La UE propone más teletrabajo, reducir la velocidad en autopista y "evitar viajar en avión" para ahorrar combustible
ResumenLa Comisión Europea propone a los países que, ante la crisis energética derivada de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, comiencen ya a "considerar la promoción de medidas voluntarias de ahorro de combustible". "Con especial atención al sector del transporte", ha incidido el comisario de Energía, Dan Jorgensen, que ha remitido una carta a las 27 capitales en la que les propone que abracen un decálogo de actuaciones. Entre ellas, "reducir los límites de velocidad en autopistas al menos en 10 km/h" dado que "menores velocidades reducen el consumo de combustible en turismos, furgonetas y camiones". Esto es, la misma medida que en 2011 tomó en España el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La Comisión Europea propone a los países que, ante la crisis energética derivada de la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, comiencen ya a "considerar la promoción de medidas voluntarias de ahorro de combustible". "Con especial atención al sector del transporte", ha incidido el comisario de Energía, Dan Jorgensen, que ha remitido una carta a las 27 capitales en la que les propone que abracen un decálogo de actuaciones. Entre ellas, "reducir los límites de velocidad en autopistas al menos en 10 km/h" dado que "menores velocidades reducen el consumo de combustible en turismos, furgonetas y camiones". Esto es, la misma medida que en 2011 tomó en España el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. También apuesta por "trabajar desde casa cuando sea posible" ya que esto "reduce el uso de petróleo asociado a los desplazamientos diarios, especialmente en empleos compatibles con el teletrabajo". Y propone asimismo "evitar los viajes en avión cuando existan alternativas". El objetivo: "Reducir los vuelos de negocios puede aliviar rápidamente la presión sobre el mercado del combustible de aviación". Bruselas hace suyas estas medidas que, a su vez, propone la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés). Y en ese decálogo también se apoya el mayor uso del transporte público dado que "el paso del coche privado a autobuses y trenes puede reducir rápidamente la demanda de petróleo". Se apunta asimismo la posibilidad de "alternar el acceso de vehículos privados a las carreteras en grandes ciudades según el día", ya que "los sistemas de rotación por matrícula pueden disminuir la congestión y la conducción intensiva en combustible". Y también se apuesta por "aumentar el uso compartido del coche y adoptar prácticas de conducción eficiente". En su carta a los Estados miembros, el comisario Jorgensen señala que "la seguridad de suministro de la Unión Europea sigue estando garantizada", pero al mismo tiempo apunta que es necesario "estar preparados para una posible perturbación prolongada del comercio energético internacional". "Por eso necesitamos actuar ya y necesitamos actuar juntos, como una verdadera Unión. Solo trabajando juntos podremos ser más fuertes y proteger de manera más eficaz a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas", añade el responsable danés de la Comisión. Y explica que le preocupa "especialmente" la "dependencia de la UE de la región del Golfo de Oriente Próximo para los productos petrolíferos refinados, agravada por la disponibilidad más limitada de proveedores alternativos y de capacidad de refino para determinados productos dentro de la UE". La propia Comisión añade a todo ello que "los países de la UE deben abstenerse de adoptar medidas que puedan aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la producción de las refinerías europeas". ¿Rebajar impuestos como en España? Todas estas propuestas han sido tratadas en la reunión telemática de ministros de Energía que este martes ha tenido lugar. Y tras esa cita, Jorgensen ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha sido preguntado si medidas como la rebaja de impuestos de España va en contra del menos consumo por el que apuesta la UE. "No existe una solución única válida para todos. Y, por supuesto, entiendo perfectamente que los distintos países tienen circunstancias diferentes. También está claro que debemos ser muy conscientes de la necesidad de ayudar todo lo posible a nuestros grupos más vulnerables", ha comenzado Jorgensen de manera muy políticamente correcta. Pero, a continuación, sí ha sido algo más directo y ha lanzado una advertencia a España. "Es evidente que, cuando nos encontramos en una situación que podría empeorar y en la que efectivamente es necesaria una reducción de la demanda, animamos encarecidamente a los Estados miembros a tenerlo en cuenta al aplicar distintas medidas de crisis", ha subrayado.