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Expansión ·

Armani toma el poder en Endesa y anticipa una reordenación histórica

Resumen

En la sede de Endesa, una de las dos mayores eléctricas en España, se respiraba ayer aire de cambios. La junta general de accionistas sirvió de telón de fondo para la despedida de José Bogas como consejero delegado del grupo y la llegada de Gianni Vittorio Armani como nuevo primer ejecutivo. El relevo es algo más que un mero cambio de nombres. Bogas, 71 años, deja el puesto de consejero delegado después de catorce años.

En la sede de Endesa, una de las dos mayores eléctricas en España, se respiraba ayer aire de cambios. Cambios profundos. La junta general de accionistas sirvió de telón de fondo para la despedida de José Bogas como consejero delegado del grupo y la llegada de Gianni Vittorio Armani como nuevo primer ejecutivo. El relevo es algo más que un mero cambio de nombres. Marca un antes y un después en Endesa. Bogas, 71 años, deja el puesto de consejero delegado después de catorce años. Seguirá siendo miembro del consejo de administración, pero con la categoría de otro externo. Armani, de 59 años, es un directivo top de Enel, el gigante italiano que controla Endesa (70% del capital). Como máximo responsable de la división de redes de Enel, Armani es uno de los ejecutivos top de este grupo, al que llegó en 2023. Y conoce bien Endesa. Ha estado en su consejo desde que llegó a Enel, como dominical, en representación de este grupo. Armani no es un directivo florero. Con una extensa cualificación profesional en el sector energético, viene a hacer cosas. Y a hacerlas pronto, porque los retos son enormes. Bogas, que ha trabajado para Endesa desde hace más de cuatro décadas, tras ocupar distintos puestos directivos de distinta responsabilidad, fue nombrado consejero delegado en 2014. En los últimos años, Endesa ha batido una y otra vez todos los objetivos financieros y operativos que se había marcado. En términos bursátiles, el parqué así lo ha reconocido. Solo en los últimos doce meses, la acción se ha revalorizado más del 58%. Ahora cotiza en torno a los 38 euros, casi el máximo histórico que alcanzó en 2007, cuando Enel lanzó la opa sobre la compañía. Pero en términos regulatorios e institucionales, Endesa se ha quedado atrapada en un bloqueo con varios frentes abiertos: retribución (peajes) de las redes eléctricas, incertidumbre sobre la continuidad de las nucleares y un futuro legal incierto por el multimillonario problema del apagón. Ayer, justo cuando se cumplió un año del corte masivo de luz ocurrido el 28 de abril de 2025, Bogas lanzaba críticas contra la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en su último discurso como consejero delegado. Descartaba que la cascada de expedientes sancionadores abiertos por la CNMC en las últimas semanas vaya a contribuir a "esclarecer las causas ni a determinar las responsabilidades" de lo ocurrido el día del apagón eléctrico, ya que analizan, decía, incidencias en el funcionamiento de las centrales de generación registradas en otras jornadas. Sean jornadas, semanas, meses o años antes, lo cierto es que Endesa ha recibido 18 expedientes sancionadores por infracciones graves. Y otros tres compartidos con Iberdrola en incidencias en las nucleares, dos de ellos graves y uno muy grave. Al margen de las potenciales multas, que podrían superar los 170 millones de euros, el problema es que eso entorpece cualquier batalla legal por el apagón y, sobre todo, debilita el argumentario que Endesa ha pregonado desde hace un año a favor de las nucleares, como instalaciones clave para apuntalar el sistema eléctrico. Armani asume la tarea de afrontar estos retos y, llegado el caso, reconducirlos para buscar soluciones. Los que le conocen, aluden a su espíritu dialogante, que viene por su propia experiencia profesional. Antes de 2005 trabajó en la antigua Grtn (Operador Nacional de la Red Eléctrica), grupo luego fusionado con Terna, equivalente en Italia a lo que en España es Red Eléctrica. Fue responsable del lanzamiento del mercado IPEX (equivalente italiano al pool español de Omie). Y sobre todo, fue responsable de la coordinación del plan nacional posterior al gran apagón sufrido en Italia en 2003. Comparativamente, fue incluso más grave que el apagón de España. El de Italia afectó a toda la Península Itálica durante 12 horas el 28 de septiembre de 2003, así como a parte de Suiza, cerca de Ginebra, durante tres horas. Fuentes del sector indican que una de las primeras tareas de Armani va a ser intentar restablecer puentes institucionales con el Gobierno español y otras instituciones. Además de su trayectoria profesional, Armani cuenta con otra tarjeta de presentación de enorme valía. Será un interlocutor directo con Enel, máximo accionista de Endesa y también con el Gobierno italiano. A Armani se le atribuye una excelente relación con el Gobierno de Giorgia Meloni, a la que se considera artífice última de su nombramiento en Endesa. A nivel interno, en Endesa el ambiente es de calma tensa ante posibles cambios en la cúpula directiva. En su más de una década como consejero delegado, Bogas ha configurado en gran parte un comité ejecutivo de dirección a su medida con profesionales de máxima confianza. Está configurado en torno a dos grandes bloques. El denominado de "unidades y staff", y el denominado "líneas de negocio". Además del consejero delegado (desde ayer, Armani, en lugar de Bogas), el comité lo integran un total de quince miembros, una cifra relativamente alta. La máxima cúpula directiva de Iberdrola, la mayor energética española, la integran siete personas. En Endesa hay mayoría de españoles y varios miembros están cercanos a la edad de jubilación.