Abascal apunta contra Feijóo por el fiasco de Extremadura en la campaña de Castilla y León
ResumenA una semana de las elecciones de Castilla y León, Vox vira su estrategia para culpar expresamente a la dirección nacional del PP del fiasco de María Guardiola en Extremadura. La extrema derecha unió este viernes sus votos a la izquierda y tumbó el segundo intento de investidura de la candidata. Santiago Abascal, que había pedido su cabeza, alaba ahora su “esfuerzo” negociador mientras señala a las injerencias de Génova, que le acusa de buscar una cortina de humo a sus problemas internos. El primero en disparar fue Abascal el pasado viernes durante uno de sus muchos actos electorales en Castilla y León donde, como ya ocurriera en Extremadura y en Aragón, el candidato se convierte en alguien irrelevante ante la presencia del líder máximo.
A una semana de las elecciones de Castilla y León, Vox vira su estrategia para culpar expresamente a la dirección nacional del PP del fiasco de María Guardiola en Extremadura. La extrema derecha unió este viernes sus votos a la izquierda y tumbó el segundo intento de investidura de la candidata. Santiago Abascal, que había pedido su cabeza, alaba ahora su “esfuerzo” negociador mientras señala a las injerencias de Génova, que le acusa de buscar una cortina de humo a sus problemas internos. El primero en disparar fue Abascal el pasado viernes durante uno de sus muchos actos electorales en Castilla y León donde, como ya ocurriera en Extremadura y en Aragón, el candidato se convierte en alguien irrelevante ante la presencia del líder máximo. Aseguró que Vox está “abierto” a negociar y dijo que Guardiola “está haciendo un esfuerzo en acercarse y aceptar la realidad electoral”. Las palabras de Abascal sorprenden si se tiene en cuenta que durante la campaña electoral del pasado mes de diciembre rebautizó a la candidata del PP como “Irene Guardiola”, en referencia a Irene Montero, por su supuesto feminismo radical, y puso sobre la mesa que pediría su dimisión para alcanzar un pacto. Los vaivenes comunicativos de Guardiola y la posibilidad de que un bloqueo en la negociación pudiera afectar a las campañas inmediatamente posteriores, provocaron la intervención directa de la dirección nacional. Alberto Núñez Feijóo mandó silencio y puso a su ‘número dos’, Miguel Tellado, al frente de la negociación. Según publicó ‘Artículo 14’, el PP pidió a Vox no negociar con Guardiola ni su equipo. La consecuencia de esta intervención de Tellado ha sido doblemente negativa: ni investidura en Extremadura ni acuerdo para la Presidencia de las Cortes de Aragón. Aunque la diferencia de trato hacia Guardiola y hacia el presidente de Aragón, Jorge Azcón, son notables, ha sido imposible desligar lo que ocurría en ambas regiones. En ambas comunidades ya se ha puesto en marcha el reloj de la repetición electoral. Dos meses que, según Abascal, son más que suficientes. “Piensan que bajo presión vamos a acabar cediendo, pero no negociamos con prisas, presiones, chantajes, ni guerra sucia”, dijo el viernes en declaraciones a los medios. El acuerdo es “perfectamente posible”, aseguró, allí donde hasta hace nada la distancia se presentaba como insalvable. En su segundo discurso de investidura, Guardiola reclamó una abstención de cualquiera de los grupos de la Asamblea. “No pido a nadie que renuncie a su programa ni que aplaudan lo que no comparten”, dijo. El líder nacional de Vox no descartó reclamar las Presidencias de los parlamentos autonómicos como parte de la negociación. “Es perfectamente factible desde el punto de vista legal”, recordó. A última hora del viernes, Feijóo cargó contra la estrategia de Vox de estirar el calendario: "En Extremadura se votó antes de Navidad. ¿Cómo le decimos a un señor que vive en Mérida que no va a haber gobierno hasta que se celebren las elecciones de Castilla y León? ¿Eso es respeto por los electores?", cuestionó. Y advirtió que tras el bloqueo de Extremadura por las elecciones de Castilla y León, Abascal "estará