Mikel Merino: "Incluso los cirujanos tenían dudas..."
ResumenApenas había pasado un minuto de las cinco, la hora acordada. “No me gusta llegar tarde”, explica Mikel Merino (Pamplona, 1996). También se propuso no llegar tarde al Mundial cuando en febrero pasó por el quirófano a causa de una extraña lesión. Y aquí está, aunque él mantenga una intriga que De la Fuente no comparte.
Perdón por conectarme tarde”. Apenas había pasado un minuto de las cinco, la hora acordada. “No me gusta llegar tarde”, explica Mikel Merino (Pamplona, 1996). También se propuso no llegar tarde al Mundial cuando en febrero pasó por el quirófano a causa de una extraña lesión. Y aquí está, aunque él mantenga una intriga que De la Fuente no comparte. PREGUNTA. ¿Cómo es proclamarse campeón sin jugar? RESPUESTA. Raro, raro, raro. Lo he hablado con los compañeros: es raro estar celebrando, saltando y alegres sin las botas puestas. Pero también digo que mejor cuanto antes y de la manera que sea. Lo importante era asegurarnos el campeonato y, sobre todo, que fue merecido. P. Tenía pinta de buena fiesta el lunes... R. Sí, la verdad es que lo disfrutamos mucho. Estuvimos un buen rato en la ciudad deportiva viendo el partido y celebrándolo después. Luego nos juntamos todos: staff, fisios, preparadores y familias. Fue muy bonito. P. ¿Qué ha supuesto este título para la gente del Arsenal? R. Muchísimas cosas. Una alegría terrible, pero también quitarse un peso de encima después de muchos años peleando por un título que nunca llegaba y después de varias temporadas quedándonos segundos con esta generación. Mucha felicidad y también alivio. P. ¿Ha leído Fiebre en las gradas? R. No, no lo he leído. P. Se lo recomiendo para el Mundial, Arsenal en vena. R. Me lo apunto. P. ¿Cómo fue sido la vuelta al campo, volver con todo el grupo? R. Muy buena, muy emotiva. El jueves fueb la vuelta oficial, aunque ya llevaba tiempo entrenando por mi cuenta y con algunos compañeros. Ha sido muy especial recibir ese pasillo de collejas de mis compañeros, que te están pegando, pero al mismo tiempo te están dando cariño. P. ¿Cuánto ha sufrido en estos meses? R. Mucho, aunque durante un periodo corto. Sobre todo cuando me dieron la noticia y se te vienen abajo todas las expectativas y las ilusiones, especialmente por los plazos tan largos de recuperación. Pero enseguida le di la vuelta, me apoyé en mi mujer, vimos el lado positivo y desde entonces lo he llevado bastante bien. P. ¿Y cómo ha vivido los partidos desde la grada? R. Muy mal. Aunque quien me vea pensará que no sufro porque lo llevo por dentro. Estoy tranquilo, quieto y analizando mucho, pero se pasa fatal. Ahora, cuando los aficionados me paran por la calle, les digo que los entiendo y que siento mucho hacerles sufrir tanto. Desde la grada se pasa muy mal. P. ¿Se ha mordido mucho las uñas? R. [Se las mira] Sí, sobre todo cuando el equipo sufría. Cuando el equipo gana y juega bien todo es bonito, pero cuando los resultados no llegan y el equipo no juega bien es cuando peor se pasa. P. Cuando llegó la lesión, ¿pensó: “No otra vez, no otro Mundial que me pierdo”? R. Sí. Ya me había quedado fuera antes de un Mundial y también me perdí una Eurocopa por una fractura de espalda. Para un futbolista no hay nada más importante que jugar una cita así con tu selección, y más con este grupo y esta generación. Por eso se me vino todo abajo. Pero al mismo tiempo, estar en el Mundial fue la mayor motivación para volver tan fuerte y tan bien como estoy ahora. P. En la federación decían que si alguien podía conseguirlo era usted, por cabezón. R. Sí, otra cosa no, pero cabezón soy. Me gusta trabajar, ponerme objetivos y superar retos. Este era muy grande y, acompañado por mi mujer, mi familia y los servicios médicos del club y de la selección, todo ese esfuerzo ha tenido recompensa. P. ¿Cuánto ha influido Luis de la Fuente en todo este proceso? R. Muchísimo. Que Luis me llamara, preguntara cómo estaba y mostrara ese interés ayuda mucho. Te da un extra de motivación y la ilusión de pensar que, si llegas bien físicamente, puedes entrar en sus planes. P. Bueno, no sea tan modesto. El seleccionador ya ha dejado caer que estará, que hasta los cruces puede estar tranquilo R. A mí personalmente no me ha dicho nada todavía. Igual me llama ahora y me comenta algo, pero no tengo ninguna información privilegiada. P. ¿Está