Repsol lanza otro plan masivo de recompra de acciones tras triplicar el beneficio
ResumenRepsol va a poner en marcha un nuevo programa de recompra de acciones como fórmula de retribución extra al inversor. Con un volumen de hasta 500 millones de euros, será uno de los mayores planes de este tipo desde que en 2021 el grupo empezó con esta modalidad de retribución a los accionistas, conocida como share buyback en el argot financiero. Se pone en marcha tras el espectacular alza de beneficios registrado por la petrolera durante los seis primeros meses. Y sobre todo, se lanza justo cuando otros grandes grupos del Ibex, el selectivo bursátil español, están exprimiendo el modelo y luciendo cifras multimillonarias para atraer a los inversores.
Repsol va a poner en marcha un nuevo programa de recompra de acciones como fórmula de retribución extra al inversor. Con un volumen de hasta 500 millones de euros, será uno de los mayores planes de este tipo desde que en 2021 el grupo empezó con esta modalidad de retribución a los accionistas, conocida como share buyback en el argot financiero. Se pone en marcha tras el espectacular alza de beneficios registrado por la petrolera durante los seis primeros meses. Y sobre todo, se lanza justo cuando otros grandes grupos del Ibex, el selectivo bursátil español, están exprimiendo el modelo y luciendo cifras multimillonarias para atraer a los inversores. Entre enero y junio de este año, Repsol ha obtenido un beneficio neto de 2.201 millones de euros, lo que supone un 265% más que en el mismo periodo de 2025, es decir, más del triple. El fuerte impulso de la cuenta de resultados se debió fundamentalmente al alza de los precios del petróleo, impulsados a su vez por los efectos de la guerra del Golfo Pérsico y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Descontando efectos coyunturales de los precios del petróleo, es decir, en términos ajustados, el beneficio neto se habría situado en 2.711 millones de euros, lo que supone un alza del 135%. Gana más que en 2025 Repsol ya ha ganado en los seis primeros meses del año más que en todo 2025 (1.800 millones), de ahí que haya decidido dar un nuevo salto en la recompra de acciones, dentro de su política de retribuir al inversor con entre el 35% y el 40% del flujo de caja. Su política de dividendos es dual. Además del pago de un dividendo en efectivo, el grupo destina una parte de su liquidez a recomprar acciones. Mediante este sistema, la compañía compra sus propias acciones y luego las amortiza (share buyback and retirement). Esto hace que haya menos acciones en el mercado. El beneficio por acción aumenta y también su valor en el mercado. Algunos expertos lo consideran una forma de retribución al inversor con excedentes de la empresa. Los más ortodoxos, en cambio, siguen prefiriendo el pago en efectivo. Santander, BBVA o ACS Aunque las empresas, como es el caso de Repsol, mantengan el dividendo en efectivo, la carrera de las recompras ha ido cogiendo intensidad y adeptos. Además de Repsol, también han tenido o tienen programas de recompras Santander, BBVA, CaixaBank, ACS, Iberdrola, Endesa y Cellnex entre otras. El anuncio de Repsol se produce escasos días después de que Santander informara del avance de su programa de recompra, considerado el mayor hasta ahora. En concreto, lleva ejecutados 4.050 millones, el 80% de su programa. 13.000 millones de valor Con el nuevo plan, Repsol le puede superar. La petrolera ha utilizado profusamente este modelo durante cinco años. En ese periodo ha amortizado más de 520 millones de acciones, que a precio de mercado valen más de 13.000 millones de euros. En conjunto, Repsol ha realizado casi una decena de programas de recompra. La mayor parte de entre 200 y 300 millones de euros. El último programa en el que alcanzó los 500 millones de euros fue en 2024. En total, la empresa ha destinado a recompras 4.096 millones de euros hasta ahora, que sumados a los 500 millones extra anunciados ayer le llevarán a los 4.600 millones de euros. Los críticos con las recompras insisten en que en realidad esta práctica disfraza la incapacidad de una empresa para buscar alternativas más rentables al dinero. Repsol está consiguiendo, no obstante, apuntalar todas sus otras ratios financieras y de negocio. Además de recomprar títulos, la buena marcha de las cuentas también se destina a mejorar la deuda, que se ha reducido un tercio en apenas unos meses. La deuda del grupo se sitúa ahora en 3.667 millones, 1.153 millones menos que en el primer trimestre. Venezuela y deuda Por otra parte, Repsol ha conseguido reactivar su actividad en Venezuela, que a su vez está sirviendo para elevar la producción y, a futuro, le ayudará a recuperar la deuda pendiente de este país con la petrolera. Para este año, y en el conjunto del grupo, Repsol prevé alcanzar una producción de entre 560.000 y 570.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd). La exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela asciende a 361 millones de euros. Como deuda pendiente de cobro, existen cuentas comerciales con Venezuela por 4.080 millones de euros (3.295 millones están provisionados). "No es momento de hablar de la deuda del pasado. La deuda existe, pero estamos plenamente alineados con el compromiso del Gobierno venezolano. Ahora es el momento de aumentar la producción para mejorar la situación social y económica del país. Estas conversaciones [sobre la deuda] llegarán en el futuro", asegura Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol. ormuzJosu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, mostró ayer las dos caras de las consecuencias para el sector energético de la guerra del Golfo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.El mercado está "tensionado" por el Golfo y por las restricciones a las importaciones de crudo y gas rusas por parte de la Unión Europea, dijo Imaz."En el caso del diésel y el queroseno, podrían surgir preocupaciones en Europa en los próximos meses", afirmó.Ahora bien, "Repsol está preparada para el peor escenario". El grupo está listo "para abastecer a la economía española con los productos que producimos"."Cuando hablo del peor escenario, me refiero a un empeoramiento de la situación en Ormuz. No estoy diciendo que eso vaya a ocurrir. Sería muy positivo ver una solución en el corto plazo", concluyó Imaz. La colocación en Wall Street del 'upstream' podría esperar hasta 2027El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, descartó ayer ejecutar el salto al mercado de Estados Unidos de su negocio de upstream (exploración y producción de petróleo) a lo largo de este año y aseguró que ahora la prioridad es seguir mejorando este negocio. El mercado esperaba ansioso la colocación bursátil de la filial en el mercado norteamericano de Wall Street para este año. Imaz afirmó que, a pesar de que se contaría ya con todo el trabajo adelantado para poder abordar la operación en cualquier momento, ahora no es una prioridad y no se ejecutará esta opción "ni en los próximos meses" ni en 2026. El CEO recalcó que el foco de la compañía está ahora en consolidar y elevar el valor de sus activos de exploración y producción."Estamos convencidos de que nuestro upstream se está convirtiendo en un negocio mejor día tras día, con más producción, poniendo Alaska en producción, trabajando en nuevos yacimientos americanos como Pikka 2 y mejorando nuestra posición en Venezuela"."No tenemos prisa por saltar al mercado", insistió Imaz. Al mismo tiempo, destacó la total "sintonía" con su socio en el negocio de upstream, la firma estadounidense EIG, con la que comparte estar "enfocando todo 2026 y los meses venideros en mejorar el negocio".