Riquelme recibe el Premio de Impacto Iberoamericano 2026 durante la Asamblea General de Naciones Unidas
ResumenEnrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox, ha recibido el Premio de Impacto Iberoamericano 2026 otorgado por la Cumbre de Impacto Iberoamericano celebrada en Nueva York durante la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas. El directivo ha defendido durante la entrega del galardón "una transición energética justa, centrada en las personas y apoyada en la cooperación público-privada. "Hablar de transición energética justa es hablar, en realidad, de desarrollo humano", afirmó, añadiendo que el cambio tecnológico debe traducirse en acceso a servicios esenciales, empleo cualificado y oportunidades para los jóvenes. El presidente ejecutivo de Cox subrayó también que Europa y América Latina con complementarios y deben mirarse no solo como mercados o como proveedores, sino como socios estratégicos, "apostando por una relación basada en la confianza, la transferencia de conocimiento y el beneficio compartido".
Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox, ha recibido el Premio de Impacto Iberoamericano 2026 otorgado por la Cumbre de Impacto Iberoamericano celebrada en Nueva York durante la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas. El directivo ha defendido durante la entrega del galardón "una transición energética justa, centrada en las personas y apoyada en la cooperación público-privada. "Hablar de transición energética justa es hablar, en realidad, de desarrollo humano", afirmó, añadiendo que el cambio tecnológico debe traducirse en acceso a servicios esenciales, empleo cualificado y oportunidades para los jóvenes. El presidente ejecutivo de Cox subrayó también que Europa y América Latina con complementarios y deben mirarse no solo como mercados o como proveedores, sino como socios estratégicos, "apostando por una relación basada en la confianza, la transferencia de conocimiento y el beneficio compartido". Riquelme ha puesto asimismo el foco en las alianzas público-privadas para acelerar infraestructuras críticas y movilizar inversión. "La infraestructura no puede entenderse únicamente como un activo financiero. Es una herramienta de cohesión social, de estabilidad económica y de dignidad humana", afirmó, defendiendo la colaboración entre gobiernos, empresas, instituciones multilaterales y sociedad civil". Cox reivindica un enfoque integrado de agua y energía, recordó Riquelme, con proyectos de renovables, transmisión, almacenamiento, desalación y tratamiento. "Sin agua no hay desarrollo, agricultura, industria ni salud. Sin energía fiable y competitiva no hay empleo, digitalización, conectividad ni prosperidad", afirmó. Riquelme reiteró el compromiso de Cox con Iberoamérica y con el fortalecimiento de los puentes entre Europa y América Latina. "Lo que necesitamos ahora es decisión, cooperación y confianza", concluyó.