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El sindicato de Cañamero compró con una subvención la finca que su familia usaba como 'narco cortijo'

Resumen

En la historia del sindicalismo agrario andaluz, la finca 'Tierra y Libertad' fue, durante décadas, sinónimo de una revolución posible. Ubicada en el municipio de El Bosque, en el corazón de la Sierra de Cádiz, sus 63 hectáreas representaban un símbolo de la lucha del ... Hoy, sin embargo, el utópico nombre de la explotación agrícola, que fue comprada con dinero público por el antiguo Sindicato Obrero del Campo (SOC), resuena en los juzgados de Ubrique por motivos menos bucólicos. A.C.G., sobrino del histórico líder jornalero y diputado de Podemos entre 2016 y 2019 Diego Cañamero , duerme en la prisión gaditana de El Puerto II desde el pasado 1 de mayo –Día del Trabajo– acusado de un delito contra la salud pública y otro de defraudación del fluido eléctrico, después de que la Guardia Civil descubriera en la finca una infraestructura industrial dedicada al cultivo de marihuana y conectada a la luz mediante un enganche ilegal.Por los mismos hechos está siendo investigado José Manuel Cañamero, gestor de la explotación agraria.

En la historia del sindicalismo agrario andaluz, la finca 'Tierra y Libertad' fue, durante décadas, sinónimo de una revolución posible. Ubicada en el municipio de El Bosque, en el corazón de la Sierra de Cádiz, sus 63 hectáreas representaban un símbolo de la lucha del ... jornalero frente al «terrateniente». Hoy, sin embargo, el utópico nombre de la explotación agrícola, que fue comprada con dinero público por el antiguo Sindicato Obrero del Campo (SOC), resuena en los juzgados de Ubrique por motivos menos bucólicos. A.C.G., sobrino del histórico líder jornalero y diputado de Podemos entre 2016 y 2019 Diego Cañamero , duerme en la prisión gaditana de El Puerto II desde el pasado 1 de mayo –Día del Trabajo– acusado de un delito contra la salud pública y otro de defraudación del fluido eléctrico, después de que la Guardia Civil descubriera en la finca una infraestructura industrial dedicada al cultivo de marihuana y conectada a la luz mediante un enganche ilegal.Por los mismos hechos está siendo investigado José Manuel Cañamero, gestor de la explotación agraria. Es hermano del hombre que construyó su carrera política sobre las ocupaciones de fincas, los asaltos a supermercados y las denuncias del mal uso de la tierra que arengaba, megáfono en manos, a las masas del campo a alzarse contra banqueros, «señoritos» y políticos de la casta. Lo que nació para ser una comuna autogestionada ha devenido, según las investigaciones policiales, en un cortijo particular dedicado supuestamente al narcotráfico y bajo el control absoluto de los familiares de su dirigente más combativo y mediático.La génesis de una utopía subvencionadaLa contradicción comienza en el propio origen administrativo de la finca. El 14 de junio de 1988, el SOC —predecesor del actual Sindicato Andaluz de Trabajadores— logró un hito político: la Consejería de Trabajo de la Junta de Andalucía bajo el gobierno del PSOE, a través de su director general de Cooperativas, Ángel Fernández Lupión, le concedió una subvención de 162.270 euros (27 millones de las antiguas pesetas) destinada a la compra de estas tierras de labranza en El Bosque, así como del cortijo que albergaba. El propio Cañamero se implicó en el proyecto. Acompañado de los dirigentes del SOC Manuel Lara y el cura Diamantino García , el líder jornalero se entrevistó con el consejero andaluz José María Romero, que les prometió la ayuda. El uso del dinero público se justificó por una finalidad social: dar trabajo a familias jornaleras, crear una escuela de formación y demostrar que un modelo alternativo de autogestión era posible frente a la propiedad tradicional. El objetivo era convertir la finca en el 'anti cortijo'.El uso del dinero público se justificó por un fin social: dar trabajo a familias jornaleras, crear una escuela formativa y montar un modelo alternativo de cultivoPero aquella revolucionaria iniciativa tenía fecha de caducidad. De las ocho familias que se instalaron originariamente, siete se marcharon con el paso de los años desengañadas por la falta de rentabilidad o las desavenencias surgidas entre ellos, dejando todo el control en manos del hermano de exdiputado y su esposa, Francisca García Bueno, hermana de la exparlamentaria autonómica de Adelante Andalucía y actual cabeza de lista del partido por Huelva a las elecciones del 17 de mayo, María del Carmen García Bueno .Bajo una opaca gestión familiar, la finca se transformó, primero, en un negocio particular y en un un foco de presunta criminalidad, años después, como comprobó la Guardia Civil en un registro realizado el pasado 29 de abril.800 plantas de marihuanaEl hallazgo de 800 plantas de marihuana, además de cantidades de cocaína y hachís, representa un espejo incómodo que ha devorado el propio relato de la utopía agraria y ha removido la entrañas del movimiento jornalero. José del Toro Domínguez, uno de sus activistas, ha puesto voz en las redes sociales a un sentimiento generalizado de «traición». Mientras el propio SAT ha calificado los hechos como una « puñalada a nuestra historia » en un comunicado publicado en su muro de Facebook días después de la detención del presunto responsable del narco cultivo, Diego Cañamero guarda silencio. El domingo 10 de mayo participará en un mitin en Jódar (Jaén) compartiendo cartel con la eurodiputada y exministra Irene Montero y Loli Montávez, la candidata 'número uno' de Por Andalucía en la provincia.El mutismo de su líder más significado ha sido afeado en los comentarios que suscita el comunicado del SAT en las redes, donde algunas de sus bases le han reprochado que «solo se entera de lo que le interesa». Más incisivo ha sido José del Toro, antiguo miembro de la dirección del SAT, quien ha criticado que la finca dejó de ser hace décadas una cooperativa de interés social para convertirse en «un cortijo en manos de familiares de los máximos dirigentes del sindicato».De alojamiento rural a invernadero de cannabisDesde septiembre de 2012 la gestión de estas tierras compradas con dinero público se concentra en una estructura cerrada. Aunque mantiene la fórmula de una cooperativa, la finca adquirida con dinero público funciona como una propiedad privada que se reparten, a partes iguales (33,33%), el hermano y dos cuñadas del dirigente jornalero, Francisca y Antonia García Bueno. La finca, que incluso se ha estado anunciando como alojamiento rural, habría servido de cobertura para un invernadero industrial de cannabis alimentado por un enganche ilegal a la red eléctrica.El caso de 'Tierra y Libertad' ilustra una paradoja clásica de los movimientos sociales. Ha terminado representando justo aquello que el SAT combatía con sus ocupaciones: la opacidad y el beneficio personal de unos pocos a costa del patrimonio de todos.La pregunta que queda en el aire es cómo pudo consentir un sindicato que presume de asamblearismo que una propiedad pagada con una subvención se convirtiera en un feudo familiar ajeno a cualquier control. Del Toro, antiguo activista, exige responsabilidades políticas y sindicales a quienes permitieron que 'Tierra y Libertad' se dedique «al cultivo de marihuana que no da trabajo». Remata su crítica con un refrán jornalero: « El que siembra recoge ». Lo que nadie imaginaba es que, en lugar de aceitunas, pimientos y tomates, en la finca comprada con dinero público se recolectaran cogollos de cannabis.