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Frutos secos y frutas desecadas, cómo elegirlos en función de los beneficios que busquemos

Resumen

Los frutos secos suelen ocupar en nuestra mente un mismo espacio, de hecho los podemos encontrar en el mismo lineal del supermercado, otras veces en mezclas ya preparadas y no es de extrañar que muchas veces los metamos en el mismo saco a nivel nutricional ... .Seguro que habrás escuchado que un puñado es sanísimo, pero deberíamos especificar mucho más porque no es lo mismo un puñado de nueces, que un puñado de pasas, ni unas almendras fritas con sal. La diferencia no está solo en las calorías, sino de dónde vienen esas calorías y el impacto metabólico que tienen y por supuesto la cantidad razonable a consumir.Los frutos secosPor su parte, los frutos secos destacan por tener un perfil graso saludable y por aportarnos gran cantidad de nutrientes y las frutas desecadas van a concentrar más azúcares (naturales) por la concentración de nutrientes al perder el agua. Los dos pueden formar parte de una alimentación saludable pero realmente son muy diferentes y no deberían ocupar el mismo lugar en nuestra dieta.Las almendras, nueces, avellanas, o pistachos, son alimentos con una alta densidad energética y con una elevada dosis de nutrientes.En su mayoría nos aportan ácidos grasos insaturados, mucha fibra, vitamina E, magnesio, zinc y sustancias antioxidantes.

Los frutos secos suelen ocupar en nuestra mente un mismo espacio, de hecho los podemos encontrar en el mismo lineal del supermercado, otras veces en mezclas ya preparadas y no es de extrañar que muchas veces los metamos en el mismo saco a nivel nutricional ... .Seguro que habrás escuchado que un puñado es sanísimo, pero deberíamos especificar mucho más porque no es lo mismo un puñado de nueces, que un puñado de pasas, ni unas almendras fritas con sal. La diferencia no está solo en las calorías, sino de dónde vienen esas calorías y el impacto metabólico que tienen y por supuesto la cantidad razonable a consumir.Los frutos secosPor su parte, los frutos secos destacan por tener un perfil graso saludable y por aportarnos gran cantidad de nutrientes y las frutas desecadas van a concentrar más azúcares (naturales) por la concentración de nutrientes al perder el agua. Los dos pueden formar parte de una alimentación saludable pero realmente son muy diferentes y no deberían ocupar el mismo lugar en nuestra dieta.Las almendras, nueces, avellanas, o pistachos, son alimentos con una alta densidad energética y con una elevada dosis de nutrientes.En su mayoría nos aportan ácidos grasos insaturados, mucha fibra, vitamina E, magnesio, zinc y sustancias antioxidantes. Y según diversos estudios su consumo se ha asociado a un menor riesgo cardiovascular y un mejor perfil lipídico, favoreciendo la reducción del colesterol LDL.Los frutos secos aportan mucha fibra y otros nutrientes. ABCY sus beneficios no se limitan solo a la salud cardiovascular , sino que la combinación de estas grasas saludables, con la fibra y las proteínas de origen vegetal hacen de los frutos secos un alimento muy saciante y que nos ayuda a modular la respuesta de azúcar en sangre cuando los ingerimos con alimentos más altos en azúcar. Vamos, que no solo aportan energía, sino que además nos ayudan a gestionarla mejor.Nos aportan alrededor de las 550 a las 650 Kcal por cada 100 g y aun asi no se asocian a un mayor riesgo de obesidad , claro está, si los consumimos dentro de unas cantidades razonables, que según la evidencia científica rondan entre unas raciones de 20 a 30 gramos al día. Lo que equivale al famoso puñadito de frutos secos.La forma en la que los consumimos si importa, porque no es lo mismo un fruto seco natural, que tostado, frito, salado recubierto de miel u otros azúcares. Evidentemente, al natural o tostados sin sal siempre va a ser la mejor de las opciones. Las frutas desecadas tienen los nutrientes más concentrados. ABCLas frutas desecadasLas pasas, dátiles, higos y orejones se obtienen a partir de la deshidratación de frutas frescas. Al eliminarse la mayor parte del agua, los nutrientes se concentran más, de ahí que un alimento tan pequeño contenga una concentración tan elevada de energía y nutrientes.Esto no significa que sean perjudiciales para nuestra salud, pero sí debemos tener en cuenta que un puñado de pasas no equivale a un puñado de uvas y que nutricionalmente hablando no es lo mismo que un fruto seco.Mientras que los frutos secos nos aportan grasas saludables , las frutas desecadas aportan azúcares, que también pueden ser muy interesantes para deportistas, personas que necesitan subir peso o que tienen una vida muy activa, pero no son intercambiables.Las cantidades razonables también estarían en torno a los 20 y 30 gramos pero no sustituyendo a la fruta fresca. Y se pueden añadir en multitud de preparaciones.Así que dependiendo de los beneficios que quieras aprovechar de ellas, elige una u otra, recordando siempre que la cantidad es importante.