← Volver
El Mundo ·

La Agencia Tributaria ultima el relevo de su directora general por desavenencias con el Ministerio y el PP lo atribuye al 'caso Zapatero'

Resumen

La Agencia Tributaria está ultimando la salida de su directora general, Soledad Fernández Doctor, después de que ella pidiera dimitir del cargo hace unos meses tras tener ciertas discrepancias con la cúpula del Ministerio de Hacienda, del que depende el organismo. El Partido Popular, que la llamó este martes a comparecer en la Comisión de Investigación de la Sepi en el Senado por el 'caso Zapatero', sostiene que quiere evitar dar explicaciones. Según ha adelantado ABC y han confirmado fuentes de la Agencia Tributaria a este medio, "tras realizar un gran trabajo durante cuatro años", su directora general "pidió hace ya meses un relevo y se consensuó posponer cualquier cambio a la finalización de la actual campaña de renta, que acabó ayer", con lo que el relevo se producirá "próximamente". Otros dos altos directivos de la Agencia -el director de Inspección y la directora de Recaudación- han pedido también abandonar su cargo.

La Agencia Tributaria está ultimando la salida de su directora general, Soledad Fernández Doctor, después de que ella pidiera dimitir del cargo hace unos meses tras tener ciertas discrepancias con la cúpula del Ministerio de Hacienda, del que depende el organismo. El Partido Popular, que la llamó este martes a comparecer en la Comisión de Investigación de la Sepi en el Senado por el 'caso Zapatero', sostiene que quiere evitar dar explicaciones. Según ha adelantado ABC y han confirmado fuentes de la Agencia Tributaria a este medio, "tras realizar un gran trabajo durante cuatro años", su directora general "pidió hace ya meses un relevo y se consensuó posponer cualquier cambio a la finalización de la actual campaña de renta, que acabó ayer", con lo que el relevo se producirá "próximamente". Otros dos altos directivos de la Agencia -el director de Inspección y la directora de Recaudación- han pedido también abandonar su cargo. Pese a que oficialmente la Agencia Tributaria no ha querido entrar en los motivos por los que la directora general pidió dejar el organismo, fuentes internas señalan a EL MUNDO que en la última etapa de su mandato se han producido muchas discrepancias con el Ministerio de Hacienda, del que depende, con iniciativas que han sido frenadas desde el punto de vista político, lo que podría haberla hecho sentir "desautorizada". Un ejemplo sería su determinación para actualizar la carrera profesional de los funcionarios de la AEAT, que ha sido sistemáticamente parada "desde arriba". Soledad Fernández era una mujer "de carácter", "con mucha fuerza", señalan esas fuentes, pero últimamente tenía una actitud derrotista, "como si ya no tuviera respaldo político". "Siempre hemos sido grandes defensores de Marisol porque es muy técnica, con mucho carácter, y seguramente el no haber podido hacer ciertas cosas o haber tenido que callar ante otras ha podido producir cansancio, hartazgo. También tiene una edad y no es la misma la perspectiva de una persona de 50 años que la de alguien que está al final de su carrera", señala otra fuente que trabaja en el organismo. La situación en la Agencia Tributaria es bastante convulsa desde hace un tiempo. Hace menos de un mes, el sindicato más representativo del organismo, CSIF, convocó una huelga de 24 horas y concentración frente a la delegación especial de la AEAT en Madrid para reclamar una mejora de las condiciones laborales: "refuerzos de personal, carrera profesional y teletrabajo", a la que estaban convocados los 28.000 trabajadores del organismo. "CSIF denuncia que la plantilla se encuentra superada y al límite: la dirección mantiene las negociaciones bloqueadas desde 2019", lamentaban. A este malestar interno de los trabajadores se suma la obligación de lidiar, como cabeza visible de la organización, con diferentes escándalos o asuntos polémicos por los que quizá no le compense responder, como la investigación tributaria que podría llevar a cabo el organismo sobre las joyas requisadas de la caja fuerte del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y por las que presuntamente no declaró impuestos; las negociaciones entre el Gobierno y la