nervioso, de verdad? R. Un poco sí. Son citas importantes. En el último Mundial tuve la sensación de que podía ir convocado y me quedé fuera. Fue duro de digerir. Siempre la última convocatoria antes de un torneo así genera nervios. P. ¿Cuándo empezó a pensar de verdad que llegaría al Mundial? R. Mi corazón me lo dijo desde el momento en que me lesioné: “Voy a llegar”. Pero sabía que eso eran más ganas que realidad. Cuando empecé a correr y vi que todo iba bien, ahí sí pensé que podía llegar. Ese fue el momento crítico para comprobar si la operación había sido un éxito. P. ¿Se ha informado mucho sobre la lesión? R. Sí, aunque había muy poca información. Incluso los cirujanos tenían dudas porque no había muchos casos parecidos. Eso fue lo que más estrés me generó: no tener un plan claro. Soy una persona a la que le gusta entender lo que pasa y saber el camino a seguir. P. ¿Ha necesitado apoyo psicológico? R. He tenido más ayuda psicológica en otros momentos de mi carrera que en este. Aquí necesité más a mi gente cercana: mi familia, mi mujer. Al principio sí hubo momentos de bajón, pero en cuanto decidí centrarme en lo que podía controlar y darlo todo para llegar al Mundial, todo fue mucho más fácil. P. Ahí apareció el Mikel cabezón. R. Exactamente. P. La selección llega con varias bajas importantes y dudas. R. Son situaciones difíciles para todos. No es el escenario ideal, pero el fútbol tiene estas cosas. A veces una baja abre la puerta a otro jugador que da un paso adelante. Lo más importante es que en esta selección el grupo está por encima de todo. Luis ha construido una familia. P. Y aun así España ha seguido compitiendo siempre. R. Sí, porque hay dos cosas fundamentales: el trabajo de Luis creando un grupo muy unido y la filosofía de juego de España desde categorías inferiores. No depende solo de individualidades; todo el mundo sabe cuál es su rol. P. ¿Le sale una lista de 26 nombres? R. [Se ríe] Algunos sí, porque conozco a Luis y es un entrenador muy de los suyos. Pero no me mojaría con todos. P. ¿Se siente uno de los hombres de confianza de Luis de la Fuente? R. Sí, porque llevo con él desde los 17 o 18 años. Hemos ganado mucho juntos y también hemos perdido mucho juntos, y eso une muchísimo. Siempre me ha dado mucha confianza. P. Luis de la Fuente dice abiertamente que España es favorita. R. Y me parece bien. Si la gente dice que eres favorito es porque te lo has ganado. No hay que esconderse. Eso no significa faltar al respeto a nadie ni olvidar que será un Mundial dificilísimo. Pero tenemos una plantilla importante para pelear por el título. P. Los favoritos salen de carrerilla. Si hablamos de una sorpresa, de una no esperada, en qué selección piensa Mikel Merino. R. En Colombia. P. Va a ser un Mundial muy exigente en muchos aspcectos. R. Muchísimo. Habrá viajes, temperaturas distintas, altitud, partidos a nivel del mar… Ganará quien mejor se adapte y quien tenga el grupo más fuerte. P. ¿Puede ser Cabo Verde una trampa en el debut? R. Claro. En el Mundial que ganó España el primer partido parecía sencillo y acabó siendo el que se perdió. Cada partido hay que afrontarlo como una final. P. Pero la marca de esta selección es afrontar igual un partido con Bulgaria que una final angte Portugal. R. Exacto. El mensaje siempre es el mismo: competir al máximo contra cualquiera y respetar a todos los rivales. P. Se ha convertido en un hombre gol con la selección. R. Suena raro, pero sí. Era una faceta que me marqué mejorar: goles y asistencias, ser más decisivo en el último tercio. Y por suerte están llegando tanto en la selección como en el Arsenal. P. ¿Central, mediocentro, interior, delantero…? R. Algunos me llaman “el hombre orquesta”. Intento ayudar al equipo en lo que necesite: de titular, de suplente, para defender un resultado o para remontar. Si toca jugar de central, pues de central. P. Se habla mucho de Lamine, de Nico o de Pedri, pero también hay que hablar de Oyarzabal. R. Claro. Se lo está ganando a pulso. Ahí están los números, los goles en finales y en momentos importantes. Además, ha sabido sobreponerse a lesiones muy duras. Es una leyenda de su club. P. España no gana un partido de eliminatorias en un Mundial desde 2010. R. Pues ojalá rompamos esa racha, igual que rompimos la de ganar a un anfitrión en su propio campo. Esos datos están para romperlos. Ojalá este sea el año.