Trump reaviva la guerra comercial: EEUU confirma que ultima una nueva tanda de aranceles
ResumenMientras el conflicto bélico en Oriente Próximo vuelve a recrudecerse, el precio de la gasolina continúa aumentando y su popularidad cae a mínimos, Donald Trump ha vuelto a hacer sonar los tambores de la guerra comercial. El presidente de Estados Unidos acaba de anunciar aranceles del 50% sobre los productos de Canadá, al tiempo que ha forzado la renegociación del acuerdo comercial con Ottawa y México; ha impuesto tasas del 25% a los bienes procedentes de Brasil; y ultima ahora una nueva remesa de tarifas para decenas de otras países. Trump abre así un nuevo capítulo de su batalla comercial global sabedor de que el viernes expiran los aranceles generales del 10% que improvisó después de que la Justicia estadounidense tumbara su ofensiva mundial original. Así lo ha confirmado este martes Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, detallando que ultima una nueva tanda de tarifas, incluyendo medidas específicas sobre más de 60 países, que cubren el 99% del comercio del país.
Mientras el conflicto bélico en Oriente Próximo vuelve a recrudecerse, el precio de la gasolina continúa aumentando y su popularidad cae a mínimos, Donald Trump ha vuelto a hacer sonar los tambores de la guerra comercial. El presidente de Estados Unidos acaba de anunciar aranceles del 50% sobre los productos de Canadá, al tiempo que ha forzado la renegociación del acuerdo comercial con Ottawa y México; ha impuesto tasas del 25% a los bienes procedentes de Brasil; y ultima ahora una nueva remesa de tarifas para decenas de otras países. Trump abre así un nuevo capítulo de su batalla comercial global sabedor de que el viernes expiran los aranceles generales del 10% que improvisó después de que la Justicia estadounidense tumbara su ofensiva mundial original. Así lo ha confirmado este martes Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, detallando que ultima una nueva tanda de tarifas, incluyendo medidas específicas sobre más de 60 países, que cubren el 99% del comercio del país. Entre otros objetivos, ha argumentado, se busca acabar con la desventaja competitiva que tiene Estados Unidos al perseguir la mano de obra forzada, lo que otros países no cumplen. Aunque la Unión Europea tiene su propio acuerdo comercial vigente con EEUU que podría evitarle ser parte del nuevo castigo, Greer abrió la puerta a tomar represalias por esta vía, sosteniendo expresamente que Europa no cumple su propia regulación laboral en este sentido. "Esperamos que haya novedades pronto", ha declarado Greer en la cadena CNBC, rehusando ofrecer más detalles todavía dada su "responsabilidad" de informar primero al Congreso de los Estados Unidos, que es el órgano competente en política comercial y arancelaria. De hecho, fue la decisión de Trump de sortear estos poderes, imponiendo su artillería tarifaria por la vía ejecutiva sin el aval parlamentario, lo que le valió que la Corte Suprema de EEUU tumbara su batería arancelaria original el pasado febrero. La Casa Blanca contraatacó entonces impulsando nuevas tasas generalizadas del 10% (Trump llegó a plantear un 15%), en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite hacerlo durante 150 días antes de requerir la validación del Congreso. Ese plazo acaba este viernes, lo que ha llevado a reactivar toda la la maquinaria arancelaria esta semana. Castigo a productos canadienses En el caso del nuevo golpe comercial a Canadá, el presidente de EEUU llevaba días preparando el terreno, amenazando con imponerle nuevos aranceles en represalia por la llegada a grandes ciudades estadounidenses, como Nueva York o Washington, de densas nubes de humo negro procedente de los grandes incendios forestales que asolan a su vecino del norte. Este lunes (madrugada del martes en España) finalmente, la Casa Blanca anunció tres órdenes ejecutivas para aplicar nuevos aranceles del 50% al grueso de productos canadienses. La justificación oficial es que la medida se adopta "en respuesta al trato discriminatorio de Canadá hacia los productos estadounidenses". En concreto, justifica, "el presidente Trump compensa la carga y la desventaja que supone para el comercio estadounidense el trato discriminatorio de Canadá y crea igualdad de condiciones para exportaciones estadounidenses cruciales: automóviles, alcohol y productos lácteos". La Administración Trump desempolva para ello una regulación de la Gran Depresión, aplicando la Sección 338 de la Ley de Comercio de 1930, que algunos legisladores estadounidenses ya consideraban que podría ser un peligro en manos de Trump. Los nuevos aranceles, que entran en vigor en 30 días, afectan a unos 20.000 millones de dólares en productos canadienses de todo tipo, desde vino a palos de hockey pasando por cemento, pese a que este último producto estaba protegidos de impuestos a la importación por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). Acuerdo comercial con Canadá y México Conviene recordar que el nuevo castigo arancelario se asesta en plena renegociación de los términos del TMEC, que tiene vigencia hasta 20236 pero que Washington ha forzado este mes a revisar anualmente. De hecho, la Administración Trump ha comenzado a apretar las tuercas a sus socios esta misma semana, solo unas horas después de que Trump clausurase junto al primer ministro canadiense, Mark Carney, y la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, el Mundial de fútbol que los tres países han organizado conjuntamente. Así, Trump pone sobre la mesa las nuevas tasas a Canadá justo antes de que el representante comercial de Estados Unidos, Greer, aterrice hoy en México para renegociar el acuerdo. Tarifas del 25% a Brasil No es el único varapalo comercial asestado por Trump en los últimos días. El pasado jueves, la Casa Blanca anunció la imposición de un arancel general del 25% sobre el grueso de importaciones de Brasil en represalia por su trato a productos de EEUU. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, que se enfrenta a Jair Bolsonaro en las elecciones de octubre, calificó la medida de jugada "política". Primeros efectos: General Motors traslada producción a EEUULa nueva ofensiva arancelaria de Donald Trump ha comenzado a surtir efectos concretos antes incluso de entrar en vigor. El anuncio de que, en el plazo de un mes, Estados Unidos comenzará a imponer un arancel general del 50% sobre el grueso de los productos de Canadá que crucen sus fronteras, y la expectativa de que varias decenas más de países sufran otras tasas de doble dígito, el gigante automotriz General Motors (GM) anunció ayer que trasladará a territorios estadounidense una mayor parte de su producción internacional para sortear los aranceles de entrada en su mercado patrio. Así lo anunció ayer la presidenta de la compañía, Mary Barra, que en una llamada con accionistas por la presentación de resultados trimestrales recogida por Efe, anticipó que el próximo año GM trasladará "una parte significativa de la fabricación" a EEUU. La decisión incrementará la capacidad de producción de GM dentro del país por encima de los dos millones de vehículos, lo que supone en torno a un tercio del total de su manufactura. General Motors, que tiene entre México y Canadá más de un tercio de su producción automovilística para Norteamérica, busca reducir así el coste de reentrada al mercado estadounidense. En lo que va de 2026, GM acumula unos costes arancelarios brutos de entre 2.500 y 3.500 millones de dólares, en línea con los de hace un año. La firma de Detroit ganó 3.932 millones de dólares en el semestre, un 16 % menos que en 2025. Cuestionado sobre el impacto de los nuevos aranceles sobre firmas como GM, Jamieson Greer, responsable comercial de la Casa Blanca, dijo: "si planeas construir una fábrica en Canadá para exportar a EEUU, debes entender que el pueblo estadounidense no quiere una deslocalización".