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El Mundo ·

El Gobierno toma el control del Puerto de Ceuta para alojar a migrantes

Resumen

Una grúa y una excavadora allanan el terreno junto al Banco de Alimentos de Ceuta, inaugurado por la Reina Sofía hace un año, para instalar entre 36 y 40 carpas donde realojar a unos 1.000 inmigrantes. Operarios del Grupo Tragsa empiezan a preparar las instalaciones a las faldas del muelle de Poniente del puerto de la ciudad, con la previsión, contaban, de que éstas estén listas cuando acabe el fin de semana. Por el momento, unos seis pabellones de color blanco han sido erigidos, aún sin camas ni mesas para que entren a vivir los inmigrantes. La explanada, de unos 36 metros cuadrados, también dará cabida a "una nave más grande", explican los trabajadores, aunque no les han precisado para qué uso.

Una grúa y una excavadora allanan el terreno junto al Banco de Alimentos de Ceuta, inaugurado por la Reina Sofía hace un año, para instalar entre 36 y 40 carpas donde realojar a unos 1.000 inmigrantes. Operarios del Grupo Tragsa empiezan a preparar las instalaciones a las faldas del muelle de Poniente del puerto de la ciudad, con la previsión, contaban, de que éstas estén listas cuando acabe el fin de semana. Por el momento, unos seis pabellones de color blanco han sido erigidos, aún sin camas ni mesas para que entren a vivir los inmigrantes. La explanada, de unos 36 metros cuadrados, también dará cabida a "una nave más grande", explican los trabajadores, aunque no les han precisado para qué uso. Por detrás del Banco de Alimentos existe otra explanada, algo más grande que la anterior, que da a parar a la entrada al puerto, aunque ahí no hay máquinas de obra ni ninguna instalación a la vista. A pocos metros, escondidos entre los bloques del espigón, los marroquíes parten y cargan con palés de madera para construir sus chabolas. Aquellos que ocupan zonas de monte o playas como la del Trampolín serán reubicados en este nuevo asentamiento, que se suma a la lista de espacios disponibles en Ceuta para ellos: muchos, con los vecinos en contra. El pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó un real decreto que modificaba el listado de espacios que, en la situación de interés para la Seguridad Nacional en la que se encuentra la ciudad de Ceuta, se pueden emplear para alojar a inmigrantes. Tras la oposición manifestada por los ceutíes a que los polideportivos sean utilizados para acoger a quienes llegaron en la entrada masiva de finales de julio, el Gobierno cedió y esta semana excluyó estos espacios de la lista. Pero, en compensación, añadió otros que tampoco suscitan la aprobación de la población. Es el caso de "dos parcelas" de la ampliación del Puerto de Ceuta, terrenos del Ministerio de Transportes en los que ayer se empezaron a instalar las carpas para alojar a más de 1.000 personas. El Gobierno identificó estos como espacios "en condiciones de ser usados de forma más inmediata, cumpliendo los requisitos mínimos exigibles [...] y generando a la vez un menor impacto en las actividades de la población ceutí". Así, la Secretaría de Estado de Migraciones solicitó a la Autoridad Portuaria de Ceuta autorización para utilizar temporalmente esos espacios, pero el viernes su Consejo de Administración se opuso, según informa Efe. Por ello, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha firmado una orden para tomar el control del puerto y autorizar así la instalación de las carpas. Esto, sin embargo, enfrenta el rechazo del gobierno y la sociedad ceutí. Desde el ejecutivo local señalan que la decisión "constituye un grave error" pues, argumentan, "se trata de una infraestructura crítica, tal y como avalan los informes técnicos existentes". Una postura similar han hecho manifiesta los empresarios ceutíes, a través de un comunicado emitido por su Confederación (CECE) que expone que "este tipo de instalaciones deben ubicarse, siempre que técnicamente sea posible, fuera del entorno portuario". Aunque los empresarios se dicen "plenamente conscientes" de la situación y no cuestionan la "necesidad" de alojar a los inmigrantes, sí discuten la "conveniencia de utilizar para ello espacios integrados en una infraestructura estratégica para la economía de Ceuta". Tampoco entre la población de la ciudad parece suscitar aprobación el establecimiento del espacio de acogida en el Puerto. Ya van cuatro convocatorias para manifestarse contra la instalación de este nuevo asentamiento y los vecinos aseguran "no poder más". Esta tarde, a las 19.30 horas, hay convocada una nueva marcha ciudadana frente a la explanada del muelle de Poniente. "Hacen como que no nos oyen, pero nos vamos a hacer escuchar. Debemos gritar alto y claro que Ceuta no se vende, no se regala, no se cede", señalan en un grupo de vecinos.