dispuesto a bloquear las elecciones de Castilla y León por las de Andalucía". A por Mañueco El objetivo táctico de Vox ya no es Guardiola. Y mantiene a resguardo la relación con Azcón. El partido ultra está centrado en las elecciones del 15 de marzo en Castilla y León, y ha puesto la proa al candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco. Y para replicar las críticas del PP por tumbar la investidura de María Guardiola, Vox ha acusado al PP de estar “empeñado en construir un relato que culpe a Vox de la falta de acuerdo”. Según dijo Abascal, el PP no se esfuerza “en dialogar para lograr una investidura”. La respuesta llegó por boca de Miguel Tellado, quien desveló el viernes que Vox estuvo siete días “sin querer sentarse a negociar” con ellos. “Están muy centrados en las purgas internas de su propio partido. Cuestión de prioridades”, apuntó. Tellado se refería así a la crisis interna abierta en Vox desde hace meses y que ha llevado a la dirección de Abascal a expulsar del partido a uno de los fundadores, el —de momento— portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith. La purga de Ortega Smith es una de las causas de la caída del hasta ahora líder de Vox en Murcia, José Ángel Antelo. El que fuera vicepresidente de Murcia ha asegurado que llevará a su propio partido a los tribunales por haber usado presuntamente su propia firma digital sin su conocimiento para quitarle la Portavocía del partido en la Asamblea regional. La retahíla de cadáveres políticos suma ya a exdirigentes tan relevantes como Iván Espinosa de los Monteros o Rocío Monasterio, entre muchos otros. Ambos, además del que fuera primer líder del partido, Alejo Vidal-Quadras, asistieron de forma ostentosa la semana pasada a un acto por el 8M organizado por el PP en el Congreso. Otros que tuvieron responsabilidades en Vox en el pasado, como Víctor Sánchez del Real, señalan por las purgas directamente al principal asesor de Abascal, Kiko Méndez Monasterio. Su propia hermana, la diputada Lourdes Méndez Monasterio, apareció esta semana en unos audios criticándole. Tellado arremetió en redes sociales contra Vox: “Después de votar con el PSOE y Podemos en contra de la investidura de María Guardiola, ahora Abascal irá a Castilla y León a pedir el voto a los ciudadanos de centroderecha para bloquear también esta comunidad”. También desde la cuenta oficial del PP acusaron a Vox de no cumplir su promesa de “querer acabar con el ‘sanchismo”. A diferencia de lo ocurrido en Extremadura y Aragón, la campaña electoral en Castilla y León ha desaparecido del radar mediático por los ataques ilegales de EEUU e Israel contra Irán y las consecuencias que están teniendo en todo el mundo. Pero Abascal también buscó el enfrentamiento directo con Mañueco, quien en un debate electoral acusó a Vox de querer “tirar a seres humanos al mar”, en referencia a las personas migrantes que llegan por barco a las costas españolas. Hacía alusión así a la petición de Vox de movilizar a la Armada para bloquear la llegada de pateras a España y que ya fue replicada en su momento por su máximo mando militar. Abascal tildó las palabras de Mañueco de “indecencia” y le pidió rectificar. Y culpó al PP y al PSOE de tener “una responsabilidad verdadera en la gente que muere en el mar, porque son los que han promovido las políticas migratorias durante décadas en Bruselas”. La última semana de campaña será también la que cuente con mayor presencia de Feijóo. El líder del PP clausuró un mitin en La Bañeza (León) el viernes. El domingo estuvo en Tordesillas (Valladolid). Y en los próximos días participará en actos Riaza (Segovia) y en El Burgo de Osma (Soria), entre otros. Las encuestas vaticinan el domingo un resultado similar al de Extremadura y Aragón: una victoria insuficiente del PP y un repunte de Vox. Las negociaciones serán así triples. Y en el horizonte asoma la última cita electoral de este ciclo, Andalucía, donde el PP se juega la mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno. Poca broma.