Renfe pone rumbo a Portugal con Talgo tras el retroceso en Francia
Resumen"Renfe va a ser el único operador con capacidad para prestar servicios internacionales ferroviarios de alta velocidad con Portugal, lo que le da una clara ventaja competitiva para liderar el mercado ibérico del tren". Así se manifiestan representantes del Gobierno español para explicar las ventajas del acuerdo firmado hace unos días entre Talgo y el operador estatal para la transformación de 15 trenes de ancho fijo de la Serie 106 en unidades con eje desplazable, el modelo más eficiente para las conexiones transfronterizas con Portugal. Inicialmente, una parte sustancial del pedido de Talgo (10 unidades) se iba a emplear para la estrategia de crecimiento de Renfe en la alta velocidad de Francia, con el objetivo de llegar hasta París. El Gobierno español ha tirado la toalla, al menos temporalmente, después de las serias dificultades para homologar la flota española, especialmente la plataforma Avril desarrollada por Talgo y que conforma la actual Serie 106.
"Renfe va a ser el único operador con capacidad para prestar servicios internacionales ferroviarios de alta velocidad con Portugal, lo que le da una clara ventaja competitiva para liderar el mercado ibérico del tren". Así se manifiestan representantes del Gobierno español para explicar las ventajas del acuerdo firmado hace unos días entre Talgo y el operador estatal para la transformación de 15 trenes de ancho fijo de la Serie 106 en unidades con eje desplazable, el modelo más eficiente para las conexiones transfronterizas con Portugal. Inicialmente, una parte sustancial del pedido de Talgo (10 unidades) se iba a emplear para la estrategia de crecimiento de Renfe en la alta velocidad de Francia, con el objetivo de llegar hasta París. El Gobierno español ha tirado la toalla, al menos temporalmente, después de las serias dificultades para homologar la flota española, especialmente la plataforma Avril desarrollada por Talgo y que conforma la actual Serie 106. "Portugal representa una gran oportunidad para Renfe. Con las 15 unidades de la Serie 106, dispondrá de 30 trenes de alta velocidad de ancho variable a los que habrá que sumar en los próximos meses las 13 composiciones de la nueva Serie 107. En total, 43 trenes que también se pretenden homologar para circular en territorio luso", indican desde el Ministerio de Transportes, que ve un alto potencial a las conexiones entre Portugal y España por el norte (Oporto-Vigo) y por Extremadura (la conexión entre Lisboa y Madrid). La clave de esta nueva estrategia, además de disponer de material rodante capaz de circular por la red de ambos países, es la ejecución del plan de inversiones de alta velocidad luso, que lleva un importante retraso respecto a España. Actualmente, Portugal, que ha optado por el ancho ibérico (España opera en ancho UIC), se encuentra trabajando sobre la conexión Lisboa-Oporto. En su agenda, está previsto comenzar a operar entre las dos grandes ciudades lusas a partir de 2032. Ese mismo año debería entrar en operación la conexión de Oporto hasta Vigo, mientras que el enlace con la frontera española por Extremadura no estará listo hasta 2034. La infraestructura más importante de la tercera fase es la construcción de un tercer puente sobre el Río Tajo, que permitirá reducir los tiempos de viaje hacia el sur y frontera de España en 30 minutos y que facilitará que la conexión entre Madrid y Lisboa se pueda realizar en tres horas, frente a las ocho actuales. Entre los obstáculos figura la financiación y los requerimientos de impacto ambiental. La estrategia española enlaza con el programa de inversiones en corredores transfronterizos lanzada el año pasado por Bruselas. Entre esas conexiones figuran los enlaces de España con Portugal y Francia. El objetivo, según la Comisión Europea, es reducir los tiempos de viaje entre las principales capitales europeas a la mitad. Actualmente, el trayecto entre Madrid y París supera las 12 horas y el plan es reducirlo a seis horas. Llegar de Madrid a Lisboa en tren supone ahora más de ocho horas, algo que, con una conexión de alta velocidad, se reduciría a tres horas. La Comisión Europea presentó en noviembre el plan de alta velocidad de la UE hasta 2040, un ambicioso programa de inversiones sobre la red ferroviaria que necesitará de hasta 546.000 millones de euros para ser completado a lo largo de los próximos 15 años. El objetivo es triplicar el tamaño de la red, de 12.000 a unos 36.000 kilómetros. En 2024, Renfe firmó un acuerdo estratégico con su homólogo luso Comboios de Portugal (CP) para desarrollar estrategias de explotación conjunta con la vista puesta en el Mundial de Fútbol 2030.