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El Mundo ·

Teatralización y disfraz técnico tras ocho años de fracaso

Resumen

El mismo dirigente político que situó a José Luis Ábalos y a Óscar Puente al frente de Transportes ha decidido utilizar la tardía y telenovelizada dimisión del segundo, tras dos tragedias ferroviarias, como un ariete electoral, lo cual redobla la indignidad de la operación. Sánchez entrega ahora el mando al vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, para, a 25 días del 29-N, proyectar una imagen de solvencia que el propio presidente ha destruido a lo largo de ocho años hasta sumir a la alta velocidad en una crisis de seguridad sin precedentes en Europa. El PSOE elige un disfraz tecnocrático para minimizar una realidad tan dolorosamente material como es la muerte de 115 pasajeros en nueve meses. Ni siquiera los informes internos de la administración pueden maquillar la dimensión del desastre.

El mismo dirigente político que situó a José Luis Ábalos y a Óscar Puente al frente de Transportes ha decidido utilizar la tardía y telenovelizada dimisión del segundo, tras dos tragedias ferroviarias, como un ariete electoral, lo cual redobla la indignidad de la operación. Sánchez entrega ahora el mando al vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, para, a 25 días del 29-N, proyectar una imagen de solvencia que el propio presidente ha destruido a lo largo de ocho años hasta sumir a la alta velocidad en una crisis de seguridad sin precedentes en Europa. El PSOE elige un disfraz tecnocrático para minimizar una realidad tan dolorosamente material como es la muerte de 115 pasajeros en nueve meses. Ni siquiera los informes internos de la administración pueden maquillar la dimensión del desastre. Presentada como una salida aceptada por Cuerpo, el relevo del presidente de Adif, Pedro Luis Marco de la Peña -fiel escudero de Puente también en Adamuz-, se produjo poco después de que, en una sesión extraordinaria, el consejo de administración de la entidad aprobara un convenio que certifica el fracaso sin paliativos de la gestión ferroviaria. Como revelamos hoy, Adif prevé hasta 2030 un fuerte deterioro de la «fiabilidad» de los trenes, cifrado en más incidencias y más impuntualidad, además del incumplimiento de los planes de mantenimiento preventivo. En una teatralización sin límites, la dimisión del ministro se proyecta como un acto de incomparable ejemplaridad bajo el lema «no todos somos iguales», lo que, viniendo de un partido que colecciona cargos públicos imputados, supera el umbral del cinismo. Puente fue el lugarteniente llamado a restituir la confianza en el ministerio que Ábalos había convertido en epicentro de la corrupción y oficina de colocación. Su legado es la quiebra de la alta velocidad. Y ahora es Cuerpo, que ha rechazado ir en las listas del PSOE, quien se presta a este nuevo engaño para favorecer a quien, como máximo responsable de esta descomposición generalizada, es el primer obstáculo para cualquier tipo de regeneración.