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El Mundo ·

Leganés se enfrenta a una plaga de escarabajos "galerucas"

Resumen

Raquel se dio cuenta de que algo no iba bien cuando aquello que inicialmente creyó que era polen empezó a moverse dentro de su clínica. «Empecé a barrer y, cuando me di cuenta, eran decenas y decenas de larvas moviéndose», relata la fisioterapeuta respiratoria, que trabaja con niños. Alarmada, comenzó a revisar el local «esquina por esquina». Al mover el paragüero y el felpudo de la entrada encontró más larvas.

Raquel se dio cuenta de que algo no iba bien cuando aquello que inicialmente creyó que era polen empezó a moverse dentro de su clínica. «Empecé a barrer y, cuando me di cuenta, eran decenas y decenas de larvas moviéndose», relata la fisioterapeuta respiratoria, que trabaja con niños. Alarmada, comenzó a revisar el local «esquina por esquina». Al mover el paragüero y el felpudo de la entrada encontró más larvas. «Se me pone la piel de gallina solo de pensar en la infección que había. Era incalculable el número de larvas y escarabajos que había», explica. Primero intentó solucionar el problema por su cuenta: limpió la clínica, retiró productos y llegó a tirar «muchísimo material» por precaución. Sin embargo, al día siguiente la situación había empeorado. Fue entonces cuando contactó con una empresa especializada en desinsectación. El técnico identificó el origen de la plaga: los olmos situados justo enfrente de la clínica, a apenas un metro del establecimiento. Sus ramas prácticamente rozan el edificio y quedan a la altura de los peatones. La presencia de galeruca también se ha detectado en otros barrios de Leganés, como Vereda de los Estudiantes, Zarzaquemada y El Carrascal. Vecinos y asociaciones reclaman medidas ante la proliferación de estos insectos, que aseguran encontrar en ventanas, terrazas y viviendas, independientemente de la altura del piso. En el caso de Raquel, la clínica lleva más de dos semanas cerrada. Ha tenido que asumir los costes de desinfección y las pérdidas derivadas de cancelar citas y desechar material. «Menos mal que ha pasado en agosto, que siempre es más flojo. Llega a pasar en unas semanas y esto es una ruina», lamenta.El Ayuntamiento asegura estar actuando en las zonas más afectadas mediante tratamientos de endoterapia vegetal, retirada de larvas y reducción de copa cuando es necesario. De los más de 5.000 olmos existentes en Leganés, el Consistorio afirma haber actuado ya sobre cerca de 2.000.