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El misterioso viaje a Bolivia de Zapatero con Zurab, el georgiano que quería eternizarse en la OMT y cayó por un enredo de espías

Resumen

Con cara de circunstancias, el georgiano Zurab Pololikashvili, secretario general de ONU Turismo, toma la palabra flanqueado por las banderas del Gobierno autónomo de Chuquisaca en el Estado plurinacional de Bolivia. Le han orlado con flores rojas y blancas colocadas sobre un pintoresco poncho tradicional bajo el que esconde su traje impecable. En el lugar celebran algún aniversario y el Ejecutivo chuquisaqueño exhibe orgulloso en su Facebook la visita de la «comitiva de la OMT». Las imágenes recogen el momento en el que los invitados disfrutan del concierto de exquisita música colonial del S.

Con cara de circunstancias, el georgiano Zurab Pololikashvili, secretario general de ONU Turismo, toma la palabra flanqueado por las banderas del Gobierno autónomo de Chuquisaca en el Estado plurinacional de Bolivia. Le han orlado con flores rojas y blancas colocadas sobre un pintoresco poncho tradicional bajo el que esconde su traje impecable. En el lugar celebran algún aniversario y el Ejecutivo chuquisaqueño exhibe orgulloso en su Facebook la visita de la «comitiva de la OMT». Las imágenes recogen el momento en el que los invitados disfrutan del concierto de exquisita música colonial del S. XVI interpretada por el coro de la catedral, la visita al casco histórico de Sucre... Pololikashvili parece ausente a veces, como si no tuviera que estar allí, y otras se le ve entregado, abrazando al gobernador Damián Condori. Es septiembre de 2024. Puede que resulte relevante saber que, en las páginas oficiales de ONU Turismo, extrañamente, no viene recogido este acto y que nadie lo recuerda. Quizás se trata de un despiste. En cualquier caso, de todos los elementos de la visita, el más llamativo es la presencia del expresidente Zapatero, posando sonriente con gafas pintonas junto al secretario general o mostrando interés en los techos de la catedral. Pregunta legítima sería qué pintaba allí. Justo en las fechas en las que la UDEF lo coloca en Bolivia reuniéndose con el presidente Luis Arce, con el objetivo, presuntamente, de realizar una gestión a favor de una empresa peruana a cambio de una comisión de 200.000 euros y 10.000 euros por día en dietas, en las que no se sabe si venían incluidas las visitas a Chuquisaca, que, paradójicamente, es el estado sede de la empresa rival a la que contrató al ex presidente. En realidad, todo resulta curioso en ese viaje. De hecho, en los mensajes que Zapatero y su secretaria Gertrudis Alcázar intercambian en la investigación realizada por la UDEF queda constancia de que el dirigente socialista tuvo que insistir para que Pololikashvili le acompañara. «El SG de Turismo ONU no me ha contestado, les presionaré hoy mismo para intentar cerrar el viaje, que es lo que me preocupa en estos momentos», dijo Gertrudis a su interlocutora boliviana. Cuando, finalmente, Pololikashvili dio señales de vida, Zapatero le colocó, junto a sus empresarios de confianza, los hermanos Amaro Chacón, a reunirse con otros inversores. La UDEF exime al georgiano de la gestión, presuntamente de comisionista, de Zapatero con el Gobierno boliviano, pero sí describe la función que el expresidente le asignó. En palabras de Gertrudis: «Lo que me explica Zapatero es que lo importante es el SG de Turismo, que es un empresario entre empresarios, que este hombre, una vez que esté allí y vea aquello y tenga reuniones, moverá todo y movilizará empresarios. Que él será quien se encargue de conseguir todo». Para saber másCrónica. Gertrudis, la secretaria "socialista hasta la médula" que protegía "sin titubeos" a su Zapatero "de oro" y fue avalista de Susana Díaz en las primarias contra Pedro SánchezRedacción: ÁNGELES ESCRIVÁ MadridGertrudis, la secretaria "socialista hasta la médula" que protegía "sin titubeos" a su Zapatero "de oro" y fue avalista de Susana Díaz en las primarias contra Pedro Sánchez ¿A qué se refería Getrudis llamándolo «empresario de empresarios» que iba a encargarse «de conseguir todo»? Los mensajes enviados por Crónica al móvil de Pololikashvili no han sido respondidos. Tampoco los relativos al resto de procedimientos, vinculados al PSOE, en los que su nombre es citado por los investigadores. EL DINOSAURIO