La sangría de caja de las tecnológicas por el gasto en IA pone a prueba la paciencia de Wall Street
ResumenLa carrera por la inteligencia artificial empieza a pasar factura a la caja de las grandes tecnológicas. Amazon, Microsoft, Google y Meta mantienen sus elevados planes de inversión, pese a que su flujo de caja libre conjunto entró en terreno negativo en el tercer trimestre. En este escenario, Wall Street se cuestiona si los retornos justifican el ritmo de inversión. Los cuatro gigantes están en vías de destinar 745.000 millones de dólares, 668.000 millones de euros, a gastos de capital este año, un 80% más que en 2025, con los centros de datos como principal destino de la inversión.
La carrera por la inteligencia artificial empieza a pasar factura a la caja de las grandes tecnológicas. Amazon, Microsoft, Google y Meta mantienen sus elevados planes de inversión, pese a que su flujo de caja libre conjunto entró en terreno negativo en el tercer trimestre. En este escenario, Wall Street se cuestiona si los retornos justifican el ritmo de inversión. Los cuatro gigantes están en vías de destinar 745.000 millones de dólares, 668.000 millones de euros, a gastos de capital este año, un 80% más que en 2025, con los centros de datos como principal destino de la inversión. En el tercer trimestre, la partida se incrementó un 83% interanual hasta 207.700 millones de dólares. Desde comienzos de 2023, cuando se aceleró la batalla por la IA, acumulan inversiones de capital por más de 1,3 billones de dólares. La carrera por la IA está haciendo cada vez más intensivos en capital unos negocios que durante años destacaron precisamente por su extraordinaria generación de caja, lo que eleva la preocupación de los mercados. El impacto es ya visible en el flujo de caja libre. El conjunto de Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon registró un saldo negativo de 26.099 millones de dólares en el tercer trimestre, frente a los 62.046 millones positivos del mismo periodo de 2025. El caso más extremo es Amazon, con 33.456 millones en rojo. Meta registró su primer saldo negativo desde su salida a Bolsa, con 2.120 millones de dólares. El de Alphabet también empeoró hasta -9.100 millones de dólares, más del doble del previsto por Wall Street. Microsoft es la única en terreno positivo, con 18.633 millones de dólares, aunque también por debajo de un año antes. Las crecientes dudas sobre el coste y el retorno de la IA han golpeado a estos gigantes en Bolsa. Las cuatro compañías han perdido cerca de 900.000 millones de dólares de valor de mercado tras presentar sus resultados. Alphabet fue la más castigada, con una caída del 13% este jueves, lastrada además por la menor monetización de las búsquedas con inteligencia artificial. La magnitud del esfuerzo inversor obliga a ampliar las fuentes de financiación. Meta prevé captar hasta 95.000 millones de dólares mediante colocaciones de acciones y Alphabet puso en marcha en junio una operación de cerca de 85.000 millones de dólares. Alphabet, Amazon y Meta han recurrido también a la deuda, una vía a la que se suma ahora Microsoft con una emisión de bonos por 25.000 millones de dólares. Ante este panorama, insisten en que la IA ofrece ya retornos. Meta sostiene que ya está impulsando sus ingresos publicitarios gracias a mejores recomendaciones y una monetización más eficiente, y no prevé frenar la inversión. Por su parte, Microsoft, Amazon y Google señalan el fuerte crecimiento de sus negocios cloud. Google Cloud ingresó 30.700 millones de dólares en el tercer trimestre tras duplicar su tamaño en un año, mientras que su margen operativo mejoró hasta el 36%. AWS, de Amazon, creció un 39% interanual, su mayor ritmo en casi cinco años. Su CEO, Andy Jassy, defendió que las inversiones en infraestructura están dando resultados y anticipó que el negocio en la nube crecerá por encima del 40% tanto en 2027 como en 2028. Microsoft batió previsiones tras incrementar un 48% los ingresos de su cloud, Azure, hasta 33.165 millones de dólares. La compañía espera que este negocio acelere de nuevo este trimestre, pese a que la demanda sigue superando la capacidad disponible. Ninguna frena en sus planes de construcción de centros de datos porque la escasez de cómputo es un cuello de botella. Amazon dice que la nueva capacidad de AWS se consume casi al mismo ritmo al que entra en funcionamiento. La compañía duplicó sus gastos de capital en el trimestre, hasta 77.259 millones de dólares, muy por encima de lo previsto por Wall Street. Mantiene una previsión de 220.000 millones para este año y una cifra “significativamente mayor” para 2027. Meta seguirá “invirtiendo agresivamente” más allá de 2026, tras duplicar su capex en el trimestre. Microsoft, que destinó 45.200 millones de dólares, prevé acelerar la inversión durante la segunda mitad de su ejercicio fiscal. Alphabet, por su parte, mantiene su objetivo de gasto de hasta 205.000 millones para 2026. Las compañías inciden en que sus carteras de pedidos dan una medida de la fortaleza de la demanda. En este sentido, suman más de 1,8 billones de dólares a cierre del trimestre. AWS acumula 578.000 millones de dólares; Google Cloud, 561.000 millones de dólares, de los que espera convertir en ingresos el 55% en los próximos dos años; y la cartera comercial de Microsoft se disparó un 73%, hasta 677.000 millones de dólares.