Generalitat de Cataluña para articular una financiación autonómica y ceder competencias de gestión de la AEAT a la Agencia Tributaria de Cataluña -algo que ha causado mucho malestar a técnicos e inspectores-; o la filtración de información fiscal relevante de Alberto González Amador, la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que acabó con el encausamiento y posterior condena del entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. El pacto fiscal con Cataluña De todos ellos, el que más convulsión interna ha causado es la posible transferencia de competencias a la Agencia Tributaria Catalana: "Hay problemas estructurales que se llevan arrastrando meses o años, por ejemplo los recursos humanos. Acabamos de conocer la solución que dan al teletrabajo y no ha gustado nada. Pero todo el tema de Cataluña es el que ha provocado más hartazgo. Los funcionarios que están allí estaban constantemente buscando seguridad jurídica y preguntando a la Agencia cuál iba a ser su futuro. Hay un descontento generalizado", señala un trabajador. La todavía directora general "no tiene perfil político", apuntan, tiene una trayectoria profesional que la avala como ex directora del Tribunal Económico Administrativo Central, donde hizo "una gran labor que fue muy valorada" y ahora ha tenido que lidiar con asuntos "desagradables", entre los que recuerdan las críticas que está recibiendo la Agencia y que no tenían precedentes, como las del despacho de abogados Robert Amsterdam. "Todo eso provoca hartazo y va a dar lugar a un cese sin precedentes, de la directora general, del director de Inspección y la directora de Recaudación. Es mucha casualidad", señalan fuentes internas, que descartan que la dimisión tenga que ver únicamente con el caso Zapatero. "Para nada", zanjan. Caso Zapatero Fuentes del Partido Popular en el Senado destacan, sin embargo, que la decisión ha trascendido un día después de este grupo parlamentario anunciara que ha llamado a la directora de la AEAT a comparecer en la Comisión de Investigación de la SEPI el próximo lunes 13 de julio. "Las joyas de Zapatero le han llevado a un callejón sin salida al expresidente y al Gobierno. Sin explicaciones y sin justificaciones posibles están intentando ganar tiempo para taparlo todo aunque eso suponga tensionar nuestras instituciones. El juez ofreció a la AEAT a personarse en este caso como «potencial perjudicada». Y desde entonces, una pregunta recorre toda la institución: ¿Va Hacienda a personarse contra Zapatero, sí o no? Esta fue la pregunta que le realizó ayer la portavoz del PP para anunciar que Soledad Fernández tendrá que comparecer en la Comisión Sepi el próximo 13 de julio.Un anuncio que, tan sólo un día después, ha supuesto una implosión en la AEAT, donde según informaciones periodistas se están produciendo dimisiones en cadena de la directora general y otros altos directivos. Podrán dejar el cargo para no tener que responder a esa pregunta, pero pase lo que pase su comparecencia es firme y el próximo lunes tendrá que acudir y responder a esa y todas las preguntas relacionadas con las joyas de Zapatero", señalan esas fuentes. La Agencia Tributaria ya ha recogido la propuesta del Juzgado en la que le dan esa posibilidad de personarse y está estudiando si hacerlo por medio de la Abogacía del Estado. En cualquier caso, sostienen que "no se ha producido ninguna dimisión ni existe ninguna crisis". "El relevo llega en un momento en que se consideran cumplidos o ultimados los elementos clave del plan estratégico 2024-2027 que se puso en marcha en el primer tramo de su etapa al frente de la Agencia Tributaria" y que contemplaba medidas como la implementación de un nuevo modelo de información y asistencia orientado a que el contribuyente pueda elegir cómo y cuándo quiere ser atendido, la simplificación y clarificación de millones de documentos de la Agencia que reciben periódicamente los contribuyentes, o el impulso de un modelo preventivo basado en el cumplimiento voluntario que da información al contribuyente y le ayuda con avisos para evitar errores al tiempo que se reducen las sanciones si los acaba cometiendo. Además, el plan estratégico también permite destinar más efectivos al control de las formas complejas y graves de fraude fiscal".