Zurab Pololikashvili es, incluso al decir de sus detractores, un hombre muy inteligente, con un currículo impresionante. Diplomático, ministro de Economía de su país, presidente del Dinamo de Tbilisi, llegó a la OMT apenas con 40 años. Las fuentes consultadas aseguran que demostró tener capacidad: «Puso a modernizar a un dinosaurio, realizó una auditoría y acabó con el déficit». Así recuerdan la primera parte de su gestión. Para saber másCrónica. Yohir Akerman, el 'espía' de los poderosos de América al que recurrió la cloaca del PSOE para hundir a la Fiscalía Anticorrupción: "No puedo revelar cuánto me han pagado"Redacción: ÁNGELES ESCRIVÁ Yohir Akerman, el 'espía' de los poderosos de América al que recurrió la cloaca del PSOE para hundir a la Fiscalía Anticorrupción: "No puedo revelar cuánto me han pagado" Respecto a la segunda, las cosas cambiaron por dos episodios. En primer lugar, cuando se ganó la enemistad de España y de Arabia Saudí por una mala gestión de la rivalidad por la sede. «La sede está en Madrid, es la única sede de Naciones Unidas en España y para cambiarla hace falta seguir unos procedimientos. Arabia Saudí se postuló y Pololikashvili no salió públicamente a desautorizar la embestida saudí. De modo que se ganó el enfado de los dos países», señalan las fuentes consultadas, que le atribuyen motivos opacos. A pesar de que Reyes Maroto, la entonces ministra de Turismo, ha negado a Crónica que hubiese una directriz para no levantarle el teléfono a Pololikashvili porque, según asegura, «siempre fuimos impecables con las relaciones institucionales», lo cierto es que se generó una tensión infranqueable con el resto de los ministerios de la que el secretario general se quejó con frecuencia. Una tensión todavía más extraña si se tiene en cuenta que la institución había acogido con un sueldo altísimo a una secretaria de Estado cesada por una metedura de pata. La delegación de ONU Turismo, el Gobernador y Rodríguez Zapatero, admirando el casco histórico de Sucre. El segundo episodio que marcó su decadencia tiene que ver con su intención de prolongar su gestión para un tercer mandato, que acabó como el rosario de la aurora y en el que hay episodios propios de una novela de espías. Hasta ese momento, sin embargo, la suerte y la influencia del exembajador de Georgia, un hombre que conocía «a todo el mundo» en España, fue en aumento hasta llegar a potenciar el trabajo de Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, previo paso por Javier Hidalgo, el heredero de Globalia, gestor de Air Europa, y Víctor Aldama, hasta llegar al expresidente Zapatero. Motivo por el cual ha acabado siendo el personaje recurrente en casi todos los procedimientos, desde Hidrocarburos hasta Plus Ultra. Probablemente la historia empezó con Javier Hidalgo, cuya empresa, como otras muchas, es miembro afiliado de ONU Turismo y, como tal, estuvo presente en la Vigésimo Tercera Asamblea General de la OMT celebrada en San Petersburgo. «Hidalgo estuvo desde el principio del primer mandato de Pololikashvili», relatan fuentes que acreditan la presencia de Hidalgo y de Victor Aldama con cierta frecuencia en las instalaciones de la sede de ONU Turismo. Hidalgo trajo consigo a aquella reunión en Rusia a Aldama, mientras que Pololikashvili había invitado a Begoña Gómez. «Para ser sinceros, Begoña Gómez estaba en aquella Asamblea porque los ministros africanos habían pedido una mayor implicación por parte de la OMT y la organización eligió a otro de sus socios, el Instituto de Empresa, que tenía el Africa Center, para que se encargase de ese desafío», recuerdan las mismas fuentes. Pololikashvili presentó a la esposa del presidente a Hidalgo y de allí salió la plataforma Wakalua, patrocinada por Globalia y por la OMT. El auto que envía a juicio a la esposa del presidente asegura que ésta dio un salto profesional, «parte del cual se produce estableciendo vínculos con la OMT». Se ha publicado también que el Grupo Empresarial Inmark, en el que Begoña Gómez mantuvo participaciones, pasó de facturar 15.945 euros en 2021, a ingresar más de 12,6 millones en 2022, por impulso de la OMT. REFINERÍAS EN GEORGIA La Asamblea en San Petersburgo fue tan fructífera en amistades que, aun cuando no habían pasado dos años, Víctor Aldama era nombrado cónsul de Georgia con sede en Zamora, ciudad donde estaba el equipo de fútbol que había