Un chef italiano, despedido por negarse a poner piña en una pizza, pierde su intento de recuperar su puesto
ResumenLa pizza casi es una religión para los italianos. Para muchos, la estrella de la gastronomía del país, a la que hay que dedicarle mucho esmero en su elaboración, tanto en el caso de la masa como en los ingredientes que finalmente la coronarán. Y mejor evitar cualquier tropelía ni mezclas extrañas que enfurezca a los maestros de esta delicatessen. El asunto no es menor y ha derivado incluso en conflictos laborales, que han acabado en despido.
La pizza casi es una religión para los italianos. Para muchos, la estrella de la gastronomía del país, a la que hay que dedicarle mucho esmero en su elaboración, tanto en el caso de la masa como en los ingredientes que finalmente la coronarán. Y mejor evitar cualquier tropelía ni mezclas extrañas que enfurezca a los maestros de esta delicatessen. El asunto no es menor y ha derivado incluso en conflictos laborales, que han acabado en despido. Ese fue el caso de Davide Tamburella, un chef italiano que trabajaba en el restaurante australiano La Costa, ubicado en el corazón urbano de Queensland. El estado donde se encontraba el restaurante, ahora cerrado, está considerado como el corazón de la producción de esta fruta. Lo que explicaba, en parte, la decisión de esta controvertida propuesta. El asunto terminó mal. Tamburella fue despedido el pasado 20 de mayo, dos semanas después de haber sido citado ante su jefe, Elliot Ingram, "para abordar problemas de rendimiento". El trabajador terminó llevando su cese a las autoridades competentes al entender que había sido un despido improcedente. Pero la justicia tampoco le ha dado la razón, según recoge The Guardian. “Un insulto a su cultura” Los detalles salieron a la luz después de que Tamburella acudiera a la Comisión de Trabajo Justo de Australia (FWC, por sus siglas en inglés), que publicó su resolución este martes. La comisión señaló que el despido del chef italiano se produjo el pasado 20 de mayo. Antes, se habían producido varios enfrentamientos, por la negativa del trabajador a añadir piña en la pizza, al considerarlo “un insulto a su cultura”. El chef se habría negado hasta en tres ocasiones a usar piña en sus pizzas. De acuerdo con esta comisión, el trabajador le había pedido incluso a su jefe que "comprobara lo importante que es para los italianos no poner piña en la pizza". Pero no hubo entendimiento posible entre las partes. En su denuncia, Tamburella alegó que su despido también estuvo motivado por una lesión laboral que sufrió al golpearse contra una barandilla metálica, fracturándose la mano derecha en varias zonas. Para el denunciante, la decisión tuvo consecuencias aún mayores, porque el empleo era fundamental para conseguir el permiso de residencia permanente en el país. Sin embargo, de acuerdo con este medio, la FWC desestimó la solicitud de Tamburella, alegando que se presentó demasiado tarde y que no cumplía con los criterios de circunstancias excepcionales. La Costa tampoco volverá a abrir sus puertas. El local que prometía una experiencia gastronómica italiana cerró sus puertas en julio al expirar su contrato de arrendamiento.