Volver
ABC ·

El Gobierno lanza una campaña contra Robles, que no cede y mantiene el pulso

Resumen

Es decir, que no «va a permitir» que «el ruido» distraiga a su equipo, según fuentes de su entorno, en una de las semanas más complicadas para la ministra de Defensa desde que se dedica a la política. máxima responsable de las Fuerzas Armadas, en el centro de todos los focos en las últimas horas, se mantiene firme en su actitud de defender la actuación de los servicios de inteligencia durante las jornadas previas al asalto masivo de los días 30 y 31 de julio. Y sigue sosteniendo, pese a los desmentidos en público e incluso por escrito, que hubo aviso de que algo fuera de lo habitual estaba ocurriendo.Preguntado su entorno por si Robles sopesa su dimisión, indican que no creen que tenga que dimitir "por ningún motivo". Pese a los reproches recibidos este martes tras su declaración en el Congreso, tanto por parte de su compañero y ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como por parte del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, fuentes cercanas a Robles señalan a ABC su voluntad de permanecer en el cargo.

Margarita Robles va «a la suya». Es decir, que no «va a permitir» que «el ruido» distraiga a su equipo, según fuentes de su entorno, en una de las semanas más complicadas para la ministra de Defensa desde que se dedica a la política. La ... máxima responsable de las Fuerzas Armadas, en el centro de todos los focos en las últimas horas, se mantiene firme en su actitud de defender la actuación de los servicios de inteligencia durante las jornadas previas al asalto masivo de los días 30 y 31 de julio. Y sigue sosteniendo, pese a los desmentidos en público e incluso por escrito, que hubo aviso de que algo fuera de lo habitual estaba ocurriendo.Preguntado su entorno por si Robles sopesa su dimisión, indican que no creen que tenga que dimitir "por ningún motivo". Tampoco que esa idea esté en su mente. Pese a los reproches recibidos este martes tras su declaración en el Congreso, tanto por parte de su compañero y ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como por parte del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, fuentes cercanas a Robles señalan a ABC su voluntad de permanecer en el cargo. Más allá de no encontrar motivos para su salida del Ejecutivo, ni tan siquiera por sentirse desautorizada o agraviada ante estos ataques, en el Paseo de la Castellana 109 justifican su decisión de permanecer al frente de Defensa argumentando que mantiene la confianza y el respaldo del presidente Pedro Sánchez. Algo de lo que algunos dudan. El temor a quién -de dentro del partido- podría relevarla en una cartera tan sensible y que se ha hecho tan suya, según otras fuentes, es otro de los argumentos de peso para mantenerse en el Gobierno pese a las trabas internas. En las últimas horas, explican en su alrededor, su móvil no ha recibido ninguna llamada al más alto nivel para transmitirle un apoyo explícito a su gestión y a sus palabras. De hecho en el Ministerio de Defensa saben que parte del Ejecutivo, así como también del Partido Socialista, maniobra desde hace meses para acabar con la carrera política de la ex magistrada y exportavoz del PSOE en el Congreso. Pero, pese a esa hostilidad, a la que hacen oídos sordos, en el entorno de la ministra dicen estar «centrados» en «defender» a «los nuestros», que son los miembros de las Fuerzas Armadas. Afirman en Defensa que nada les va a abstraer de ese objetivo. Con una agenda y una estrategia que, a menudo, parece al margen de la oficial de Moncloa, Robles acudió anteayer al Congreso pidiendo perdón a los vecinos de Ceuta y admitiendo que el Ejecutivo había llegado tarde a dar una solución a la crisis. Una asunción de responsabilidades que ningún otro miembro del Gobierno ha asumido hasta ahora y que no gustó en el gabinete ministerial, ya que al ser la primera «marca el listón para el resto». En el Consejo de Ministros ya había malestar con ella desde que fue a Ceuta, visita que algunos tachan de "performance" por abrazar a los vecinos que la abucheaban. El resto de ministros como Marlaska pasaron olímpicamente de esos reproches que les lanzaron los ceutíes. Robles quiso tener un gesto de apoyo y de comprensión con los locales que sufren las consecuencias de la crisis migratoria en sus carnes.Cuerpo a cuerpo con MarlaskaEl choque entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska se centra en el papel desempeñado por el CNI antes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio. Durante su comparecencia en el Congreso, la ministra de Defensa defendió la actuación de los servicios de inteligencia y aseguró que los 25 agentes desplegados en la ciudad compartieron y analizaron información con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno. Robles sostuvo que no siempre es necesario que exista un informe formal para que la información de inteligencia sea trasladada a las autoridades y afirmó que había comunicaciones previas sobre el incremento de las entradas por vía marítima y la convocatoria difundida en redes sociales. De hecho, la titular de Defensa llegó a decir que se había producido algún tipo de comunicación durante la jornada previa al asalto.Marlaska ofreció, sin embargo, una versión distinta. El ministro del Interior afirmó que «no había ningún informe que atisbara» que el 30 de julio fuera a producirse lo sucedido y defendió que, de haber existido una alerta sobre un episodio de esas dimensiones, se habría elevado a las instancias superiores. Su posición contradice así la interpretación de Robles sobre el alcance de la información disponible antes de la crisis.La Delegación del Gobierno en Ceuta respaldó públicamente esta última versión y desmintió a Robles mediante un comunicado sin precedentes donde, con el membrete del Gobierno se acusaba de mentir a una de las principales ejecutivas de ese Gobierno. El delegado Pérez Triano, muy cuestionado internamente en el PSOE ceutí por su gestión y su dejadez de funciones, aseguró que no recibió «en ningún momento» un informe que advirtiera de lo que iba a suceder el 30 de julio, aunque reconoció que desde finales de julio transmitió diariamente datos sobre el aumento de las entradas marítimas por los canales correspondientes.Este miércoles el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y autoridad funcional con el mando único, Ángel Víctor Torres, ha respaldado la versión del delegado del Gobierno -que depende de él- y de facto de Marlaska. Cabe tener el cuenta que de las delegaciones del Gobierno dependen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, por lo que el cierre de filas de Torres con ambos también tiene que ver con defender su propia gestión.Robles y el PSOERobles lleva en política al calor del PSOE desde 1993, aunque de forma interrumpida, ya que abandonó sus responsabilidades en el Gobierno de Felipe González para volver a la carrera judicial, primero como magistrada del Tribunal Supremo y posteriormente como vocal del Consejo General del Poder Judicial. Sánchez la recuperó en 2015 para formar parte de las listas del Partido Socialista por Madrid y la convirtió en la portavoz parlamentaria en el Congreso.Pese a esa dilatada carrera, y por su condición de juez, Margarita Robles nunca ha sido militante del PSOE. Y eso en Ferraz se nota. Tanto que nunca han defendido con ahínco a la que fuera su portavoz en la Cámara baja ni posteriormente ministra de Defensa, especialmente cuando, al frente de esta cartera ministerial, ha tomado decisiones o ha defendido posturas que chocan con la línea ideológica del partido. Entre los dirigentes también vigilan con recelo sus movimientos, ya que crea mucha animadversión. El "pájara" con el que la bautizó Sánchez en su día en unos mensajes con José Luis Ábalos desvelados por 'El Mundo' sigue siendo empleado por quienes, casi a diario, exigen su cabeza al presidente.