comprado, con los parabienes de las autoridades del ministerio de Asuntos Exteriores. No está claro para qué pudiera servir tan extravagante nombramiento. Aldama está siendo investigado por su presunta implicación en la trama hidrocarburos. La UCO le sitúa como responsable de una organización criminal que habría defraudado a la Hacienda Pública 182 millones de euros. En la investigación consta un diálogo en el que un empresario y un abogado hablan sobre el contrabando de petróleo venezolano desde los depósitos de Republica Dominicana a través de una empresa propiedad de Delcy Rodríguez y Aldama. En el procedimiento también consta, por otra parte, que Aldama y Pololikashvili planearon crear bancos y refinerías en Georgia para importar combustible a España burlando las restricciones europeas al petróleo de terceros países. Hay algunos detalles más, todos ellos ajenos, presuntamente, al estricto reglamento sobre compatibilidades al que están sometidos todos los miembros de ONU Turismo. En mayo de 2021, la empresa Gruprex, dirigida por Bernardo Castillo —llamado también el asesor dominicano de Ábalos— hacía público, ufanándose sin complejos, que el dirigente georgiano hubiera accedido a la realización de PCRs en República Dominicana gracias a su mediación: «Las puertas se abrieron desde que la empresa trajo a nuestro país al secretario de la OMT para que junto a su familia visitara y vacacionara». Mientras Pololikashvili se veía envuelto en asuntos controvertidos que todavía no habían trascendido en su totalidad, iba preparando su proclamación como secretario general para un tercer mandato «intentando evitar las elecciones». No lo logró porque, aun con respaldos reconocidos, los países europeos se mostraron molestos porque hubiera querido saltarse las normas. De modo que así empezó una campaña, la última, en la que fue ayudado por el ex presidente Zapatero quien, haciendo caso omiso del enfrentamiento del secretario general con España, le postuló en visitas a China y a Marruecos. LA PELÍCULA Y es en este punto donde viene la película de espías que acabó con el cargo de Zurab Pololikashvili. Hay quien sostiene que sencillamente Rusia maniobró para que no volviese a ser secretario general porque la OMT, ahora llamada ONU Turismo, vetó a este país tras el ataque a Ucrania. Otras fuentes relatan una historia que tiene como protagonistas al magnate multimillonario Bidzina Ivanishvili, expresidente de Georgia entre 2012 y 2013 y fundador del partido Sueño Georgiano —muy contestado por el deterioro democrático al que ha sometido el país y, detalle no menos importante, prorruso—, y a uno de sus principales asesores financieros, llamado George Bachiashvili. El entonces secretario general de ONU Turismo, Zurab Pololikashvili, pronunciando un discurso en Chuquisaca.FACEBOOK Según estas fuentes, Bachiashvili, con apenas 30 años, aprovechó en 2015 que Georgia se había convertido en uno de los primeros polos de minado de la industria de las criptomonedas y, con 5 millones de dólares prestados por un banco propiedad de su jefe y 1,5 millones que él mismo aportó, logró hacerse con 24.000 bitcoins. Según calculó The New York Times, un año después sus criptomonedas valían 12 millones de dólares. Más de 1.500 millones, hoy. La relación entre Pololikashvili y su empleado se fue deteriorando y el jefe reclamó que, al haberle prestado su banco el dinero, parte de los bitcoins conseguidos por su antiguo contable, también le pertenecían. Con un futuro judicial oscuro, el emprendedor huyó de Georgia en marzo de 2025 escondido en el maletero de un Toyota para refugiarse en una villa de lujo en los Emiratos Árabes. Allí recibió la noticia de que había sido condenado in absentia a 11 años de prisión. Apenas dos meses después, según su versión, Bachiashvili fue interceptado por un grupo de hombres, retenido durante dos días en comisaría, transportado a un aeródromo privado rumbo a Georgia y encarcelado. Diez días antes de la detención de Bachiashvili, Georgia anunció por sorpresa que retiraba su apoyo a Pololikashvili y que, en su lugar, apoyaba a la emiratí Shaikha Al Nowais, que asumió el puesto el 1 de enero. El secretario general habría sido moneda de cambio sin enterarse. Su última aventura descubierta le pilló con el poncho puesto. Quién hubiera pensado que, con su currículo, iba a verse liado por la picaresca nacional.