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Condenan a ocho jóvenes a hasta 13 años de cárcel por violar 'en manada' a una turista en Magaluf y grabarla 21 veces

Resumen

Los ocho acusados de la violación grupal ocurrida en Magaluf (Calvià) en agosto de 2023 han aceptado condenas que suman un total 72 años de prisión tras admitir que aquel día acudieron junto a la víctima a la habitación del hotel en el que se alojaba uno de ellos, donde, pese a ser conocedores del estado de inconsciencia en el que se encontraba la mujer, la desnudaron, la sometieron a tocamientos de carácter sexual y la violaron en múltiples ocasiones. Los integrantes del grupo -siete de nacionalidad francesa y otro suizo- se han sentado este lunes en el banquillo de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Balears, donde han alcanzado un acuerdo de conformidad con las acusaciones y han admitido los hechos, por los que han sido condenados como autores de seis delitos de agresión sexual y ocho contra la intimidad. En concreto, dos de los procesados han sido sentenciados a 13 años y tres meses de prisión, uno a 13 años, dos a 11 años, uno a seis años y tres meses y dos a dos años y tres meses. En virtud de este pacto, los ocho acusados, todos de nacionalidad francesa menos un suizo, han admitido que el 14 de agosto de 2023 acudieron a la habitación de un hotel de Magaluf en el que se alojaba uno de ellos acompañados de la víctima.

Los ocho acusados de la violación grupal ocurrida en Magaluf (Calvià) en agosto de 2023 han aceptado condenas que suman un total 72 años de prisión tras admitir que aquel día acudieron junto a la víctima a la habitación del hotel en el que se alojaba uno de ellos, donde, pese a ser conocedores del estado de inconsciencia en el que se encontraba la mujer, la desnudaron, la sometieron a tocamientos de carácter sexual y la violaron en múltiples ocasiones. Los integrantes del grupo -siete de nacionalidad francesa y otro suizo- se han sentado este lunes en el banquillo de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Balears, donde han alcanzado un acuerdo de conformidad con las acusaciones y han admitido los hechos, por los que han sido condenados como autores de seis delitos de agresión sexual y ocho contra la intimidad. En concreto, dos de los procesados han sido sentenciados a 13 años y tres meses de prisión, uno a 13 años, dos a 11 años, uno a seis años y tres meses y dos a dos años y tres meses. En virtud de este pacto, los ocho acusados, todos de nacionalidad francesa menos un suizo, han admitido que el 14 de agosto de 2023 acudieron a la habitación de un hotel de Magaluf en el que se alojaba uno de ellos acompañados de la víctima. Durante aproximadamente media hora, los jóvenes agredieron sexualmente a la mujer, jalearon comentarios obscenos y grabaron con sus teléfonos móviles 21 vídeos que después compartieron a través de una aplicación de mensajería instantánea. Los ocho procesados ingresaron en prisión provisional pocos días después de que ocurrieran los hechos. La Fiscalía, en un principio, solicitaba que fueran condenados a un total de 153 años de prisión y al pago de 190.600 euros. Tras el acuerdo de conformidad, que contempla la circunstancia atenuante de reparación del daño al haberse abonado ya la responsabilidad civil, las penas se han visto rebajadas a un total de 72 años y tres meses de cárcel. Las penas más bajas han recaído en dos de los acusados, condenados únicamente por un delito contra la intimidad a dos años y tres meses de prisión. En el extremo opuesto se sitúan tres de los procesados, sobre quienes han recaído las condenas más elevadas: 13 años y tres meses de cárcel. Además del delito contra la intimidad, han sido considerados responsables de un delito continuado de agresión sexual con acceso carnal, con la concurrencia de violencia e intimidación de carácter degradante. La magistrada, al final de la vista, ha leído 'in voce' la sentencia condenatoria. La decisión sobre una eventual suspensión de las penas o la aplicación de medidas alternativas queda aplazada al momento de la ejecución de la sentencia. Asimismo, en el caso de los cinco acusados que permanecen en prisión provisional, el tiempo que ya han pasado en prisión será descontado del total de la condena que finalmente deban cumplir. Cabe recordar que, tras ser arrestados, el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma decretó el ingreso en prisión provisional de seis de los acusados. Una semana después fueron detenidos en Francia los dos agresores que faltaban por pasar a disposición judicial. Ese mismo verano fueron detenidos seis turistas de entre 21 y 23 años por una violación grupal a otra joven en un hotel de Playa de Palma. Según las investigaciones, cuatro de ellos habrían forzado a la víctima a mantener relaciones sexuales, agresión que fue grabada en un teléfono móvil por uno de los arrestados. Tras esos sucesos, The New York Times apuntaba cómo “cada verano” Magaluf (situado en el municipio de Calvià y gestionado por Vox) se ve arrastrada por “jóvenes británicos en busca de una bacanal” y llega definir este núcleo mallorquín como una parte de Reino Unido “situada en el Mediterráneo, con la excepción de que es más sórdida que cualquier otro lugar en los rincones más lúgubres de Londres”. El rotativo aseguraba, incluso, que las agresiones sexuales “son lamentablemente comunes” en la zona y que la “desnudez pública” es tan “frecuente” que en las calles se pueden ver carteles que advierten de que no llevar ropa conlleva multas de hasta 400 euros. Magaluf es conocida en Europa por ser una de las mecas del turismo de excesos y el 'balconing'. Se ubicà en Calvià, que cuenta con la mayor planta hotelera de Mallorca (aglutina el 21% de establecimientos) y que desde hace años lucha por mejorar la oferta y la marca de la que muchos consideran la 'ciudad del pecado', un enclave con epicentro en la calle Punta Ballena copado por todo tipo de negocios vinculados al ocio diurno y nocturno en los que prevalece el abuso del consumo de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes. En la pasada legislatura, el Govern aprobó la denominada ley “contra el turismo de excesos”, con el objetivo de cambiar el modelo turístico de determinadas zonas de Mallorca y Eivissa. Entre ellas, Magaluf; Platja de Palma y Llucmajor (todas ellas en Mallorca) y Sant Antoni de Portmany (Eivissa). La norma fue consensuada con una parte del sector hotelero, que veía con preocupación cómo año tras año -y también después de la aprobación de la ley- se sucedían las imágenes de descontrol y desenfreno juvenil en estas zonas, dominadas por el turismo británico.